The Collector - Marcus Dunstan, 2009


-DIRECTOR: Marcus Dunstan
-GUIÓN: Marcus Dunstan, Patrick Melton
-AÑO: 2009
-DURACIÓN: 88 min.
-PAÍS: EEUU
-MÚSICA: Jerome Dillon
-FOTOGRAFÍA: Brandon Cox
-PRODUCTORA Fortress Features / Imaginarium Entertainment Group
-REPARTO: Josh Stewart, Michael Reilly Burke, Andrea Roth, Juan Fernández, Karley Scott Collins, Madeline Zima, William Prael, Diane Ayala Goldner, Daniella Alonso, Haley Pullos, Robert Wisdom, Alex Feldman


NOTA: 6



Últimamente el cine de terror mainstream americano ha bebido mucho de la explotación de títulos de gran éxito comercial, pero que solo consiguen repetir esquemas muy alejados del gamberrismo que realmente interesa a los aficionados a este género. De hecho, han conseguido consolidar en el mercado un tipo de productos poco mordedores y arriesgados, que aunque beban de otras producciones de notable éxito no acaban de cuajar dentro de una cartelera repleta de competitividad entre géneros, y solo así se explica la clara disminución de títulos terroríficos en nuestras salas. Pero el problema no es el hecho de usar continuamente el mismo molde, ya que el cine se ha regido habitualmente por esa norma, sino la desconfianza que poco a poco los productores cogen al ver que la mayoría de títulos que llegan en taquilla acaban por fracasar.

Quizás serviría para explicar esta situación del pez que se muerde la cola con lo que dijo Claude Chabrol en su libro “Cómo se hace una película?” (anteriormente reseñado en este blog), en que distingue a los directores de cine entre “narradores” y “poetas”. Los “poetas” son una minoría, los arriesgados, los que quieren transmitir mensajes subliminales entre su visión particular del mundo. En cambio, los “narradores” (y aquí sería lo interesante) son los que pulen, los que adaptan historias de otros a su propia manera, y eso no es algo malo, al contrario, porqué pese a beber de otros productos una mezcla de ideas siempre puede ofrecer algo bueno, e incluso mejor. Y eso es lo que carece el mercado mainstream en cuanto a cine de terror, la falta de libertad creativa en sus propuestas de alto presupuesto, ya que están demasiado ancladas dentro de unos mismos esquemas.


The Collector es un buen ejemplo de ello. La película dirigida por Marcus Dunstan bebe descaradamente de la saga Saw (James Wan, 2004). De hecho, él fue guionista en diferentes ocasiones de las secuelas de esta franquicia, hasta en 4 ocasiones, e incluso en otras franquicias de notable éxito como la saga Feast (John Gulager, 2005), o incluso en la futura Piraña 3DD (John Gulager, 2012), ambas con el mismo director curiosamente. Por lo tanto, se trata de alguien que sabe explotar historias ya hechas y acoger elementos nuevos para conseguir redirigir los contenidos de unas franquicias hacia lo que quiere el verdadero amante al cine de terror. En otras palabras, Marcus Dunstan sabe moverse en territorios mainstream desarrollando productos dirigidos al verdadero aficionado al terror, el amante de contenidos hiper-violentos y sin pretensiones artísticas. Y eso no es algo fácil hoy en día, porqué nos sorprenderíamos notablemente una vez supiéramos la cantidad de carnaza de videoclub que impera el mercado del DVD, unas aguas en que Marcus Dunstan sabe moverse como un pez por saber ofrecer exactamente lo que busca el espectador.

The Collector tal como comentaba no es más que una perfilación de las secuelas de Saw que él mismo había escrito, redirigiéndola hacia una nueva historia realmente curiosa como es un simple robo. La película nos narra la experiencia de un ladrón llamado Arkin que pretende entrar a robar a un hogar en busca de una rara gema que está guardada dentro de una caja fuerte. Los inquilinos inicialmente tenían que irse de vacaciones, facilitando así el trabajo a Arkin, pero una vez se encuentra en el interior de la casa se dará cuenta que no solo la familia sigue allí, sino que hay alguien más, alguien experto en la tortura que ha preparado infinidades de trampas letales por la casa.

Se trata de una de esas producciones que tanto me gustan, a priori, ya que más que la búsqueda de la coherencia narrativa por parte del director –y guionista- en la historia, lo que se pretende es explicar una historia en sí, que es algo distinto. Por ejemplo, acaso alguien se cree el argumento contextual de guerra entre niños y adultos en Battle Royale (Kinji Fukasaku, 2000)? O la convivencia de un marine americano y soldado japonés de Infierno en el Pacífico (John Boorman, 1968)? Ambos son dos ejemplos que me han venido en mente en este momento, totalmente absurdos y poco creíbles pero que a la vez consiguen situarnos dentro de un cosmos curioso, rompedor, un mundo poco imaginable inicialmente que puede dar paso a una variedad de situaciones la mar de interesantes.


