Don't Look Back (Bob Dylan) - D.A. Pennebaker, 1967



TÍTULO ORIGINAL: Dont Look Back (Don't Look Back)
DIRECTOR: D.A. Pennebaker
GUIÓN: D.A. Pennebaker
AÑO: 1967
DURACIÓN: 96 min.
PAÍS: Estados Unidos
MÚSICA: Bob Dylan
FOTOGRAFÍA: Howard Alk, Jones Alk, Ed Emshwiller, D.A. Pennebaker (B&W)
PRODUCTORA: Leacock-Pennebaker
REPARTO: Documentary, Bob Dylan, Joan Baez, Price Alan, Albert Grossman, Bob Neuwirth


NOTA: 9





Pennebaker con este documental hecho en su juventud, nos muestra un cine totalmente vanguardista en el mundo de este género cinematográfico incluso hoy en día, dando una lección de cine que a muchos directores actuales deberían aprender y afrontar con valentía sus características. Y es que este director de documentales nos muestra un cine en que lo más importante es saber estar en el lugar apropiado en el momento oportuno, llegando a retratar el naturalismo más puro de un Bob Dylan totalmente desnudo. Con una realización totalmente sucia y desastrosa, no hace más que reflejar al cantante con el significado de su mensaje y los momentos de cambios sociales que las nuevas juventudes estaban iniciando con el despertar del movimiento "hippie" más progresista, que era estandarizado por grupos de música folk.
Pero hay que matizar el término de "realización desastrosa". ¿Qué le hubiera pasado al documental si su realización fuera de carácter más típico y simplista, con entrevistas, planos totalmente preparados y poco naturales, etc.? sencillamente perderíamos todo lo que Pennebaker ha querido transmitir, que no es más que Bob Dylan en sí. Ni su pasado, ni de dónde proviene, ni si se casó en tal época, ni cuando hizo su primer concierto,... el espectador necesita adentrarse en la figura de esta persona, ser un amigo más que está sentado en una silla dentro de su camerino mientras ensaya antes de un concierto, ser testigos de conversaciones y bromas con sus amigos,... desnudarlo como persona, dejar que la cámara siga rodando y que en ningún momento Dylan sea consciente de que el realizador le está enfocando. Y esta es la característica principal del cine "vérité", reflejar "verdaderamente" lo que enfocamos, sin modificación ni preparación de nada.
Y todo esto es necesario reflejarlo con una realización “nefasta”. En ocasiones no vemos más que negros, desenfoque mal hechos, zooms desastrosos, la cámara tiembla excesivamente, los aires mal trabajados, ... pero si se quiere transmitir la naturalidad de Dylan, es necesario no hacer cortes, tener un rodaje sucio y mal encuadrado, sin focos de iluminación, que incluso da a entender que el material mostrado tiene un mayor valor. Una realización "gamberra", por unos tiempos de revueltas "gamberras" (por la prensa), y por un personaje principal "gamberro" que se le acusa de no haber leído nunca la Biblia.
Igualmente Pennebaker intenta esforzarse haciendo algún que otro plano destacable, sobre todo en el dominio y saber utilizar en determinados momentos, el zoom. Este realizador sabe valorar dentro de lo esporádico qué es cada escena del documental, cuándo trabajar la profundidad del momento dentro de cada conversación o debate, acercando el zoom a las caras introduciéndonos dentro de su parte más íntima. Sobre todo en las entrevistas que se ven con periodistas que le preguntan por la Biblia, cuando le preguntan si los espectadores entienden sus canciones,... todos aquellos momentos en que ponen a prueba el cantautor y que entre cigarro y cigarro, con mucho talento, entre Dylan y Pennebaker vuelven a alejar el zoom.
Por lo tanto, estamos ante un verdadero documental en que no se quiere reflejar la vida de un artista sino su cara más humana, conociendo su parte más íntima e introvertida, su pensamiento, el gran orador que es y que gracias a una realización esporádica y floja a nivel "de manual" se consigue transmitir unos valores, estilo de vida y realidad social que con una planificación de guión nunca se hubiera conseguido transmitir. El naturalismo de estas imágenes, gracias sobre todo también a un excelente montaje, demuestran que algo estaba pasando, que el liberalismo tanto en el cine como en la sociedad lo reinventaba todo, y que la realización arriesgada de Pennebaker combina perfectamente con la vida arriesgada de este artista.


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Comentarios

  1. Me encanta Dylan... y yo sin ver esto!!!

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  2. Es muy interesante el documental, y contiene un mensaje moralista muy apasionado por parte de Dylan durante todo el metraje. Muy recomendable para los fans.

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  3. Floja a nivel de manual? un manual de publicidad será o de fotografía escolar

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  4. cuando digo a nivel de manual me refiero a términos técnicos de realización. Pennebaker tiene un estilo muy sucio y casi (podríamos decir) amateur, aunqué es algo que juega muy a favor del film.

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