domingo, 26 de febrero de 2012

Bricolaje, identidad y cultura participativa: como nacen las subculturas?



("Subcultura" de Dick Hebdige, el estudio sociológico más importante hasta la fecha sobre el mundo de las subculturas)













A diferencia de otras subculturas más atribuibles a olas de modas cíclicas que otros países implantaron a casa nuestra, ya sean los heavies o los psychobilly a lo largo de los años 80, los skinheads siguen haciendo prevalecer su estética dentro de un mundo underground cada vez más lleno de inquilinos diferentes que pretenden atraer a la juventud de hoy día. De hecho, los skinheads siguen atrayendo a los jóvenes de hoy gracias a la mediatización que ha hecho la prensa, especialmente a principios de los años 90, que es cuando se registraron los primeros incidentes violentos entre miembros de esta subcultura urbana en nuestras fronteras. Un hecho que hizo cuajar una imagen de los skins nociva para el movimiento, que no hizo más que colocarles dentro de un panorama de exclusión social. Atribuyéndoles así paralelismos directos como con la delincuencia, la agresividad o incluso el racismo, olvidando de ese modo sus orígenes obreros, humildes y multirraciales. Por tanto, esta publicidad engañosa no hizo más que posicionar a un extremo algunos de los rasgos estéticos, de carácter o incluso anécdotas como la introducción del nazismo generalizándolo a todos los skinheads. En definitiva, estamos hablando de unos canales de difusión que propiciaron la introducción de un flujo de personas seducidas por la violencia, convirtiéndose así no sólo en violentos los skins, sino violentos de por sí adoptando rasgos skin, tal y como dijo el antropólogo Manuel Delgado.

Referente al “bricolaje” como motivo de esta actualización del blog, intentaré indagar en territorios más actuales y posiblemente más inteligibles para el lector de hoy en día como pueden ser los bakalas. Pero para eso será necesario hacer unos pasos atrás y viajar a los orígenes de los skinheads y entender a partir de este punto, el significado de “bricolaje”.


(Skinheads)

 El “bricolaje” no es más que la manera que permitía a los hombres explicar y dar sentido a su propio mundo, desarrollando lo que llaman subculturas. Simplemente estas personas se han apropiado de una serie de elementos tanto materiales como inmateriales de la cultura dominante y les asignaron significados nuevos, como pueden ser la música, el lenguaje o la vestimenta, unos signos que representaban una tipología de subcultura. Los skins en concreto surgieron de una reacción de la clase obrera frente a la contracultura (término bautizado por Hebdige) hippy, y también contra su propia marginación social. Se dedicaron a hacer del obrerismo un orgullo, con el pelo rapado, camisas inglesas de trabajo, y pantalones vaqueros cortos sujetos por tirantes, además de botas con puntera de hierro (normalmente de marca Dr. Marteens) que les facilitaba una cierta protección en sus puestos de trabajo. Eran una gente que defendían su territorio local, trabajaban duro, y tenían un patriotismo inglés que, en ocasiones, (y sin generalizar) rozaba el racismo. Volviendo a la actualidad no tan actual, en concreto en los años 90, nos encontramos con un grueso importante de gente que ha adoptado la estética skin en busca de una identidad propia pero totalmente ajena al ideario skin original "nacido" en 1969. Gente que por tanto, no podríamos calificar como estrictamente skinheads, pero que sí aparentemente mantenían unos hábitos, como la vestimenta, la pasión por el fútbol, la cultura de bar, pelo corto, actitud viril, etc. pero muy diferente a la de los orígenes. Me refiero a los bakalas, gente que ha adoptado algunos de los rasgos característicos de los skins pero que nunca han adaptado el imaginario que ofrecía la música punk o el ska, en concreto se asocian dentro de la música makina, una música electrónica muy ligada a la cultura rave y las drogas sintéticas. Pero, para los bakalas, ¿qué significado puede tener esta adopción de estilo subcultural? Hebdidge en su libro subculturas se lo preguntaba, aunque lógicamente en ámbito generalizado, y decía que todas las subculturas reflejan, expresan y se hacían eco de los aspectos de la vida del grupo. Escogían objetos intrínsecamente y en sus formas adaptadas, una "homología" (bautizada por Lévi-Strauss) que recogía las inquietudes de esta gente, de sus actividades, así como una imagen propia como colectivo. Incluso la música makina -y por tanto las discotecas-, que demuestra de nuevo que la música es un medio para definir una identidad, al igual que para los primeros skins lo fue el reggae, el ska, el punk-rock o directamente el Oi!.

