La fortaleza escondida - Akira Kurosawa, 1958



-TÍTULO ORIGINAL: Kakushi Toride no San-Akunin (The Hidden Fortress)
-DIRECTOR: Akira Kurosawa
-GUIÓN: Akira Kurosawa, Ryuzo Kikushima, Hideo Oguni, Shinobu Hashimoto
-MÚSICA: Masaru Sato
-AÑO: 1958
-DURACIÓN: 123 min.
-PAÍS: Japón
-FOTOGRAFÍA: Ichio Yamazaki (B&W)
-REPARTO: Toshirô Mifune, Misa Uehara, Takashi Shimura, Susumu Fujita, Eiko Miyoshi
-PRODUCTORA: Toho


NOTA: 8



A menudo occidente ha necesitado recurrir al exterior la inspiración para saciar su carencia creativa. Lo cierto es que a finales de los 50 y principios de los 60 las televisiones empezaban a entrar en las casas, provocando así una disminución progresiva de público en los cines, apareciendo un nuevo negocio como serían las series de televisión. Poco a poco, y gracias en parte a Rashomon (1950) de Akira Kurosawa (que ganó la Palma de oro en Cannes) tímidamente se fueron introduciendo títulos orientales en Europa y USA.

Cuando Kurosawa ya llevaba encima unas cuantas obras maestras, en 1958 tuvo la necesidad de crear una obra de puro entretenimiento, rompiendo así los moldes de lo que fue hasta ese momento su filmografía, cargada de dramatismo, y incidiendo en la personalidad y deseos de cada uno de los personajes que creó. Fueron tiempos también de innovación técnica en las películas. El Cinerama y Cinemascope se crearon para atraer el público de nuevo a las salas por su espectacularidad, pero el hecho que el Cinerama fuera tan caro (y peligroso) hizo consolidar el Scope. También en Japón, fue un formato que permitía crear composiciones temáticas que habrían sido difíciles si no imposibles de realizar con una pantalla normal. El resultado fue espectacular, Japón lo aprovechó excelentemente creando bellísimas composiciones panorámicas, y Akira Kurosawa se moría de ganas de utilizar ese nuevo formato, el TohoScope. Eso si, el director seguía reticente al color, decía que no se hacían aún películas con un buen color en caso de abusar de una profundidad focal larga, solamente veía con buenos ojos cuando la fotografía era cercana, un tipo de fotografía muy diferente al cine de Kurosawa ya que siempre ha abusado de planos generales.

La fortaleza escondida fue el proyecto que apostó el director para este nuevo formato, una película situada en el Japón feudal en que apuesta por la mezcla de géneros cinematográficos como son la aventura, drama, comedia y los Jidai-geki, totalmente compatibles y que con una gran maestría Kurosawa supo cohesionar. A menudo el director siempre ha sorprendido por la gran cantidad de suspense que ha dotado sus guiones, profundizando en las luchas internas que sufren sus personajes, las luchas contra su propia alma, creando así una fuerte tensión constante. Pero el resultado de la presente película es un drama de acción, tan bien hecha y imaginativa que gracias a los personajes de Chiaki y Fujiwara consigue divertir y descafeinar la tensión habitual del director. Un caramelo en forma de oxigeno totalmente refrescante para todo aquel seguidor de la filmografía de Kurosawa, donde encontrará su película más divertida y entretenida sin olvidar la obra maestra que es a nivel técnico y artístico. Aunque quizás no está a la altura de joyas como Rashomon (1950) o Los siete samuráis (1954), es la película que conseguirá atraer al público poco familiarizado con el cine oriental.

La película trata del despertar personal de la princesa, de la dual visión social que tiene tanto del feudalismo como de la realeza, toda la esplendor de una época vista por sus ojos. Es el camino que tiene que seguir, buscando las respuesta de ¿quién soy? y ¿a quien mando? Es el camino que debe seguir para recuperar su trono. Junto a ella la seguirá Rokurota, el escolta personal que tiene el deber de protegerla hasta su destino. Interpretado por el siempre excelente Toshiro Miffune desarrolla un personaje comprometido con su deber, fiel y con tanta seriedad que contrasta magníficamente con la estupidez y miedo de Chiaki y Fujiwara. Este trío de personajes es sin duda la clave de este film, un trío memorable gracias a las reacciones de ambos en las distintas situaciones de la historia.

Estos dos últimos personajes (Chiaki y Fujiwara) fueron motivo de inspiración para George Lucas crear su aclamada La guerra de las galaxias. C-3 PO y R2-D2 son clarísimamente esos dos personajes de la cinta de Kurosawa, con prácticamente la misma personalidad, incluso los primeros minutos de ambos films son idénticos, ese paseo entre la soledad y la nada nutrieron de inspiración a un Lucas que siempre se ha declarado admirador del director japonés. Incluso la princesa Yuki puede compararse con la princesa Leia.

También hay que resaltar la música. Kurosawa siempre apostaba por músicas muy poco melódicas, de solo un instrumento normalmente. Masaru Sato escribió la música, alguien habitual en su filmografía y que compuso para películas como Trono de sangre (1957) o Los bajos fondos (1957), entre muchísimas obras posteriores, quizás el Ennio Morricone o Jerry Goldsmith japonés. En esta producción, Sato apostó más por una música más melódica que acertadamente ligaba mucho más con el tipo de cine que se vería, el de aventuras. Una música orquestada y muy vigorosa.

La fortaleza escondida fue el segundo exitazo de Kurosawa a nivel económico después de Los siete samuráis, muy condicionada por los recortes que sufrió la cinta, decían en USA que 132 minutos eran excesivos para su estreno y que entorpecían el ritmo haciéndose muy lenta (típica justificación americana de la época). Así que se recortó hasta los 90 minutos. Solamente en los años 80 la pudimos ver y disfrutar íntegramente.

Ganó el premio del Oso de Plata en Berlín, un reconocimiento poco habitual en el cine oriental de la época, que justifica que se puede hacer cine entretenido y de calidad, algo que los productores de hoy en día parecen haber olvidado.

Como anécdota, recientemente ha hecho un remake japonés, en que la primera mitad se dedicaban a plagiar íntegramente la versión original, y la otra mitad se dedicaban a destrozar la película. Un desastre de principio a fin.


Comentarios

  1. Es cierto, hay cantdad de gente que dice que es larguísima... a mí tampoco me lo pareció O.o (de hecho creo que eres el primero al que oigo también decir lo mismo)

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