"Mujeres Guerreras" (parte 3.0) - Chicas Hammer



Pienso que era necesario dedicar un capítulo aparte a las verdaderas chicas malas por excelencia del cine de terror, aquellas guapas guapísimas chicas de escotes inacabables que marcaron una etapa básica en el cine de terror, me refiero lógicamente a “las chicas Hammer”.

Ellas marcaron también uno de los sellos personales de la productora británica, y que siguió firme hasta el fin de sus días ya en los “diferentes” años 70-80, con una marcado cambio hacia el destape muy influenciado por la corriente de aquellos tiempos. Es por ello que se crearon mitos eróticos más allá de la incursión previa a su entrada en “la casa de la sangre” de algunas de estas actrices en las películas de James Bond como “chicas Bond”, por tanto, la Hammer supo darles a todas estas actrices un plus de maldad interesantísimo,  incluso en algunos casos las hizo leyendas. En concreto me refiero a chicas como Ingritt Pitt en la discreta Las amantes del vampiro, u otras siempre eternas como la siempre deseada Raquel Welch, si es que no queremos fijarnos inicialmente en preciosa Ursula Andress... chicas muy bellas pero también muy malas, en que en todos los casos los hombres no eran más que objetos inferiores y que nunca les han tenido miedo a enfrentarse a ellos.

Normalmente las hemos visto con colmillos vampíricos, pero también de diosas, o mujeres primitivas. Sea como sea, el mal habita en casi todas las producciones hammerianas y si algo demostraron los Carreras, Sangster, Chaffey y compañía, es que siempre supieron que la mujer también podía ser mala, y eso nos gusta, me gusta.

Es por ello que creo que es necesario dedicarle una actualización aparte a todos esos mitos eróticos tan presentes en la mente de todos aquellos aficionados al género, jóvenes y no tan jóvenes. Así que, que suba la temperatura al blog!

(Ursula Andress en She, la diosa del fuego)

-Ursula Andress: se trata de uno de esos mitos del cine aún vivos, pero no coleando. Nacida en 1936 en Suiza, su época dorada en el cine se centró entre los años 50-70, viviendo así los mejores años de la Hammer antes de entrar ésta en su decadencia setentera, aunque si algún papel la lanzó a la fama mundial y al mismo tiempo la convirtió en un mito erótico, fue lejos de la Hammer, en concreto a el El agente 007 contra el Doctor No (Terence Young, 1962), convirtiéndose así en la primera “chica Bond”.
Pero vayamos a los que nos interesa, ya que el verdadero motivo por el que merece esta actriz ser mencionada en este blog es sobretodo por su espectacular aparición en la interesantísima She, la diosa del fuego. Ésta es una película de aventuras con Ursula Andress como principal punto de interés por su extravagante y sexy atuendo, interpretando a Ayesha, una diosa inmortal. Una diosa que reina una civilización antigua de esclavos negros que hacen culto al fuego haciendo estrambóticos bailes tribales. De todos modos, pese a que vista desde fuera aparentemente pueda parecer una película que apunte a muy decente producción para ser un producto Hammer, y de hecho no lo deja de ser  -es algo más que correcta-, la película se centra excesivamente en el romance de la Diosa Ayesha y un casanovas que duda entre dos mujeres. Vaya, que no consigue el gancho necesario, sobretodo inicialmente, aunque tampoco quiero ser injusto con ella ya que a medida que se acerca el final se vuelve cada vez más entretenida. Digamos que tiene un mal arranque y en su desarrollo no sabe aprovechar sus posibilidades.
Pero siempre quedará en el recuerdo una de las chicas más guapas que ha pasado por la casa, como es Ursula Andress, vistiendo estrafalariamente tipo la bruja Lavinia (Barbara Steele) en La maldición del altar rojo.


-Olinka Berova: actriz checoslovaca que acabó desarrollando su carrera en Francia con algunas producciones mediocres. Pero la película que la llevó hasta ser considerada una “chica Hammer” es por su aportación como supuesta She (A.K.A. Ayesha) en la secuela de She, la diosa del fuego: La venganza de la Diosa del Fuego, aportando al personaje un plus de sensualidad por un mayor “atrevimiento” en cuanto al vestuario, más allá del discreto resultado de la película.



-Martine Beswick: sin duda una de las “chicas Hammer” más injustamente olvidadas y que al igual que Ursula Andress también fue chica Bond en la personalmente infravalorada Desde Rusia con amor, incluso en Operación trueno. Pero, seamos sinceros, si algo gusta a la mayoría de chicos es ver rivalizar a dos mujeres duras, competitivas, con carácter, con curvas,... y si llevan poca ropa que más se le puede pedir al grueso de espectadores acérrimos al género fantástico y la Hammer? Me refiero a la curiosa Hace un millón de años, donde hombres y mujeres primitiv@s habitan en la Tierra... justo 1 millón de años atrás, supongo. Entre el reparto encontramos más allá de la siempre recordada Raquel Welch a Martine Beswick, donde rivalizan, convirtiéndose automáticamente en otro mito erótico gracias en parte también a su fuerte carácter y cara de mala leche, pero también por su físico jamaicano, con un fuerte moreno poco habitual en aquellas blancas y delicadas starletes hammerianas.

