domingo, 14 de octubre de 2012

Maniac - Franck Khalfoun, 2012



TÍTULO ORIGINAL: Maniac
DIRECTOR: Franck Khalfoun
GUIÓN: Alexandre Aja, Grégory Levasseur
MÚSICA: Rob
FOTOGRAFÍA: Maxime Alexandre
PRODUCTORA: Coproducción Francia-EEUU; Aja / Levasseur Productions / Blue Underground / P2 Productions
AÑO: 2012
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 90 min.
REPARTO: Elijah Wood, Nora Arnezeder, America Olivo, Morgane Slemp, Liane Balaban

NOTA: 8





A principios de los años 80 los EEUU vivían momentos en que los noticiarios acostumbraban a rellenar sus portadas a base de noticias sobre diferentes asesinos en serie como Ted Bundy, John Wayne Gacy, Jeffrey Dahmer, etc., gente que permanece inmortal en la mente de aquella generación que vivió bajo el miedo a toda esa pandilla con perfiles físicos totalmente distintos que surgían de bajo las piedras, en cualquier lugar, y que podrían ser gente como tu o yo. Pero también vivieron en una época en que, tal como es habitual en el cine de terror, se aprovechó ese boom mediático que originaron aquellos asesinos para contar historias que intentaban hacer un retrato del estado anímico de la sociedad -con especial atención a Nueva York- de aquellos tiempos, asediada por la amenaza constante, aquella Nueva York de callejones malsanos llenos de putas y yonkis. Posiblemente Maniac (1980) fue el máximo exponente de aquel cine sucio y violento, que a través de un asesino en serie se reflejaba toda esa inseguridad con la que se vivía. Su responsable fue un tal William Lustig que debutaba fuera del género que hasta entonces le daba de comer: el porno, y que escandalizó por su violencia extrema a medio mundo con una película ignorada por la crítica, pero objeto de culto en la actualidad. Un clásico para muchos irrepetible y que hoy, justo ante sus ojos dentro del marco del Festival de Sitges 2012 en el que él forma parte del jurado, ha visto cómo le remakéan su película.

El encargado de ese aparente pecado es un tal Alexandre Ajá, que nunca ha dedicado un segundo de su carrera a los remakes -ironía- Él es el encargado de producir la nueva versión del clásico de Lustig junto a Gregory Lavasseur, y pasando la responsabilidad en la dirección a Franck Khalfoun, aquel director que rodó ese BODRIO llamado Parking 2 hace unos años. Y si a ello le añadimos que Elijah Wood debería hacernos olvidar al mítico e irrepetible Joe Spinell en el papel de maníaco es que lo llevábamos claro. Mal, muy mal pintaba la cosa en un principio, para tirarse de los pelos. Pues no, ojito con este nuevo Maniac 2012 porqué no ha decepcionado ni de lejos! -por raro que parezca- O quizás si, parece ser que a Lustig no le ha convencido especialmente que le hayan tocado su película, criticando abiertamente ante la mirada del nuevo director -y actor- algunos puntos que no comparte, incluso aleccionando a todo el nuevo equipo de lo horrible que significa remakear un clásico. Pese a ello, supongo que la distribuidora Blue underground que dirige Lustig no dará para mucho, y supongo que eso le habrá llevado a aceptar la propuesta de este remake, incluso que el director de la excelente Drive (Nicolás Winding Refn) ya esté preparando también un remake de su obra más personal: Maniac cop 2 (William Lustig, 1990) -curioso, se ve que la primera parte echa para atrás-.

