Mirada crítica a lo establecido en la India – Agua (Deepa Mehta, 2003)


Una de las sociedades que en un futuro dominarán la Tierra, nos guste o no, será la India. Hoy ya es una de las principales potencias mundiales gracias a su avances tecnológicos, situando al país asiático en uno de los más potentes en cuanto a la industria farmacéutica o biotecnológica, entre otras variantes, como la agricultura y la ganadería. También, al igual que los chinos -la futura potencia mundial- ven como su población ha crecido desmesuradamente hasta la resignación de tener una población que debemos de contarla en miles de millones. Pero, esa futura -y presente- “invasión” tanto económica como social, también será cultural? De hecho, ambas culturas se ven inmersas en otras religiones que muy posiblemente las han hecho conservar tradiciones inquebrantables totalmente nocivas para el desarrollo de cualquier familia o individuo, generando clases sociales y un nivel bajo de bienestar. Un ejemplo contundente de ese“futuro” que quizás nos espera nos lo denuncia Deepa Mehta, con una trilogía de películas dedicadas a la India y sus problemáticas socio-culturales que han perdurado a lo largo de los siglos, y que empezó con Fuego en 1996, seguiría con Tierra en 1998, y finalizaría con la nominada al Oscar a mejor película de habla no inglesa en 2006: Agua (2005) (aunque finalizaría oficialmente en 2008 con Cielo, que por desgracia no he podido ver aún). Es en Agua que he decidido centrarme para dar a conocer un poco la situación que ha vivido la sociedad Hindú a lo largo del siglo XX, una vida dura, compleja, y con ansias de cambios.

De todos modos no pretendo hacer una crítica de la película -que realmente como película en sí me parece de lo más descafeinado del mundo, y más con mis gustos cinematográficos que todos conocéis-, pero pienso que este semidocumental puede ser productivo como vehiculo de transmisión de flujo cultural al mundo occidental, y así poder dar a conocer a un público quizás poco concienciado de lo que sucede en la India que pese a las duras condiciones sociales por culpa de tradiciones desfasadas, incluso una mujer India (si, una mujer) es capaz de denunciar con tres películas lo que para nosotros, hoy, parece increíble que suceda en una potencia mundial. Y es que la India, más allá de Bollywood existe otro tipo de cine, el independiente, el que critica, el que observa, el que no miente, el que refleja la realidad, el sincero, y Deepa Mehta (foto de la derecha) acabará dando una bofetada a la visión tradicional Hindú con una película dedicada a la mujer viuda, la que está privada de libertad por culpa de unas creencias desfasadas. Mujeres que incluso creen que su muerte les asegurará una vida mejor, ya que están convencidas de lo que dicen unos textos religiosos de hace más de 2000 años de antigüedad. Y criticar eso es duro, complicado de aceptar con ese tipo de sociedad de fuertes raíces tradicionales en que Mehta es la “rara”, y es por ello que el rodaje fue duro pese a que el gobierno indio aprobó el rodaje. En él, se vivieron violentas manifestaciones por parte de los fundamentalistas, acusando a Mehta de traidora al atacar la religión Hindú, quemando y posteriormente tirando al río los decorados del film a los dos días de rodaje. Unos hechos que, al fin y al cabo, no hacen más que resaltar lo que denuncia la directora, que es la intolerancia a todo aquello que denuncia lo tradicional. La película se acabó rodando en Sri Lanka.
Por todos esos motivos, creo que me distanciaré de nuevo a lo que acostumbra a imperar en este blog, y dedicaré esta entrada a una película semidocumental totalmente necesaria.
(aviso de SPOILERS)
La película está situada en la India en 1938. Una de las dos protagonistas es una niña de tan sólo 8 años, Chuyia, que queda viuda y es enviada al ashram, el lugar donde se acogen a todas las viudas de la India y donde han de pasar el resto de su vida . Su llegada provocará una auténtica revolución, tanto por su condición de niña como para la que será su nueva compañera -y protagonista de la película-, otra viuda llamada Kalyan. Debemos recordar que una vez viudas, las mujeres no pueden tener ninguna relación carnal ni amorosa a no ser que sea por prostitución o porque se casan con el hermano pequeño de su marido muerto, algo que Kalyan quebranta al enamorarse de un joven idealista que es seguidor de Ghandi. Por tanto, esta relación de Kalyan la podríamos considerar como de "pecado", y el papel de la niña sería como de intermediaria entre la pareja.
Lo que señala como viudas a las mujeres es el hecho de que todas van con las cabezas rapadas, y llevan una túnica blanca como muestra de duelo social. La directora Mehta inicialmente nos ha querido impresionar con esta tradición tan chocante, tanto por el hecho de que la joven protagonista tiene apenas 8 años y que, también, en un diálogo de la película, su padre le pregunta a Chuyia si recuerda que se casó hace unos días con un hombre, y ella le responde que no se acuerda (sic). Vaya, que se casó sin enterarse.
La realidad es dura en el ashram, y más cuando todavía le rapan el pelo a la joven, y que le dicen que no verá nunca más a sus padres, y que tendrá que vivir para siempre allí. Una presión en la cabeza de la niña insoportable para cualquier niño de su edad. Por tanto, la directora nos ha querido mostrar las injusticias que sufre la gente con estas tradiciones, ya que no hay derecho a opinar, nadie es dueño de su cuerpo ni tiene derecho a decidir.
La acción se sitúa en 1938, el año en que el mensaje de Gandhi de libertad de conciencia y de liberación política. La historia de amor se desarrolla entre Narayan, un joven rico seguidor de Gandhi y una de las recluidas, como ya he citado, Kalyan, la cual es a la vez la que mantiene la comunidad con trabajo sexual fuera del recinto. Este es el motivo por el cual no tiene el pelo rapado, por lo tanto una vida diferente a las demás mujeres, pudiendo mantener así una preciosa cabellera. El lazo de amor y sentimientos entre Kalyan y Narayan acabará en desenlace fatal e insospechado, pues Kalyan descubre que el padre del joven de quien está enamorada, es un hombre con el que ella había sido forzada, un cliente, y ante semejante situación decide suicidarse, igual como lo hizo la escritora y poética argentina Alfonsina Estornés, hundiéndose en las profundas aguas. El joven Narayan sorprendido y triste por este desenlace decide marcharse siguiendo la ruta de Gandhi, el gran pensador y político hindú, y en el momento que la gente se sube al tren, Didi, una mujer también viuda, le entrega a Chuyia para que se la lleve y la salve del terrible destino que le supondría a esta niña de apenas 8 años condenada por las ideas religiosas y políticas de un pueblo sumido en la pobreza y la ignorancia, así como de la concepción tan retrógrada que se tiene del género femenino.
Por tanto la película la podríamos considerar como "revolucionaria", ya que esta forma de revelación familia sería totalmente aplaudible por el trasfondo de la historia, que es Gandhi, aquel que quiere cambiar las cosas.