Entonces, como es lógico, si los medios de comunicación distorsionaron unos orígenes y, en general, satanizaron a los skinheads, aquella "unidad" tanto estética como de valores se puede fácilmente alterar y que otros grupos sociales adopten los elementos estéticos, pero nunca de valores, creando así una nueva homología adaptada a la cultura rave y a la droga. Pero que en el fondo, esto no hace más que demostrar lo que tanto Levi-Strauss como Hebdige ya indicaban, y es que un estilo subcultural se encuentra siempre en un continuo proceso de producción, en que sus mecanismos se manifiestan mediante un bricolaje subcultural. Y es que los bakalas han modificado la estética skin, tal y como comentaba, a la cultura discotequera (nueva homología), rechazando así elementos estéticos como los tirantes o las botas que identifican los skins como obreros, o también incluso la ropa de marcas inglesas como Fred Perry o Ben Sherman, ropa que refleja el patriotismo inglés de los primeros skinheads. Y en cambio, se han apropiado de otros como la estética deportiva, asociada al hooliganismo inglés, también nacido del bricolaje subcultural de los skinheads, aunque eso ya necesitaría un estudio aparte. Por tanto, nos encontramos ante un fenómeno paralelo totalmente distorsionado, surgido fruto de los mass media, ya que ellos han sido los que han hecho olvidar unos orígenes obreros y multirraciales por otros de violentos y sin ideología de la mayoría de cabezas rapadas actuales.

(El Neng como ejemplo paródico de los bakalas)


Referente a la cultura participativa

La cultura participativa es un concepto empleado por Henry Jenkins en su libro “Convergence culture” (2008), en que relaciona los cambios tecnológicos con el desarrollo de la cultura. Dice que los flujos de contenidos culturales pasan inevitablemente por múltiples plataformas de medios, además de industrias, y que no han hecho más que potenciar una investigación por parte de la audiencia en los medios de comunicación con el objetivo de encontrar el tipo de experiencia de ocio que se quiere. También dice Jenkins que todo sistema económico-cultural nunca es viable sin la cooperación activa de los consumidores. Como ejemplos actuales en este sentido es fácil ver que tanto blogs, la misma Wikipedia, o en general gran parte de las páginas web de Internet acaban sirviendo como medio de transmisión de flujos de información cultural de todo tipo, facilitando así cambios en la búsqueda de contenidos por parte de las audiencias. También Facebook o Twitter, muy utilizado por políticos, incluso el Papa, programas radiofónicos online como son los podcasts; dejar opinar a los espectadores sobre el futuro de una telenovela, consiguiendo así "matar" o "revivir" ciertos personajes... Por tanto, hablamos de una cierta conectividad que hace interactuar las audiencias, como si sintieran algún tipo de conexión entre el creador y la audiencia.

Trasladando esta visión del mundo de la información proporcionada por Jenkins en el terreno de las subculturas, y a la vez aprovechando los skinheads comentados anteriormente, quisiera dar relieve a lo que Carles Viñas en su obra "Skinheads en Catalunya" ya comentaba: el traslado de la publicidad de los skins en la red. Tal y como había apuntado, a lo largo de los años 90 los skins sufrieron una difusión extraordinaria que posteriormente llevó a una distorsión de su concepción originaria. De hecho, la cultura participativa entre consumidores y productores mediáticos no es más que participantes que interaccionan conforme a un nuevo conjunto de reglas, creando así lugares de reunión que sirven para discutir, negociar y desarrollar el colectivo, y así, estimular a la vez a los miembros individuales para que busquen nueva información por el bien común. Internet lo ha potenciado, y dentro del terreno skin ha sufrido modificaciones a la hora de atraer adolescentes a su terreno, como es lógico. También, la consolidación de la clase media hoy día ha hecho perder unos orígenes obreros creadores de subculturas, por otros posiblemente contraculturales, tal y como comentaba Hebdige.

