Vincent Price: The last man on Earth + La máscara de la muerte roja. (parte 7)

Ferran Ballesta


TÍTULO ORIGINAL: The Last Man on Earth
DIRECTOR: Sidney Salkow, Ubaldo Ragona
GUIÓN Richard Matheson, Furio M. Monetti, Ubaldo Ragona, William Leicester (Novela: Richard Matheson)
AÑO: 1964
DURACIÓN: 87 min.
MÚSICA: Paul Sawtell, Bert Shefter
FOTOGRAFÍA: Franco delli Colli
REPARTO: Vincent Price, Franca Bettoia, Emma Danieli, Giacomo Rossi-Stuart, Christi Courtland
PRODUCTORA: Coproducción USA-Italia; American International Pictures

NOTA: 8






Cuando aún quedaban por rodarse 2 películas del ciclo Poe (La máscara de la muerte roja y La tumba de Ligeia), Richard Matheson adaptó en un guión cinematográfico su propia novela “Soy leyenda“, en que nos narra la apocalíptica vida que sufre Robert Neville (en la película Robert Morgan) totalmente solo en un mundo desolado por una catástrofe nuclear, que como daño colateral ha convertido a los seres humanos en vampiros. Él, el único humano del planeta, deberá luchar por sobrevivir y defenderse desesperadamente de los no-muertos.
La novela se publicó en 1954 y ha sido adaptada en tres ocasiones: a parte de nuestra citada primera adaptación encontramos El último hombre… vivo (Boris Sagal, 1971) protagonizada por Charlton Heston, y la reciente Soy leyenda (Frances Lawrence, 2007), con Will Smith, películas que gradualmente se han ido apartando de la fidelidad de la obra original. Simplemente hay que fijarnos en el reparto, actores que interpretan el personaje de Robert Neville son perfiles bastante distintos.
Vincent Price interpreta a Robert Morgan, un personaje que no encajaría a priori en el perfil artístico del actor (aburguesado y de gustos refinados), pero que contrasta metafóricamente con la decadencia de la situación que vive, una vida fuera de lugar.
Un personaje neurótico que la soledad le ha hecho vivir de su pasado, pero que lucha a diario contra su sentencia capital clavando estacas a raudales, quemando cuerpos putrefactos y consiguiendo alimentos caducados mientras se refugia en una casa, que a base de ajos y espejos, lucha contra los “chupasangre” que acechan nocturnamente.
subir imagenesPara un servidor es sin duda su película favorita interpretada por Vincent Price, una de las películas más influenciables que dio los años 60 y que para muchos inspiró en 1968 La noche de los muertos vivientes de George A. Romero. Es que sus parecidos son innegables, incluso los zombies tienen un carácter y movimientos calcados a los de The last man on Earth. Ambas, películas que profundizan en el pesimismo y la claustrofobia consiguen una atmosfera de terror totalmente inquietante, pero allí está Matheson y su obra, hecha 4 años antes y que quizás hoy en día es injustamente olvidada al lado de una pésima nueva adaptación como es Soy leyenda.
Una obra de culto reivindicable ante tanto remake absurdo y mal hecho, sin duda, con mucha personalidad e incluso algo avanzada para su época. Desmarcándose así de lo que sería el terror clásico, por lo que oficialmente destaparía en 1968 George Romero con La noche de los muertos vivientes: al cine trash.
Así que, hay excusa para no verla? catastrófica y decadente, hecha con cuatro duros, intensa, emotiva,… funciona, porqué sabe cubrirse las espaldas al ahogar la trama en un tema que puede ser tan profundo como la soledad, el miedo a sentirse solo y no poder contactar con nadie vivo. Aquí reside lo que hace grande el film, en un contexto inmejorable como es una ciudad destrozada, y con habitantes inhumanos que te atacan. Memorable e imprescindible.






TÍTULO ORIGINAL: The Masque of the Red Death
DIRECTOR: Roger Corman
GUIÓN: Charles Beaumont & R. Wright Campbell (Historias: Edgar Allan Poe)
AÑO: 1964
DURACIÓN: 89 min.
MÚSICA: David Lee
FOTOGRAFÍA: Nicolas Roeg
REPARTO: Vincent Price, Hazel Court, Jane Asher, David Weston, Nigel Green, Patrick Magee, Paul Whitsun-Jones, Robert Brown, Julian Burton, David Davies, Skip Martin, Gaye Brown, Verina Greenlaw, Doreen Dawn, Brian Hewlett, Sarah Brackett
PRODUCTORA: Alta Vista Productions / American International Pictures

NOTA: 8.5



Cuando alguien le pregunta a Roger Corman con cual de sus casi 60 películas dirigidas se queda, él siempre responde con La máscara de la muerte roja. Son muchos los motivos por los cuales dicho director acentúa este título dentro de su filmografía, y quizás haya muchos otros que nosotros nunca sabremos, pero lo cierto y más notable ante todo para el espectador, es que éste título deja de ser una película de serie B, para ser su obra maestra como película de serie A.
Esta vez sin la presencia de Matheson, la AIP contrató a dos guionistas que se encargaron de adaptar los relatos “Hop Frog” y “La máscara de la muerte roja” de Poe, se trata de Robert Wright Campbell y Charles Beaumont. Este último fue un veterano dentro de la industria y guionizó otras obras maestras de Corman como The intruder (1962), La obsesión (1962) o El palacio de los espíritus (1963), sin duda alguien que consiguió a pulso su confianza y que fue hombre clave en la carrera del director.
El argumento sitúa la acción en el siglo XII, en una provincia italiana que se ve amenazada por una plaga maligna llamada “muerte roja”. El sádico príncipe que gobierna a la población (Vincent Price), secuestra a una joven campesina (Jane Asher) a su castillo, y en donde se encerrará para protegerse de la enfermedad y saciar sus placeres, con el aliciente de la celebración de unos macabros juegos de disfraces en que la única prohibición que tendrán los aristócratas invitados será el hecho de vestir ropa de color rojo, color que identifica la plaga, pero alguien vestirá con dicho color…
Ante todo hay que avisar que dicho título se rodó en 5 semanas, toda una vida para un director que rodaba en 2 o 3 semanas y aprovechando los decorados de otras películas, por lo tanto podemos entrever el amor y ambición que Corman le dedicó a este título. Sin duda todo un icono dentro de su filmografía y artísticamente quizás la mejor del ciclo Poe de la AIP, principalmente porqué se separa del resto de títulos intentando ofrecer a los espectadores algo realmente nuevo y talentoso, incluso se fue a rodar en Inglaterra para conseguir un mejor acabado en la fotografía del film, una fotografía saturadísima por cierto. Incluso a ratos podemos entrever la figura de Ingmar Bergman y su Séptimo sello (1957), con momentos cargados de intelectualidad dentro de lo irrisible y absurdo, una paranoia macabra estandarizada por un impresionante Vincent Price más malvado que nunca que desarrolla un espectáculo grotesco de perversidad entre los aristócratas. Estamos ante un título que deslumbra por su estética y emancipación de un ciclo quizás algo repetitivo y gastado, y con interpretaciones deslumbrantes que aparte de Price, le acompaña otra veterana dentro del género, Hazel Court, preciosa chica Hammer y que anteriormente dentro del ciclo también apareció en El cuervo.
Imprescindible e inolvidable.

Comentarios

  1. Tengo pendiente de ver La Máscara...
    Me hice con ella por un eurito jejej

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