domingo, 1 de mayo de 2011

Dogtooth (Kynodontas) - Yorgos Lanthimos, 2009



TÍTULO ORIGINAL: Kynodontas
DIRECTOR: Yorgos Lanthimos
GUIÓN: Efthymis Filippou, Giorgos Lanthimos
AÑO: 2009
PAÍS: Grecia
MÚSICA: Varios
DURACIÓN: 94 min.
PRODUCTORA: Boo Productions / Greek Film Center / Horsefly Productions
REAPARTO: Christos Stergioglou, Michelle Valley, Aggeliki Papoulia, Mary Tsoni, Hristos Passalis, Anna Kalaitzidou

NOTA: 8


Película griega inclasificable que ganó un premio en el Festival de Cannes y que se presentó en Sitges 2009 como un proyecto desconcertante para el público, y que sin duda dio mucho que hablar por sus bizarros contenidos, siendo así en un título raro, difícil, duro, perverso y divertido a la vez, pero complicado de valorar y entender su significado real. 

A líneas generales la historia nos cuenta la vida de un matrimonio y de sus tres hijos, dos chicas y un chico, estos últimos no han tenido nunca contacto con el exterior de la casa. La educación, totalmente sobreprotectora de los padres marcará una manera muy particular de actuar y de entender las cosas, como por ejemplo en cuanto a la defensa del hogar, en que los hijos aprenden a ladrar como perros ante la presencia exterior (sic), ya que el enemigo está fuera y nunca hay que dejarle entrar. Concretamente el padre cuenta con un papel muy interesante, ya que Lanthimos dota de pura metáfora religiosa a su personaje al darle el poder de emular a una especie de Dios capaz de crear el diccionario universal que dio comunicación a la humanidad, creando un lenguaje propio hasta el punto de hacer creer a los hijos cosas tan absurdas como que las margaritas sean zombis o que las vaginas sean lámparas, por poner algún ejemplo. Pero más allá de este lenguaje, la visión de las cosas sujetivamente hablando, depende de la educación, de la cultura, de lo que has visto y vivido a lo largo del tiempo, y esto afecta también la visión de las cosas por parte de los hijos, como por ejemplo que los aviones aterrizan en el jardín –que no es más que un avión de juguete-. Incluso el padre es capaz de controlar las necesidades sexuales de su hijo por parte de una prostituta. Quien se salga de la raya será castigado de forma violenta y cruda, olvidando el verdadero rol de un padre para convertirse en un verdugo.


¿Y esto qué significa? el padre es capaz de crear una moral a los hijos, pero a diferencia de la moral que puede tener cada ser humano en este caso no contienen los hijos ningún ejercicio ético, no hacen una actividad crítica y reflexiva sobre las normas impuestas por el padre, siendo así simples marionetas manipulables hacia lo absurdo. Por tanto, los hijos no adquieren códigos morales por su voluntad, sino por imposición, y en caso que los hijos salgan de las normas establecidas saben que sufrirán lo que se conoce como "culpa moral", que es ese sentimiento de miedo que obliga a las personas a obrar hacia la dirección marcada por la religión. Y esto es Dogtooth, una representación metafórica de lo que sería un Dios y los seres humanos. 

La película consigue hipnotizar al espectador por su brillantez en la dirección, algo complicado teniendo en cuenta el tipo de mensaje que se quiere transmitir y su argumento. Técnicamente hecha con mucha sencillez narrativa se agradece este abuso de planos americanos y primeros planos, con tomas largas y fijas (no hay movimientos de cámaras como travelings o panorámicas) sólo alguna toma en primera persona, aunque apenas son tres o cuatro en toda la película, todo sea por facilitar este acercamiento a los tres hijos y sus problemas de entretenimiento, muy bien logrado este juego de cámaras con el guión.

Pero la historia engancha, sus gags nos conducen a la inquietud y el intento de resolución de la metáfora, porque no sabemos qué pasa, qué significado tienen estas escenas grotescas pero tan atrayentes visualmente. El filme nos traslada a la vida que llevan los tres hijos como si nosotros fuéramos espectadores que vivimos también esta sobreprotección de los padres, que como ya he dicho se transmite a través de esos planos duraderos y fijos, una vida conformista por parte de ellos en que se contentan con juegos absurdos como quien se despierta antes o quien se quema también antes también. Además el guión tiene un alto contenido sexual, incluso rozando el porno en según qué momentos, escenas que aparecen sin más explicación difícilmente valorables, pero que como he dicho antes, el padre es capaz de controlarlas, por ejemplo con la única persona ajena a la familia que entra en la casa, que es una prostituta, que sirve para saciar las ansias sexuales del hijo (incluso también sus hermanas).

Estos pequeños ejemplos estúpidos, de una vida estúpida, en esta película que podríamos considerar estúpida, esconde ese "algo", ese mensaje oculto que el director Yorgos Lanthimos es capaz de crear dando la lógica a lo estúpido, creando un mundo angustioso donde se nos invita a la ironía más pura sobre la creación a nivel práctico de lo que sería un Dios con la raza humana. La sobreprotección, el control, los sentimientos, el sexo, todo forma parte de la condición humana, y cuando la condición humana es controlada por alguien en concreto incluso podemos leer en entre frases contextos del más allá a un nivel irónico. Algo parecido pero tan diferente al mismo tiempo como fue el trabajo de Michelangelo Antonioli con su excelente Blow up, donde se recreaba con ejemplos absurdos y con un guión que rozaba lo ridículo, el mundo del arte esta vez. En general estamos ante un título inclasificable, y que personalmente es acertadísimo, con interpretaciones abiertas al público, que hipnotiza al espectador, y que las opiniones se dividirán entre amar y odiar.


1 comentario:

  1. Me quedé sin verla en la Muestra Syfy y en ello sigo :(

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