También apareció en El Doctor Jeckyll y su hermana Hyde, donde la descubrimos desnuda en un par de ocasiones. En esta nueva versión del clásico inglés de Robert Louis Stevenson, seguiremos con la premisa de corte clásica de la novela, y también de la metáfora a la drogadicción por parte del protagonista, pero llevado hacia la sexualidad escondida. Pues bien, en esta ocasión no será “Mr.”sino “Mrs” Hyde, una mujer, Martine Beswick, haciendo su papel más malvado y que, por cierto, le va como el anillo al dedo, cometiendo diferentes asesinatos a sangre fría y utilizando a los hombres a su merced. Como comentaba, en un par de ocasiones aparece desnuda, y fue todo un escándalo! que delicada generación la de los 60... Pero más allá de la curiosidad de esos desnudos y el aliciente que Hyde se trate de una mujer, estamos ante una gran película de uno de los grandes de la Hammer: Roy Ward Baker, y que pese a que algunas escenas de asesinatos son algo mejorables en cuanto a dirección, e incluso ya más en general se le puede criticar también la excesiva duración del metraje, el resto de la película tiene un ritmo constante y con nervio, sin decaer, llena de violencia y erotismo y, sobretodo, posiblemente el mejor papel de Martine Beswick en su filmografía.


-Carita: Ella es la responsable de protagonizar a Salina en La Reina Vikinga (1967), una película de aventuras que no encontró el éxito comercial que merecía en los años 60, ya que posiblemente surgió oculta entre el pleno auge que vivían las producciones de monstruos clásicos por los que siempre ha apostado preferentemente la Hammer. Se trata de un Peplum entretenido, simple argumentalmente, con escotes y aventuras, lo habitual de la casa vaya. Aunque nunca acabaré de entender los motivos que trajeron a la Hammer a poner el atributo de “vikinga” a una película de “romanos”, quizás porqué por aquellos tiempos tenía más tirada? Quien sabe... gente como Richard Fleisher o Mario Bava también hicieron sus aportaciones en cuando a Vikingos alrededor de aquellos tiempos, con un notable éxito.
La película dirigida por Don Chaffey se centra muy libremente en la vida de la reina Boadicea. En ella, se explica como bajo el dominio romano Salina (Carita) ocupa el trono de Gran Bretaña tras la muerte de su padre. La nueva reina, se siente atraída por Justiniano, el gobernador romano, pero pese a que éste siente tolerancia ante los nativos, Octavio, el segundo al mando, piensa de un modo contrario al querer implantar medidas radicales. Además, un sector de los romanos cree que el Imperio Romano no tiene que gobernar con ayuda de nadie, y de ese modo empezarán complots para deshacerse de Justiniano y Salina, al mismo tiempo que se van enamorando. Y así, con una simple excusa, Octavio decide emprender mano dura en las Tierras lejanas, pero que Salina, lejos de achantarse decide plantar cara. Es de ese modo que empieza una batalla entre la nueva diosa de la guerra Salina y la represión romana de Octavio.
Vaya, una película muy al estilo Hammer pero de segunda división, con una historia simplona y con fuerte carga de ñoñería y batallas lejos de ser épicas pero que, como siempre, se nos presentan situaciones interesantes, bellezas de buen ver como Carita, y sobretodo, “algo” diferente en “la casa de la sangre”. Aunque sin duda lejos de sorprender como lo hizo el propio Don Chaffey con Hace un millón de años, sin duda.


-Mary/Madeleine Collinson: Estas gemelas fueron las responsables de romper miles de corazones en todo el mundo por cumplir los requisitos de la fantasía erótica masculina más popular: el trío con dos gemelas. Ellas, ya aparecieron juntas en la revista Playboy en 1970 antes de entrar en el mundo del cine, y en concreto en producciones muy discretas que preferían aprovechar su belleza ante una buena historia, aportando pinceladas sexys si no eróticas al argumento. Pero como en todas las cosas, tuvieron un fin, finalizando una filmografía realmente corta de apenas 6 películas, pero dejando una última producción dignísima de ser recordada como hermanas Gellhorn en la que es realmente su mejor película: Drácula y las mellizas. De hecho, esta es su única aportación al género, y qué aportación! En concreto a la tercera parte de la trilogía de los Karstein tras Las amantes del vampiro y Lujuria para un vampiro, con ambas haciendo de vampiro,cada una con su carácter: una más perversa y la otra más inocente.
Una trilogía de películas con claras aportaciones renovadoras y revolucionarias a la “casa de la sangre”, con desnudos frontales sin tabús, erotismo e incluso lesbianismo(!), algo que no era usual en la Hammer más allá de escotes preponderantes. Encima, tenemos el placer de poder disfrutar de Peter Cushing en el reparto. Por tanto una típica producción Hammer pero con ingredientes claramente renovadores en ese inicio de los irregulares años 70.

