Piraña 3DD (Piraña 3D 2) - John Gulager, 2012


-DIRECTOR: John Gulager
-GUIÓN: Marcus Dunstan, Patrick Melton
-AÑO: 2012
-PAÍS: USA
-PRODUCTORA: Atmosphere Entertainment MM / Chako Film Company / Dimension Films / Intellectual Properties Worldwide / Neo Art & Logic
-MÚSICA: Elia Cmiral
-REPARTO: Danielle Panabaker, Matt Bush, David Hasselhoff, Ving Rhames, Christopher Lloyd, Katrina Bowden

NOTA: 5


Una vez ocurrido el desastre del lago Victoria en Piraña 3D, un año después, aquel lugar plagado de jóvenes promíscuos en busca de sexo y alcohol barato que fueron devorados de forma épica bajo la maestría de la dirección del francés Alexandre Ajá, se ha convertido en un lugar desértico. Y, cómo recuperar todo aquel turismo desenfrenado del lago Victoria? Pues ni más ni menos que montando un parque acuático llamado Big Wet, donde los jóvenes podrán mezclar toboganes acuáticos y piscinas, con el sexo y el alcohol. Y si a eso le añadimos que las pirañas vuelven a dar acto de presencia es que la matanza está más que asegurada.

Esta vez Alexandre Ajá ya no se encuentra bajo la dirección, incluso se ha desmarcado por completo de la producción. Pero tranquilidad, los encargados de desarrollar el proyecto son ni más ni menos que dos personas muy de moda en estos últimos tiempos, con gran cantidad de fans a sus espaldas como son el enfermo Marcus Dunstan en el guión (director de la excelente The Collector y guionista de diferentes entregas de la saga Saw), y John Gulager en la dirección (director de la irregular trilogía Feast), aunque lo cierto es que siempre han trabajado juntos. Y qué se le puede pedir a una secuela de una buena mala película como Piraña 3D? Pues sencillamente que rice el rizo en cuanto a lo que ofrece Piraña 3D, que ofrezca más dosis de sexo y gore. Lo ofrece? Pues en cuanto a desnudos parece ser que se la deshinibición de Gulager se acentúa, ya que posiblemente Piraña 3DD es una de las películas de terror con más cantidad de desnudos de los últimos tiempos, el problema es que en cuanto a gore se ha dejado de lado toda esa inmensa orgía casera de tripas y silicona que fue la primera parte, por unos cutres FX digitales más bien tacaños. Vaya, que si te gusta la saga de American Pie, a eso hay que añadirle un parque acuático y pirañas con mala leche, y el resultado es Piraña 3DD.

Pero si la otra vez piqué el anzuelo de la carne femenina escultural con poca ropa y semideborada por pirañas asesinas, esta vez creo que me he quedado con hambre, ya que la presente película de John Gulager no funciona tan bien como la de Ajá. Esta vez no encontraremos ni la frescura ni el factor sorpresa que tuvo la primera parte, una película que supo modernizar el concepto que nos quiso ofrecer Joe Dante con su Piraña (1978) pero llevado al extremo, permitiendo así gamberrismo a modo de carne y sexo mezclados de un modo gratuito y totalmente simpático para el espectador. Así que, esta vez, simplemente el molde de la primera parte se ha vuelto a usar, pero desgraciadamente sin la fortuna que aquel tenía, incluso con una historia tan y tan incoherente y forzada por más que Mr. Goodman (Christopher Lloyd) intente justificar cómo llegan las pirañas al parque acuático, que acaba abriendo la veda a infinidad de escenas extrañas y estúpidas. Porqué directamente estamos ante una chorrada de película mire por donde se mire, disfrutable, si, con algunas escenas memorables como la de la piraña dentro de la vagina, pero sobretodo hay que resaltar ese humor tan tan exagerado que envuelve la película hasta llegar al punto que ya no sabes ni como aceptar la película. Como por ejemplo sanísimas escenas paródicas bastante acertadas, como las visitas a los videos de un actualmente caducado Christoppher Lloyd en youtube, o la constante mofa a la estupidez humana en infinidad de escenas durante la película, sobretodo al tramo final del filme en la escena del niño y el móvil. Incluso los diálogos siguen siendo la mar de divertidos, como alguno del palo: “por favor, hazme el amor! No quiero morir siendo virgen!”. Y a todo eso solo nos faltaba ver a David Hasselhoff haciendo de él mismo como ex vigilante de la playa en la serie Baywatch, con una aparición estelar con la música de la serie que le dio el éxito en los años 90. Sencillamente memorable ver como David, con el ego por las nubes dispuesto a pasar una jornada de trabajo con la ley del mínimo esfuerzo, se mofa de las pirañas, de otros personajes que le piden ayuda, incluso de su físico! en especial de sus tetillas mamarias caídas. También Ving Rhames (re)aparece, vuelve de nuevo para deleitarnos con una aparición tan absurda y gratis que hasta hace gracia, aunque esta vez sin piernas, ya que le fueron devoradas por las pirañas en la primera parte. Pero que no cunda el pánico! si la anterior vez Rhames atacó a las pirañas con un motor de lancha esta vez viene armado como si fuera una especie de Terminator de piernas para abajo (sic), con la capacidad de disparar balas por el pié, curioso y divertido.

Por tanto, estamos ante una película que se ríe de ella misma y de todo lo que la engloba, buscando la sátira a todo aquel cine de los ochenta, sus clichés, las series o... da igual, a todo lo que se le presente, con exageraciones tan exageradas que esta autoparodia se ha convertido en su perdición al parecer más que una película de terror en otro título tipo spoof movie, perdiendo así lo que tan bien le funcionó a la primera parte: la pureza obvia de sus intenciones paradójicas a un tipo de cine pretérito. Aquí es todo más exagerado, abusivo, ofreciendo algunos gags que no funcionan y seguramente desesperarán al espectador, pero hay que reconocer que algunos otros si, e incluso que son acertadísimos.

Mala dirección, personajes de pena, encima aparecen y desaparecen de la trama sin justificación, falta de lógica en algunas situaciones,... y qué? Señoras y señores esto es Piraña 3DD, cine cutre desinhibido para todos aquellos que busquen pasar un buen rato viendo desnudos (básicamente femeninos), cameos divertidísimos y autocríticos, un poco de mala leche, y gotitas de gore mal hecho, y si encima la película no dura más de 70 minutos es que no hay excusa. Cine de consumo rápido para todos aquellos aficionados a la caspa, para ver, disfrutar y olvidar, sin romperse la cabeza buscando lógica a una mala malísima película muy entretenida, aunque tristemente sin la frescura ni el gore de la primera parte. Yo quiero más!!! y tal como dicen al inicio de la película, “Podría volver a pasar? Donde?”.


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