En cuanto a la película, por qué no ha salido tan mal el resultado general? Simplemente por un cambio en el planteamiento técnico y en el actor, ya que la historia sigue siendo prácticamente la misma, sobre un maníaco que vive y trabaja entre maniquís y que les decora con las cabelleras de sus víctimas. Lo cierto es que el nuevo planteamiento tanto en la dirección como de voz resultan de lo más sorprendentes, actualizando aquel modelo original a la moda del found footage pero reinventándolo por otro de mejorado como es el del constante plano subjetivo. Por tanto, este nuevo Maniac no es una repetición de la película original, sino simplemente se explica de otra manera, des del punto de vista del asesino gracias a esa cámara siempre posicionada en la mirada del maníaco. De ese modo conseguimos entrar más en la mente del asesino, ya que, al fin y al cabo, la película, casi que podría ser considerada como una especie de falso documental sobre el interior de la laberíntica mente de maníaco, navegando a ratos entre dos mares: el del asesino que habita bajo su piel y el de la razón. Ambas luchan por tomar protagonismo, y eso acaba aportando al personaje una nueva tonalidad respeto al modelo original, posicionándose como alguien entre la frialdad clínica y la locura excesiva, y eso no le convierte en alguien completamente malvado, sino en alguien perturbado, afligido, obsesionado. Y así, poniendo la cámara en los ojos del asesino, el espectador descubrirá una fría persona sin sentimientos y de puro instinto, una persona que queda constantemente fuera de plano y que solo le veremos a través de su reflejo en espejos -y algún que otro plano aislado que se desentiende de la subjetividad-, devolviendo al espectador una gélida mirada bastante inquietante. Así que, Elijah Wood convence al darle a su personaje una voz propia pese a no mostrase apenas. Sabe que no es Joe Spinell, que no se parecen en nada, y que por eso necesita apropiarse de un registro propio para encarnar al maníaco del 2012 y así hacer olvidar ese aspecto angelical que siempre le ha envuelto, pese a tener ya hasta 31 años. Algo que consigue pensando en su físico, sí, con ese cuerpecillo y con cara de buen niño demuestra que los asesinos se pueden encarnar en cualquier persona, y es aquí el punto a favor de este nuevo maníaco. Pese a ello, el aura de Joe Spinell es inmortal, ya que fue alguien que no creaba personajes, porqué él era el personaje en sí. Igualmente el joven Wood supera la prueba con un sobrado aprobado después de meses de serial si era una buena opción o no, rompiendo de bien seguro el corazón de miles de fans femeninas que le amaban.

Pienso que este nuevo Maniac, pese a que a William Lustig no le haya gustado demasiado, la verdad es que ha conseguido que la estemos viendo y dejemos de lado la original. Claro está que rehacer cosa hechas no tiene excesivamente mérito, e incluso puede ser molesto para según qué sector del público, pero es que Maniac no es la típica producción mainstream con una estrella de Hollywood buscando constantemente el mejor encuadre, o pensando siempre en lo que puede vender más de cara a su posterior distribución, no, por suerte Maniac no es una película para todos los públicos, es violentísima, con mucho gore, desnudos, y que para nada se centra en tópicos del cine actual tal como han hecho la mayoría de remakes de éxito. Quizás el mediático Elijah Wood podría romper esa sensación que tengo, pero es que curiosamente él es un personaje secundario, quien conoceremos es a su mente traumatizada por culpa de una madre disfuncional y promiscua.

Por tanto, una película que sorprenderá a todos aquellos escépticos al remake, que incluso ya desde un principio escucharemos la fantástica música firmada por un tal Rob para ir situándonos en algo que ya aparenta tener personalidad, de claro espíritu pop ochentero de graves sintéticos que tan bien le funcionó la fantástica Drive (Nicolas Winding Refn, 2011), con ese descubrimiento en forma de músico llamado Kavinsky. Todo funciona, nada decepciona, nada que falte el respeto a la original más allá quizás de la aportación de algún cameo de la original, como Caroline Munro por ejemplo, que como mínimo hubiese servido para homenajear al clásico, pese a que si el espectador tiene ojo más de una sorpresa de llevará en este aspecto con más de un guiño a la original, ahí lo dejo. A lineas generales lo que se ha hecho ha sido actualizar una película a la moda ferviente del found footage dándole a este subgénero una utilidad más inteligente y de ese modo consiguiendo mejorarlo. Y eso no es perder el respeto a la original, ya que en el fondo, la original también se centraba como único punto de vista la aberrada psique del maníaco de Joe Spinell, así que simplemente se ha buscado otro planteamiento. No aplaudo la iniciativa, aplaudo el resultado.



LO MEJOR: Por fin un remake sirve para revivir un clásico de un modo inteligente y aportando una perspectiva nueva.

LO PEOR: Que no haya cameos de la película original de William Lustig, como Caroline Munro. También se echa en falta un poco más de ambiente malsano.


Trailer:

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