-Susan Denberg: Sin duda ésta fue la responsable de un personaje que debería haber sido eternamente recordado por los aficionados al género de terror, y no lo fue. ¿Por qué? Me refiero a que ella debía ser “la mujer” en Frankenstein creó la mujer, la particular visión de Terence Fisher al clásico de James Whale La novia de Frankenstein (1935), pero sea como sea no lo ha sido, y de hecho este título se trata del peor con diferencia de toda la saga del barón Victor Frankenstein de la Hammer, empezando por el simplón diseño de producción en cuanto a escenografía, con 2-3 platós de televisión decorados con cuatro adornos de bazar, y luego una historia ridícula que conduce a un final tan discreto que convierte la película en prescindible automáticamente. Daba para mucho, sin duda, el sello Hammer podía haber dado mucho de si, con su erotismo y plus violento habitual, pero al final se quedó en nada.
También apareció en la serie de Star Trek emulando a Marta Kovacs en el primer episodio de la serie, justo en un momento de su vida muy importante, ya que en agosto de 1966 se convirtió en chica Playboy de agosto. Pero ya antes apareció desnuda, en concreto en su debut, en Esclavos del pecado (Robert Gish, 1966), con uno de esos desnudos que escandalizaban a la sociedad de los felices años 60.
Pero su carrera cayó rápidamente en el olvido al hundirse en los infiernos de la droga hasta un incierto presente en cuanto a su paraje. Hay quien dice que enloqueció y murió de sobredosis, en cambio sus fans lo niegan y aseguran que hoy vive en Austria junto a su madre. Vaya, lo que es igual a un mito.


-Julie Ege: Se trata de oootra “chica Bond”, y también fue Miss Noruega, pero sobretodo una hammerete estrictamente setentera. En cuanto al agente 007 apareció como belleza en la bastante olvidada 007 al servicio de su Majestad Británica, pero lo que la llevó a “la casa de la la sangre” fue por su substitución a Raquel Welch entre las jóvenes prehistóricas y luchadoras contra dinosaurios de cartón con la entretenida Criaturas olvidadas del mundo, y lo mejor es que estuvo a la altura de las circunstancias, conduciéndola a otros proyectos (aunque menores) condicionados a la decadencia de la Hammer en los años 70, aunque no ausentes de interés curioso por 4 frikis de hoy en día. Me refiero a títulos como Kung fu contra los 7 vampiros de oro, una producción discreta pero que aportó aire fresco a una productora saturada de títulos excesivamente repetitivos, además de ser divertidísima.
En 1976 abandonó el cine y se fue a Noruega, su tierra natal, a ejercer como enfermera y licenciarse en historia.


-Valerie Leon: Su éxito apenas reside en un solo título y casi que maldecido por la propia productora: Sangre en la tumba de la momia. Un título diferente a lo que se había podido ver en la saga iniciada por Terence Fisher en 1959, ya que en esta ocasión si algo no tiene esta película dirigida entre Seth Holt y Michael Carreras son precisamente momias con vendas putrefactas. He dicho maldecido más que nada por que antes del rodaje Peter Cushing perdió a su mujer y fue sustituido por Andrew Keir, además de la muerte repentina durante el rodaje del director Seth Holt, y que Michael Carreras se vio obligado a substituir.
Quizás, el hecho que Peter Cushing no esté en el reparto ha dejado en la sombra un título que pretende aportar cosas distintas a la saga, una saga que bien podríamos catalogar como “conjunto de remakes” pero que esta vez se ha fijado libremente en el cuento de Bram Stoker “La joya de las siete estrellas”. En ella, veremos a Valerie Leon, un bellezón que se supone que es una momia, bien conservada y que desprende una extraña sensualidad perversa. El argumento trata de una archipoderosa sacerdotisa egipcia que intenta encarnarse en la hija del jefe de una expedición de adoradores ocultistas de cierta deidad egipcia, ya que éstos la encuentran, y la sacerdotisa lo que quiere es reencarnarse en alguien para así poder vivir en el presente. Valerie Leon interpreta a dos personajes, uno de ingenuo contemporáneo y otro cargado de malignidad perversa.


-Kirsten Lindholm: Fue la primera en morir en la trilogía de los Karnstein, y si por algo la he querido recordar es porqué posiblemente su aparición está ligada a la escena más gore que ha tenido la Hammer en sus producciones. Su aparición anecdótica a Las amantes del vampiro al inicio del film, finaliza a golpe de espada por el barón Joachim Von Hartog (Peter Cushing), cortándole la cabeza y mostrando posteriormente su trofeo en un precioso plano medio contrapicado.