La película a medida que avanza se va convirtiendo en el juego del cazador cazado, en que Arkin se verá sometido a luchar por sobrevivir en un juego laberíntico lleno de trampas, e incluso ya no solo por sobrevivir y no ser encontrado por el psicópata asesino, sino también por ayudar a la familia inquilina, retenida y brutalmente torturada. Estamos ante un exploit en clave simplista de la franquicia Saw, o sea, la violencia y el gore acaban tomando protagonismo dentro de un montaje casi videoclipero habitual en este tipo de producciones, que solo sirve para amañar las irregularidades de la película. De hecho, no solo estamos ante una película que nunca deberíamos creérnosla por lo (in)creíble de los sucesos y complejos montajes de trampas realizadas al instante, sino porqué la película acaba cogiendo una sensación de (i)lógica por los movimientos de los personajes por la casa, haciendo perder al espectador entre pasillos y habitaciones, careciendo de mucha lógica por no bautizarlo de falta de raccord. Y es que el montaje de planos de poca duración, acompañados por efectos de sonido sacados de una sala rave solo ayudan a enmascarar ligeramente una realidad carente de coherencia, pero que como comentaba, acabaremos por no darle importancia al aceptar como divertido lo que es absurdo en sí mismo, la verdadera clave de toneladas de cintas de terror de bajo presupuesto.

Así que teniendo en cuenta las pretensiones de The Collector posiblemente el film de Marcus Dunstan no sea la sensación cinematográfica dentro del cine de terror que quizás en ocasiones se ha comentado, pero teniendo en cuenta las pretensiones de la película, dirigidas a un sector del público concreto, se puede considerar que su resultado es satisfactorio, haciendo del debut de Dunstan a la gran pantalla un verdadero acierto y convirtiéndole en alguien a tenerle en cuenta más allá de sus guiones.

Por lo tanto The Collector es una película que antes de verla debemos saber qué vamos a ver, porqué como comentaba, Marcus Dunstan es alguien que sabe lo que quiere ofrecer, y tiene la calidad suficientemente demostrada para cumplir con sus estereotipos. Y de este modo podremos disfrutar de un producto –por fin- desinhibido en las salas cinematográficas, frenético, extremadamente violento, de esos que luchan por sobrevivir en cuanto a la censura por ofrecer no solo escenas de violencia, sino hacer una película violenta en sí. Y pese a que la historia es terriblemente poco creíble, importará muy muy poco a todo aquel cinéfilo amante del cine de terror extremo dispuesto a vivir una situación curiosa, llena de trampas a cada esquina de lo más originales, y que conseguirá arrancar ampollas por ser una película seca y directa.

Comentarios

  1. El-Fura:
    Hola, soy fanatico del cine y hacia tiempo que no veia cine de terror en su esencia, siempre fui amante de las pelis clasicas de los 80 y el terror en general. He descubierto este blog y me animado a ver peliculas que tenia en dique seco como Grave Encounters o Apollo 18 y que no habia visto, en cierta medida, por falta de interes y cansancio hacia el genero. Decir que tu blog y en especial esta pelicula me han devuelto las ganas de ver estas peliculas, tan violentas, sucias, angustiosas y a la vez tan divertidas. Me ha parecido una de las mejores pelis de terror que he visto, las persecuciones con el asesino en el cuarto de alado son espectaculares, los encuadres son fantasticos y las trampas son la bomba. Deja, para mi, a Saw y Hostel a la altura del betun. Es una pelicula muy acertada con un montaje y una fotografia sencillamente geniales, y tanto el protagonista como el asesino tienen una carisma que hace que necesites, (por lo menos yo, una segunda parte). Me parece mas acertada que otras peliculas como Funny Games que no me gusto nada, (quizas el final), me parece un ejercicio de sadismo sin mas, a lo mejor la version original me da otra sensacion.
    Ocasionalmente encuentras peliculas que te llegan y esta junto con Apollo 18, y en menor medida Grave Encounters y puede que El Ciempes Humano han hecho que vuelva al genero pese a su evolucion, ademas agradecerte este blog que me ha descubierto de nuevo un genero que pense muerto entre destinos finales y casas de cera.

    Sigue asi un saludo.

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  2. Muchas gracias amigo! siento no haber leído antes tu comentario per he estado liado todo el mes de mayo.
    Se nota que te gusta el género, y pese a que está algo muerto en cuanto a originalidad y atrevimiento la verdad es que van apareciendo algunos títulos muy remarcables.
    En cuanto a Funny Games el sadismo solo es una excusa de Haneke para hacernos dudar sobre nuestro rechazo -a priori- a la violencia. Es muy curioso, porqué pese a rechazar el espectador las torturas físicas que sufre la familia, queremos que haya venganza, o sea, violencia. Por qué con unos si, y otros no? y es curioso porqué el director nos lo destaca y vuelve a destacar con el mando a distancia, hablándole al espectador, picando el ojo, etc. Se me hace incluso complicado expicar claramente, pero espero que te guíe un poco.
    The Collection a la vuelta de la esquina :)

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