CHUYIA-KALAYAN-NARAYAN

En cuanto a la niña, como ya he dicho antes, es un símbolo de confusión y que el subconsciente de una persona "neutral" está en contra de estas costumbres. Por tanto esta niña no sabe ni que se casó ni qué significa ser viuda (ni lo que conlleva). Por lo tanto nos damos cuenta de que ella nunca ha sido propietaria de su vida, nunca ha decidido nada, y lo que le pasa a ella es lo que le pasa a la gran mayoría de mujeres de aquella región. Ha vivido en una manipulación familiar que la ha llevado a su destrucción psicológica al entrar en el tema de la prostitución. Ella era una niña activa, vital, con ganas de divertirse, como un niño cualquiera de su edad, porque aunque no muestra emociones de diversión se la ve activa y abierta a hablar con todas las viudas del ashram sin tabúes. Por lo tanto no muestra en ningún momento ningún tipo de pésame ni arrepentimiento, ya que ni sabía que se casó ni que estaba unida a un hombre. Lógicamente le sorprende la situación en el centro, sin la familia, con gente nueva, incluso con la cabeza rapada, etc. De todos modos la gente del ashramqueda fascinada con la llegada de esta niña, como una entrada de oxígeno, ya que la vida de arrepentimiento diario hasta la muerte debe ser tristísimo incluso para la gente que acepta las reglas establecidas, y ver a alguien en estas condiciones de vida les ha tenido que provocar -como mínimo- una distracción.
En cuanto a Kalyan y Narayan es un amor totalmente imposible. No sólo por la situación de Kalyan, que es viuda y obligada a prostituirse, sino porque Narayan forma parte de una familia rica, por tanto con peso social, y la reputación de la familia puede quedar manchada. De esta manera difícilmente puede florecer una relación. Además de esto, su condición de prostituta no la hace viuda normal, la desprestigia más, pero también puede disimular su viudedad, ya que tiene pelo, aunque más adelante termina cortado. A pesar de estos "handicaps" los límites del amor son insuperables, y aunque Kalyan le da miedo salir adelante finalmente terminan por hacerlo. También cabe señalar que Narayan es alguien más progresista, que discrepa del sistema social, un "revolucionario" de la época que sueña con progresar, y que al ver imposible que progrese (con el suicidio de Kalyan) decide emprender el viaje para seguir a Ghandi.