-Ingrid Pitt: Personalmente “la chica” Hammer por excelencia. No solo por ser “la mala” en un par de películas de la productora británica, sino por aparentar ser mala y perversa a la vez. Hay quien la compara con el Christopher Lee femenino, aunque todo sea dicho, nunca ha habido actriz imprescindible en la Hammer, cosa que con los hombres si pasó, pero lo que está claro es que ella forma parte de la mitología erótica de la casa y sobretodo del cine de terror en general, especialmente el británico.
Pero todo eso sería después de trabajar en pequeños papeles para titanes como Orson Welles (Campanadas a medianoche), David Lean (Doctor Zhivago) y Richard Lester, con su Golfus de Roma. No fue hasta 1969 cuando Ingrid Pitt conoció a James Carreras en una fiesta, y fue allí donde tanto impactó al productor y jefe de Hammer Films, por su actitud contundente y el misterio que entrañaba su belleza, además de su notable acento eslavo. Era perfecta, una vampiresa en toda regla, y no pasaron demasiados días hasta que se le ofreció un papel en una película, en concreto el de Mircalla en Las amantes del vampiro dentro de la trilogía de los Karnstein. Una película que tal como he comentado anteriormente tiene una potente carga erótica, con bastantes desnudos gratis y apología al lesbianismo.

Y no solo quedó allí, su otro papel meritorio no podía ser otro que uno basado en Elisabeth Bathory, la sangrienta condesa que quería rejuvenecerse a base de la sangre de sus jovencitas víctimas. Se trata de Elisabeth Nodosheen, en La condesa Drácula, un título mucho mejor que infinidad de versiones con más presupuesto o, dicho de otra manera, quizás la mejor producción Hammer de los 70, en una fantasiosa y libre visión de la Condesa Bathory en que lejos de ser la esquizofrénica mujer que fue, realmente consigue rejuvenecerse y ser atractiva. Personalmente, poca falta le hacía.
Una pena que haya fallecido hace tan poco, pero su legado, por suerte, nunca morirá. Que descanse en paz.


-Yutte Stensgaard: Pese a que su paso por la Hammer se limita a solo una película, esta actriz siempre será recordada por una escena en concreto: su desnudo con los pechos cubiertos de sangre en Lujuria para un vampiro, donde la actriz danesa interpreta a Carmilla en lo que sería quizás el papel más relevante de su escasa carrera. Participó también en otros proyectos para la Amicus y la AIP, como la comentada en este blog La carrera de la muerte (Gordon Hessler, 1969), con Vincent Price haciendo de mad doctor, o su encarnación en Janet en Burke and Hare, su última película.



-Victoria Vetri: Se trata de otra de esas actrices que pienso que deberían pasar ni que sea de puntillas por este blog, ya que su participación en la productora se reduce a una sola película, pero no por eso carente de interés. Se trata de la actriz protagonista en Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra, otro de esos clásicos “marca de la casa” con mujeres prehistóricas en bikini luchando contra dinosaurios acartonados. Pues bien, Victoria Vetri era la protagonista del presente título dirigido por el gran Val Guest, y que consiguió incluso ser nominada a los Oscar en 1971 a Mejores efectos especiales.
También, como no podía ser de otra manera, su gran belleza y curvas la llevaron a convertirse en playmate de septiembre de 1967 y a convertirse consecuentemente en una de las favoritas del ejército americano en Vietnam. Un hecho que demuestra su popularidad y los motivos que la hicieron participar de protagonista en una película muda... vaya, que para ver y disfrutar.


-Raquel Welch: Pero si hay alguna actriz que siempre será “la mujer” prehistórica por excelencia esta será siempre Raquel Welch. El mito erótico de varias décadas consiguió romper corazones en los años 60-70 gracias a su debut estelar en Hace un millón de años, el clásico de Don Chaffey dirigido en 1966, donde hombres y mujeres de buen ver y con poca ropa luchan por sobrevivir en un mundo lleno de peligros saurios creados por el indiscutible Ray Harryhausen, todo un experto en materia de FX. Pues bien, en este clásico podemos ver al verdadero icono femenino de la Hammer, y aunque parezca mentira nos alejamos de vampiresas perversas por el de Raquel Welch, interpretando a Loana con su bikini de leopardo. La película en sí no es gran cosa, no nos engañemos, pero sí que es cierto que se trata de una rareza muy muy entretenida, con gente de buen ver, dinosaurios actartonados en un muy decente stop-motion, mucha acción, peleas de mujeres, incluso un romance... le podemos pedir más a un entretenimiento?   


Comentarios

Publicar un comentario