viernes, 24 de agosto de 2012

Conversando con John Wayne Gacy




Una vez capturado un asesino en serie es cuando de verdad se puede entender la complejidad de una mente tan aberrada que ni el mismo asesino se da cuenta. Ahora mostraré un fragmento del libro “Dentro del monstruo” de Robert K. Ressler (páginas 113-115), y veremos cómo actúa un asesino psicópata (ojo! no confundir con un psicótico), cómo reacciona ante algunas preguntas comprometidas, si su mente aún sigue tan fría igual que cuando cometía sus atrocidades, etc. Pienso que es un recorte muy interesante sobre una entrevista que mantuvo el mismo autor del libro con uno de los asesinos mas aterradores -o si más no popular- de la historia: John Wayne Gacy.
En este fragmento ya se ha avanzado mucho sobre la entrevista que le está haciendo, y aunque querido lector no estés informado de como ocurrieron los hechos, de bien seguro que te será fácil ver como piensa el asesino:

RESSLER: hubo alguien más en la casa cuando la policía indagó acerca de Robert Piest? Además de los agentes y tú?
GACY: Baker llegó a los pocos minutos, pero le ordenaron que se quedara fuera. Yo les dije que les permitieran entrar. Lo ves? Si de alguna manera me podían acusar era de cómplice en el encubrimiento.
RESSLER: El encubrimiento de qué?
GACY: Del asesinato de Piest.
RESSLER: Del asesinato?
GACY: Porqué yo estaba en casa. Yo sabía que él estaba allí, y le encubrí, pero yo no...
RESSLER: Entonces, cual es tu opinión de cómo le mataron en la casa y de cómo fue a parar al desván?
GACY: De como le mataron?
RESSLER: Sí.
GACY: Creo que le estrangularon.
RESSLER: Quién?
GACY: Me parece que fue Baker. Pero es otra vez lo mismo, la complicidad. Y esto, sabes? Me pondría en un...
RESSLER: Entonces, como bajaron al desván? Como sacaron el cuerpo de la casa?
GACY: Cómo lo sacaron?
RESSLER: .
GACY: Baker subió al desván, lo bajó y lo metió en el portaequipajes del coche.
RESSLER: Y quien lo sacó de allí?
GACY: Yo.
RESSLER: Tú? Y adónde lo llevaste?
GACY: Al puente de la 1-55.
RESSLER: Cómo lo hiciste? Cómo lo sacaste del coche y lo arrojaste al río?
GACY: Abrí el portaequipajes y lo tiré.
RESSLER: Caramba.
GACY: Tampoco fue tan complicado.

La entrevista ofrece un registro fascinante de como niega y razona un asesino en serie, y de sus tentativas para que el dedo señale a otra persona que no sea él. Entre los criterios básicos para conocer el comportamiento de un psicópata se encuentra la negación, la mentira continua, y el continuo intento de manipulación. Es decir, la personalidad de un psicópata tiende a negar absolutamente todo. Aquí, Gacy, siempre trata de matizar, para así poder dar a cada detalle un giro que le favorezca. Muchos asesinos en serie niegan siempre su responsabilizad, creyendo que mientras sigan mintiendo podrán seguir con vida.
En el ámbito político, todos hemos visto a algunos de sus representantes descubiertos con las manos in fraganti, y en cambio siguen negando hasta la saciedad de ser culpables de algún hecho. Los verdaderos psicópatas tienen esa misma habilidad: mantienen una apariencia de frialdad, imaginándose que la responsabilidad de demostrar las pruebas recae sobre la sociedad, y que, mientras ellos no confiesen su culpabilidad, será la sociedad la que deberá de trabajar duramente para demostrar que son culpables. El logotipo de las cartas de Gacy (“Ejecuten la justicia, no la gente”) es un ejemplo de como, al igual que una rata acorralada, pasa al ataque de su agresor (en este caso, la sociedad).
Los razonamientos y las negociaciones de los hechos de Gacy son muy reveladores, precisamente por su incoherencia:

GACY: Lo que aquí estamos... hemos estado aclarando es que ellos quieren hacerte creer que yo, y solo yo, fui quien cometió los crímenes, pero yo no tuve nada que ver con el asesinato de nadie. Había cuatro sospechosos más, o tres que conozcamos. Creemos que había cuatro personas involucradas, tres de las cuales serían Baker, Chandler y Sandler. Todos trabajaban juntos. Yo solía ir a la ciudad, sabes? Cuando regresaba a casa, encontraba ropa por ahí, sabes?, abrigos y chaquetas, pero nunca me relacioné con que podrían ser de una víctima o de lo que fuera. Pensaba que era algún empleado que dejaba ropa en la casa. Tal vez fue una ingenuidad por mi parte, y, si quieres culparme de esto, entonces supongo que podrías acusarme de cómplice de encubrimiento. Pero yo no tenía conocimiento de lo que ocurría en la casa mientras estaba fuera. Sin embargo, en lugar de investigar a fondo, como ya dijiste en 1984, la policía de Des Plaines hizo una investigación chapucera. Quizás no sea ésta la mejor manera de decirlo, pero el caso es que tenían otros sospechosos y con su estrechez de miras se dijeron: “Es la casa de Gacy; lo más fácil es cargárselo a él”.

Se sabe que una vez capturado, o muerto, para de matar, aunque se sospecha al respeto, dado que se tiene registro de muy pocos asesinos en serie mayores de 50 años y que hayan sido capturados. Pocos asesinos intentan detenerse provocando ellos mismos la detención: entre estos está de Ed Kemper, que se plantó dentro de una cabina telefónica esperando a la policía; o William Heirens con su famosa frase “Por el amor de Dios, capturarme antes que continúe matando a más gente!”. El mensaje fue encontrado de un modo escabroso a la pared, con un pintalabios rojo en letra cursiva, mientras en el suelo había una víctima con una bala a la cabeza y apuñalada por el cuello.
Si hay algún asesino en serie que se detuvo de matar porqué se aburrió o se quedó al final satisfecho, nunca se sabrá, ya que no se tiene constancia de esta situación.
Tampoco se conoce ningún asesino en serie reformado; afortunadamente la sociedad no está dispuesta a correr el riesgo de dejar en libertad un individuo posiblemente con la mente aún aberrada así para ver “qué pasaría”, ya que es fácil de prever qué sucedería: reincidiría. Irónicamente los más autorizados para opinar al respeto de la regeneración social de un asesino en serie, son justamente ellos. Y entre ellos destaca la palabra de Carl Panzram: “No tengo ningún deseo de reformarme. Mi único deseo es reformar a la gente que quiere reformarme. Y creo que la única manera de conseguirlo es matándola. Mi lema es: róbale, viólala y mátala”. Panzram fue sentenciado a muerte en menos de un minuto.  


                                                                              (Gacy trabajando)

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