LAS VIUDAS DEL ASHRAM
La película desde un principio desprende aire documental, en que su intención no es que florezca una relación de amor, rompiendo todos los estereotipos de la cultura Hindú, simplemente lo que quiere es que nos hagamos una idea de cómo es aquella sociedad que supuso a Ghandi, y que las cosas todavía no han cambiado dejando al finalizar el film ese regusto pesimista (sino la relación si que hubiera florecido). Por tanto, la gente en ningún momento queda concienciada, o ni siquiera maravillada por la posibilidad de poder rehacer su vida (como viudas que son). Prefieren seguir siendo unas desgraciadas a poder cambiar su vida a mejor. Para ellas sus costumbres son sagradas, e incluso se revelan en contra de Kalyan, recordándole que es pecado lo que hace. Podríamos considerar que la falta de conciencia de cómo se vive en otros lugares del mundo, lo podríamos llamar “información”, es lo que impide florecer en el interior de cada una de esas viudas el espíritu guerrero que nace a partir de la inconformidad y posteriormente la rebeldía. De todos modos, los ricos son los que tienen acceso a la información, y estos ricos la pueden difundir a las personas que no lo son. Ghandi llega a muchas personas, los fieles, pero que al fin y al cabo son ellos los encargados de difundir su mensaje a todas aquellas personas que no les puede llegar el mensaje de Gandhi, gente como Narayan, que crea "poder popular" sacando a la calle la gente y siguiendo los pasos de Ghandi. Y Chuya es la esperanza de ese futuro, de esas nuevas generaciones que deben cambiar lo establecido, ya que lo que nos propone Mehta es que las viudas, las ignorantes y muertas en vida que viven en el ashram no tienen solución, y es por eso que hay en el film una relevancia tan grande en Chuya, como esperanza de un futuro mejor.
La gente puede cambiar de pensamiento, pero falta voluntad para escuchar y ganas de cambiar. Y ese grupo de viudas que viven en el ashramtienen miedo de pecar, ya que no vulneran tradiciones de su cultura, tienen miedo a perder las pocas cosas que les quedan. Lógicamente no quieren ni a oír hablar de posibles cambios de nada, y como consecuencia, todas las viudas acabaron rechazando y odiando a Kalyan.


EN COMPARACIÓN CON OCCIDENTE
Sin ser etnocentrista, es fácil ver que las condiciones de vida en nuestra sociedad en comparación a la Hindú son mucho mejores. Pero mejor para mí, porque la comparo, certifico que aquí se vive mejor, pero sin comparar es imposible decir dónde se vive mejor. Los indios tienen estas costumbres alcanzadas, forman parte de su vida y creen que lo que hacen es lo que hay que hacer, el camino recto a seguir, aunque esto no quiere decir que sean felices pero si que son conscientes de que hacen lo correcto. El problema es la falta de información, una información que parece ser que no llega a la sociedad. Los cambios son progresivos, poco a poco se puede ir evolucionando a mejor, ya que es necesario concienciar a la gente, y concienciar a toda una sociedad no es tarea fácil, y más cuando es tan numerosa. Pero solo hay que ver en el mundo musulmán, por ejemplo, como están evolucionando, -insisto- por ejemplo, con la mujer, en que si nos fijamos en los actuales Juegos Olímpicos de Londres absolutamente todos los países YA incluyen mujeres, algo que países como Qatar o Arabia Saudí siempre habían rechazado. Por tanto, la modernidad debe dirigirnos a mejor, a prender de los errores cometidos y mejorar actualizando creencias raízadas en las distintas sociedades a lo largo de siglos si no milenios.
Volviendo a la India, las diferencias que tienen con nosotros están sobre todo a nivel de derecho de palabra, de opinión. Las bodas, por ejemplo, son los padres los que deciden con quien deben casarse sus hijos, algo también habitual en el mundo musulmán. Consideran que ellos són los más adecuados para escoger la pareja ideal y que, una ya vez casados, debería florecer el amor sin problemas. También existe la costumbre de la dote, una donación -por no decir una gran fortuna- que da la familia de la mujer a la familia del hombre, algo ruinoso, y es por ello que normalmente las familias buscan a otras familias que tengan un nivel económico similar, para así no arruinarse.
Negocio, machismo, dictadura familiar,... así lo vemos nosotros, ya que tenemos más libertades en este sentido, pero para ellos ahora mismo eso es lo más normal del mundo, y se sienten a gusto con ello. Pero como decía antes, las cosas a su tiempo, la información en la India también llegará masivamente si es que no está llegando ya, ya que las juventudes del país intentan progresar especialmente en el tema de la dote, como poniendo anuncios en Internet para crear matrimonios (sic) y así poder evitar pagar ese precio tan caro que puede arruinar familias enteras para enriquecer a otras.
Paciencia, la experiencia debería ayudar a mejorar las cosas, y lo mejor de todo es que poco a poco van apareciendo Deepa Mehta(s) dispuestas a despertar consciencias, lo equivalente a lo que Narayan hizo con el pensamiento de Gandhi.

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