May ¿Quieres ser mi amigo? - Lucky McKee, 2002


-TÍTULO ORIGINAL: May
-DIRECTOR: Lucky McKee
-GUIÓN: Lucky McKee
-AÑO: 2002
-DURACIÓN: 95 min.
-PAIS: USA
-MÚSICA: Jaye Barnes-Luckett
-FOTOGRAFÍA: Steve Yedlin
-REPARTO: Angela Bettis, Jeremy Sisto, Anna Faris, James Duval, Nichole Hiltz, Kevin Gage, Merle Kennedy, Chandler Hecht, Will Estes
-PRODUCTORA: Lions Gate Films
WEB OFICIAL: http://www.maythemovie.com/
-PREMIOS 2002: Festival de Cine Fantástico de Sitges: Mejor actriz (Angela Bettis), guión

NOTA: 7,5


"Si no puedes conseguir amigos, constrúyetelos". Ese es el consejo que le dio la madre de May cuando ésta era una niña. Una niña diferente, alejada de lo común, con la inocencia y timidez como carta de presentación, algo que le hizo alejarse por completo de la socialización simplemente porqué la veían "rara". Su madre, al ver que May no conseguía amigos, decide regalarle por su cumpleaños una muñeca de porcelana guardada dentro de una vitrina de cristal, y que con el tiempo y madurez de May, este juguete se acabará convirtiendo en la única amistad de nuestra protagonista.

La película nos habla sobre la necesidad humana a ser querido, escuchado, deseado, a formar parte de la interacción social llamada socialización, algo que May desconoce por completo y que durante los 90 minutos de metraje que nos ofrece el bueno de Lucky McKee irá descubriendo -y a la vez aprendiendo- como se debe relacionar y actuar con la gente, pero siempre des de la perspectiva intantiloide que identifica a May. Apareciendo así un repertorio de personalidades que May identifica como "diferentes", algo que la conduce a sentirse atraída inevitablemente -y en ocasiones hasta enamorada-. En concreto freaks de cine de terror, lesbianas y ciegos entre otros, gente alejada de lo que se considera como "normal". Pero aún hay más, la película se centra en la sexualidad, en como un adolescente descubre el sexo mediante su punto de vista inocente, y como éste puede conllevar sus decepciones, estableciendo una macabra historia romántico-bisexual. Y como es de imaginar, las cosas no le acabarán de salir bien, entrando May en un estado psicótico destructivo tipo Carrie (Brian de Palma, 1976) que a la vez vuelca la película hacia el cine de terror.

Una película en que el retrato psicológico de un adolescente es mostrado, aunque a modo hipérbole, llegando hasta el extremo del cine de terror. Un trabajo fácilmente comparable con el Repulsion de Polansky, ya que entramos en un viaje directo a la psique, al interior de una joven en estado latente de aberración. Y McKee ha hecho un buen ejercicio, porqué sin prisas va cociendo un potaje que no pide prisas, consigue no caer en la trampa del vulgar slasher pese a que algunos critican incomprensiblemente la película de lenta, y es cierto que a ratos parece algo “parada”, pero es que la aberración psicológica de May es progresiva gracias a su experiencia con la interacción social, que es lo que la destruye psicológicamente, todo a su tiempo.

Fue tan buen trabajo por parte de McKee que incluso ganó el premio a mejor guión e interpretación femenina por parte de May (Angela Bettis), pero que personalmente le reprocho algunos baches en el guión, como la situación actual de la madre cuando May es adolescente, o qué pasa con los niños posteriormente a "la situación". De todos modos se nota que McKee tiene talento, algo que le conduciría futuramente a producciones interesantísimas como Red (2008), o su excelente -y reciente- The Woman (2011), que como su título indica también hablará de una mujer, pero en esta ocasión interactuando dentro de un contexto de familia desestructurada.

Pero volviendo a May, sus numerosas virtudes se mueven desde el excelente montaje, que a ratos juega con las sensaciones de una May con la cabeza desordenada y que muestran parte de la belleza visual del film; pasando por la cálida BSO; incluso la interpretación de Angela Bettis –también interpretando un papel en The Woman- que se lleva todo el peso de la película de una manera algo más que solvente; y lo que a los amantes del género nunca les molesta: las referencias a otras películas del género. Tanto Trauma de Dario Argento, con una frase salida del corazón de McKee "aún no has visto Trauma de Argento?", como sobretodo La novia de Frankenstein de James Whale, que al igual que La novia de Re-Animator (Brian Yuzna, 1990), en May también reside esa búsqueda de la pareja ideal con esa metodología escabrosa.

Y es que May, al ver que no puede conseguir su novio/a ideal, decide hacer caso a su madre y construírselo/a, “adquiriendo” las partes que más le han atraído de las personas con las que se ha relacionado para acabar creándose “su pareja perfecta”. Entrando así el film en una espiral de gore bastante majo.

May es un título depresivo, crudo y bien hecho, en que posiblemente más de uno se pueda sentir en cierta manera identificado con May y sus problemas de socialización. Pero más allá de su historia más o menos dramática, estamos ante una película de terror, perfectamente ambientada y narrada, y con la que McKee se presentó al mundo como un fanático del género de terror. Que más se le puede pedir en su debut? Un título que no acusa su bajo presupuesto y que sabe paliar la situación gracias a una Angela Bettis totalmente creíble en su papel, algo fundamental para que funcione la película, y la película funciona. Muy recomendable.

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