Vincent Price: La caída de la casa Usher + El péndulo de la muerte. (Parte 4)

Ferran Ballesta


TÍTULO: La caída de la casa Usher
DIRECTOR: Roger Corman
GUIÓN: Richard Matheson (Historia: Edgar Allan Poe)
AÑO: 1960
DURACIÓN: 79 min.
MÚSICA: Les Baxter
FOTOGRAFÍA: Floyd Crosby
REPARTO: Vincent Price, Mark Damon, Myrna Fahey, Harry Ellerbe
PRODUCTORA: American International Pictures

NOTA: 8



En 1960 la carrera de Vincent Price se encontraba en su momento más esplendoroso, pero lo que no era consciente todavía es que aún tenía que aparecer alguien que acabaría consolidando al actor como el indiscutible rey de la serie B, quizás una etiqueta que jamás celebró. Se trata de Roger Corman, director y productor que convenció a los propietarios de la AIP a producir La caída de la casa Usher basada en el relato de Edgar Allan Poe.
Previamente en 1928 ya se hizo otra adaptación, pero aunque el cine sonoro ya había nacido, esta adaptación dirigida por Jean Epstein, fue muda, y el hecho que distara demasiado de la fidelidad con el relato de Poe (con momentos casi ininteligibles) ha hecho que la adaptación de Roger Corman sea hoy en día la más fiel al respeto. La historia nos cuenta como Philip Winthrop se presenta a la mansión de la familia Usher con la intención de pedir el matrimonio a su amada Madeline. Pero antes se topa con el hermano de ella, Roderic Usher (Vincent Price), negándose con rotundidad a esa celebración matrimonial alegando que tanto Madeline como él sufren una extraña enfermedad y que les queda muy poco tiempo de vida. Esa misma noche, hechos espeluznantes empiezan a ocurrir en la casa…
La caída de la casa Usher sería la encargada de inaugurar el ciclo de películas que englobaban el homenaje que Corman y la AIP le hicieron al legendario escritor de Boston, sin duda el ciclo más prolífico que existe al cine en relación al escritor. Richard Matheson se encargó de escribir el guión, un guionista de indudable reputación autor de las novelas como “El increíble hombre menguante”, “Soy Leyenda” o “Hell House” entre otras, y que en general casi toda su carrera ha estado ligada dentro del fantástico. Pero su relación con el cine hubiese sido más complicada si la presente película no hubiera tenido los grandes beneficios en taquilla que obtuvo, unos 2 millones de dólares de la época, y permitiendo así al propio Matheson colaborar en el desarrollo de un increíble ciclo de películas dedicadas a Poe. Este ciclo de películas se componen de La caída de la casa Usher, El péndulo de la muerte, La obsesión, Historias de terror, El cuervo, La máscara de la muerte roja y La tumba de Ligeia, quizás algo irregulares pero para nada despreciables.
La primera y presente película está considerada como la más fiel adaptación de todos los títulos de la serie, con un Vincent Price como siempre espectacular, donde se encontraba en el paraíso dando vida a un personaje creado por Poe, quien consideraba como el más grande escritor de cuentos góticos. También con Roger Corman congenió en seguida, siempre alabándose mutuamente.
La película empieza con un aspecto totalmente hammeriano, con una mansión situada en un bosque cargado de niebla y muerte. Decadencia vital igual que un Vincent Price totalmente neurótico interpretando un papel muy típico en él, de villano aburguesado con un interior inciertamente oscuro. El film se divide en dos partes, la primera sería el pesimismo constante de los Usher en relación al matrimonio y las advertencias de Roderic, y la segunda sería el estallido de una situación que poco a poco se iba desplumando. Muy parecida a la siguiente película del ciclo, El péndulo de la muerte, se hacen inevitables las comparaciones, y a diferencia de ésta, La caída de la casa Usher posee el mal únicamente la casa, como algo metafísico y sobrenatural, pero lo cierto es que sus parecidos narrativos son realmente considerables. En este caso podemos apreciar el lado más oscuro de Poe, mostrando elementos como casas encantadas, entierros de gente viva, decadencia, seres desquiciados, e incluso muertos que vuelven a la vida, un mundo enfermizo pero bellamente escrito por el autor, y descrito por Matheson y Corman.
Como es habitual en el cine del director, la película fue rodada en unos sorprendentes 15 días y que muestran una mejor dirección y montaje que El péndulo de la muerte, mucho más coherente y sin fallos de raccord destacables. Aunque el mayor logro de este ciclo es la adaptación estética de las novelas, y Corman consigue crear un ambiente oscuro y decadente, logrando una escenificación muy ingeniosa de pasillos subterráneos que rebosan estilo y tenebrosidad, entre telas de araña a raudales y paredes de piedra acartonadas, que dan ese encanto a serie B característico del director. Y solo podemos desear ver a uno de los mejores Vincent Price en plenos años 60, y ese sueño se cumple, almenos el propio actor consideró ésta como su mejor interpretación cinematográfica, un servidor no lo comparte, pero lo cierto es que Price era inconsciente que a cada película que hacía poco a poco iba escribiendo lo que seria una leyenda dentro de nuestro género, el terror.