(Punks)

La contracultura rompe con el sistema dominante, tanto de ideología como de pensamiento político, creando así una alternativa. El caso más claro fueron los hippies en los años 60, en que hay una clara ruptura con la cultura "madre", un hecho que queda muy claro cuando vemos que dentro de los skins aparecen variantes políticas como el nazismo, comunismo o anarquismo, unas variantes que buscan una ruptura del sistema pero que no nacen "rotos". Porque la subcultura, para Hebdige, es un gesto de resistencia de los jóvenes de las clases trabajadoras al orden impuesto, que acaba por cristalizar con el estilo, una manera de identificarse como grupúsculo. Es como si se representara un rechazo, un desafío al orden establecido, creando así un conflicto de valores, pero que en el fondo, no dejan de ser subgrupos que pertenecen a un grupo mayor o de cultura dominante, en que su único propósito es diferenciarse del resto de la sociedad. Digamos que son gente que a través del ocio y un estilo conseguido (la identidad), pueden conseguir un espacio cultural propio, y así poder representar una política de oposición cultural a un nivel simbólico. Por eso antes comentaba lo de la contracultura.


(Hippie, el único ejemplo de subcultura que rompe de la cultura madre, bautizado como "contracultura")

Para Hebdige, la tensión expresa la resistencia a la ideología dominante, a los valores hegemónicos, y que se expresan en formas "prohibidas". Como decía, el estilo conforma la subcultura, otorgándole una identidad, distinción, y que, volviendo a los skins y a su origen inglés, los jóvenes británicos se encontraban articulados al desafío que tenían sobre el hecho de pertenecer a la clase trabajadora, como también a la hegemonía de los padres; o sea, que el mismo ejercicio "resistía" a dos representaciones dominantes. Y eso no hacía más que pulir esa "resistencia" que abocaba en una identidad creando un estilo, y, por tanto, se manifestaba como un sistema de comunicación, expresión y representación, una resistencia al orden público. Internet ha hecho alterar estos valores que Jenkins llamaba “flujo de convergencia”. Son flujos de contenidos que se expresan en diferentes canales de difusión, cooperando entre ellos y con unas audiencias ocasionalmente migratorias en busca del tipo de experiencias deseadas de entretenimiento. Carles Viñas habla de cómo Internet se ha convertido en el último canal de difusión para los skins, facilitando así las relaciones personales entre adolescentes a pesar de las distancias. De hecho, el papel de Internet no ha hecho más que seguir arrinconando el modo de seducción de los adolescentes que había en los año 60-70 -e incluso de los 80-, del movimiento skinhead (con los valores originales) por otros de más informativos, históricos y a veces distorsionados. Un trabajo que ya se empezó a principios de los años 90 en nuestra casa por parte de la prensa. Y es que mientras los skins antirracistas reivindicaban unos orígenes, los cabezas rapadas de extrema derecha o izquierda se encargaban de mezclar política. Y no sólo eso, incluso, los racistas, creaban enlaces con otros grupúsculos rapados neonazis, tanto españoles como extranjeros, juegos de contenido racista, y documentos estratégicos o doctrinarios. Por lo tanto, estamos hablando de una mayor intensificación de células, que expresan y distribuyen un estilo de vida, ideologías, y en general unos métodos diferentes de seducción antes de entrar dentro del movimiento skinhead.

Por tanto, Internet ha favorecido el intercambio de ideas e informaciones entre los sectores skin de todo el planeta, y también a la hora de distribuir ciertos materiales prohibidos en algunos países como Alemania. También se ha producido un desplazamiento en los medios de difusión, de convergencia, creando así una cultura participativa donde los jóvenes de hoy pueden encontrar sus identidades en función de sus valores, favoreciendo así la distribución de tipos de resistencias subculturales gracias a los canales de difusión informativo.



Bibliografía:
C. VIÑAS, Skinheads a Catalunya. Columna, 2004

M. DELGADO, Estética e infamia. De la distinción al estigma en los marcajes culturales de los jóvenes urbanos. Barcelona, 2002 

HEBDIGE, D. Subcultura. El significado del estilo, Barcelona: Paidós, 2004

JENKINS, Henry, Convengence culture: la cultura de la convergencia de los medio de comunicación, Barcelona, Paidós, 2008

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