TÍTULO: El péndulo de la muerte
AÑO: 1961
DURACIÓN: 85 min.
DIRECTOR: Roger Corman
GUIÓN: Richard Matheson (Historia: Edgar Allan Poe)
MÚSICA: Les Baxter
FOTOGRAFÍA: Daniel Haller
REPARTO: Vincent Price, Barbara Steele, John Kerr, Luana Anders, Anthony Carbone, Lynette Bernay, Patrick Westwood
PRODUCTORA: American International Pictures

NOTA: 7.5


De nuevo el tándem Corman-Price repite en el ciclo gótico que le dedicó Roger Corman a Edgar Allan Poe. Se trata de una libre adaptación de un cuento llamado “El pozo y el péndulo” (Pit and the pendulum) del dicho escritor protagonizado por el también citado Vincent Price, y por Barbara Steele, una actriz que siempre será recordada por aterrorizarnos a todos en la obra maestra de Mario Bava La máscara del demonio (1960). El guión de Richard Matheson cuenta como Francis Bernard (John Kerr) acude a un siniestro castillo español donde vivía su hermana Elizabeth Medina (Barbara Steele), que murió en extrañas circunstancias, y eso le lleva a aclarecer lo sucedido con quien fue su cuñado, Nicholas Medina (Vincent Price), un atormentado inquisidor que torturaba a sus víctimas. Al llegar al castillo, Nicholas Medina le contará que el fantasma de Elizabeth Medina deambula por el edificio…
Desde el principio la fotografía de Floyd Crosby impresiona por su saturación cromática y por una escenografía acartonada que aunque no llega a los niveles lúgubres de La caída de la casa Usher, consigue inquietar bastante. El castillo es el punto clave, des de un principio vemos que se va preparando algo maligno entre esos pasillos laberínticos y silenciosos, y ese sótano irradiando maldad a causa de un pasado oscuro, acechando constantemente ante la sensación que algún secreto maligno se guarda allí... una atmósfera totalmente insana y perturbadora bien conseguida por Corman. Y es precisamente esa maldad y acecho en aumento que se irá reflejando en la personalidad del personaje de Vincent Price, con las apariciones fantasmales de Elizabeth Medina que acabarán provocando la transformación del personaje inicialmente dramatizado, a un loco despiadado.
Las dos terceras partes de la película no es más que una preparación para el final, un final cruel, aterrador, en el que el verdadero mal no está oculto en lo material sino en lo personal, y que explota al máximo a un actor como Vincent Price en una de sus mejores actuaciones jamás vistas. Eso no quiere decir que la película sea redonda, dejando aparte las diferencias entre la novela original y la libre adaptación de Corman, quien conozca al director sabrá el tipo de cine que hacía y como lo hacía, entrando así en el campo técnico. Por encima de todo fue un productor, personalmente uno de los mejores, alguien que con mínimos presupuestos era capaz de hacer 3 o 4 joyas anualmente. Sin ir más lejos, un verano fue de vacaciones a Puerto Rico y se sacó de la manga 6 producciones entre las cuales dirigió una, La última mujer sobre la Tierra (1960), una joya casposa que quizás ha pasado algo desapercibida dentro de su filmografía. Eran verdaderos tesoros de la serie B o Z, pero que restaban calidad en cuanto la dirección, ya que (volviendo en El péndulo de la muerte) en ocasiones da la sensación de haber sido rodada con prisas y con algunos fallos de raccord algo llamativos, incluso el montaje en ocasiones canta de una manera preocupante.
Pero de todos modos, el sabor de boca que siempre ha dejado Roger Corman es satisfactorio, completamente digerible, quizás su cine fue escaso de medios, pero en este caso nos ofreció un correctísimo trabajo totalmente sobrio y de puro entretenimiento, pero eso si, ofreciendo uno de los mejores Vincent Price (en el tramo final de la película) que ha visto un servidor, como si emulara al mismísimo Satanás, alguien de puro mal.












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Comentarios

  1. La verdad es que este hombre ha hecho auténticos peliculones =)
    La caída de la casa Usher es una adaptación bastante maja del relato.

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