Sinister - Scott Derrickson, 2012


-DIRECCIÓN: Scott Derrickson
-GUIÓN: Scott Derrickson, C. Robert Cargill
-ESTRENO EN ESPAÑA: 31 Octubre 2012
-AÑO: 2012
-REPARTO: Ethan Hawke, Vincent D'Onofrio, James Ransone, Clare Foley
-PAÍS: USA
-MÚSICA: Christopher Young
-PRODUCTORA: Automatik Entretainment, Blumhouse Productions, Possessed Pictures
-DURACIÓN: 110 min.

NOTA: 5


Si alguien se está enriqueciendo con el cine de terror en estos últimos años éstos sin duda son los creadores de la exitosa Paranormal Activity. Gente que sabe situarse dentro de la industria sabiendo ofrecer a los espectadores aquello que más se ajusta a las tendencias del momento, algo muy apreciable viendo que películas de bajísimo coste como la dicha Paranormal Activity arrasan a medio mundo, y posteriormente llegar a crear hasta 3 secuelas más -hasta la fecha-. Otras como Insidious también supieron ponerse a la altura de las circunstancias, y si bien ambas son películas bastante distintas en cuanto a planteamiento, no lo son en cuanto a intenciones. El cine de terror vuelve a asustar, ni que sea de un modo tan artificial o previsible como es el hecho de augmentar los decibelios en momentos clave, o ocultar personajes en la oscuridad para que aparezcan de golpe. Eso es lo que asusta hoy al público masivo palomitero, en detrimento de buenas atmósferas, terror sugerido o personajes inquietantes.

Sinister es la nueva propuesta de estos productores tan de moda, y como no podía ser de otra manera han apostado por un proyecto de semejantes características, al plantear una historia de sustos llena de tópicos y 1000 veces vista, pero centrándose como punto de origen en el Ringu de Hideo Nakata, una película que convirtió las cintas VHS en objeto atávico de terror. Dirigida por Scott Derrickson, aquel que fracasó con el remake de Ultimátum a la Tierra, es quien lleva las riendas en una historia que plantea como un escritor de prestigio llamado Elliot se muda junto a su familia a una casa en el bosque con la intención de buscar la inspiración para escribir su próxima novela. No por casualidad, la casa donde se han mudado tiene un oscuro pasado al haberse producido unos extraños sucesos con la familia que habitó al ser ahorcados todos ellos al árbol que hay en el jardín, y por ello Elliot se ve interesado a investigar por si mismo. Pero una vez allí, el escritor descubrirá unas filmaciones grabadas con una cámara Super 8 que contienen imágenes violentas tipo snuff, y con una presencia demoníaca oculta entre los fotogramas.

Es curioso -o no- que el argumento de la película mezcle sobretodo dos películas. Si bien podríamos estar ante Terror en Amythiville parte 15, los toques a El resplandor de Kubrick también se hacen evidentes, y eso no es algo que juegue mucho a favor de Derrickson, ya que si bien no es nada original tampoco lo es su desarrollo lleno de tópicos, como los típicos sonidos al piso de arriba, objetos electrónicos que se encienden y apagan solos, la hija tiene una amiga que nadie ve,... pero lo cierto es que se ha conseguido una película muy entretenida pese a tener una historia muy convencional. De todos modos esta historia plantea algo que, si bien tampoco es excesivamente novedoso, siempre es interesante, y es que la película habla sobre un tema tan recurrente en el género como es la fascinación por el mal, de como y hasta qué punto uno puede perder la cabeza si descubre algo maligno que no debería haber visto. Y así, con un planteamiento tanto de fórmula como de historia no demasiado novedoso en el fondo Sinister acaba saliendo victoriosa al ofrecer algo muy accesible al amplio público poco afincado al género, y que aunque no sea un producto arriesgado sí que tiene una columna vertebral bastante solvente que consigue dar en el clavo a la hora de dar miedo.

El terror se hace generoso en muchos tramos del filme, algo muy de agradecer, y pese a que juega a infinidad de tópicos la verdad es que acaban siendo efectivos por su originalidad -dentro de lo que cabe-. Derrickson juega a dos bandos: con las películas y con la oscuridad de una casa encantada. Las películas Super 8, que hacen de nexo entre pasado y presente, ofrecen gran cantidad de momentos realmente inquietantes, y que suponen un gran acierto por parte del director al escoger este formato para mostrarlos. Por qué? éstas cintas son uno de los principales atractivos de Sinister, con imágenes de esas perturbadoras llenas de grano y color sepia de la época, muy poco realista, apagada, borrosa, poco ordenada y muy fragmentada, sin sonido, y en general vacía de vida, y todo mezclado con unas extrañas e inquietantes apariciones de un ser maligno que se oculta constantemente y que recuerdan mucho a la excelente Shutter (Banjong Pisanthanakun, Parkpoom Wongpoom, 2004). De hecho, las intenciones de Sinister están en incrustar de un modo inteligente el formato found footage dentro de una historia de terror sobrenatural, y con el Super 8 consiguen algo acojonante -nunca mejor dicho-. Pero también Derrickson juega a asustarnos con la oscuridad de la casa ocultando algunos fantasmas que jugarán a joder al espectador apareciendo de la nada en cualquier sitio, tipo Insidious, algo que se hace curioso, ya que por qué motivo Elliot nunca enciende la luz?? Parece absurdo, pero es así de intrigante.

En cuanto al reparto es donde quizás podemos encontrar más deméritos al filme. El protagonismo indiscutible se lo lleva Elliot, interpretado por un correcto Ethan Hawke, que posiblemente se lleva sobrepeso al ofrecernos una especie de monólogo, como si el resto del elenco de personajes no fueran nadie, ya que apenas se les ve enrolar con las intenciones de la película más allá de pequeños aportes secundarios a la trama sin interés, dejándolos como una especie de maniquís para rellenar y que bien podrían haber enriquecido el guión. Pese a ello, Hawke está bastante bien, resolviendo correctamente algunos instantes de tensión pese a no brillar.

Las pegas también se pueden concentrar en la banda sonora y en el tramo final de la película. La banda sonora, tal como es habitual en este tipo de cine popular, abusa excesivamente de recursos sonoros llegando a molestar en algunos momentos, incluso este problema de excesos se acentúa si estos sonidos están ya gastados al haberse usado en infinidad de películas. Y eso molesta, porqué demuestra así Derrickson que el terror -en ocasiones en el filme- no viene a partir de buenas atmósferas creadas por la intriga, en que, a veces, un buen silencio o un simple sonido puede ayudar infinitamente más a ese susto que tanto busca. Es como si el terror fuera creado en un laboratorio, y eso no tiene excesivamente mérito, además de estar demasiado gastado. Yo siempre he sido defensor que el sonido debería ser un acompañante de la imagen, y si por aquellas casualidades tiene más protagonismo que la imagen es que algo está fallando.

Tampoco acierta el final, ya que una vez más -y viniendo de estos productores- vuelve a ser tramposo, no vaya a ser que la película tenga éxito y haya que volver a repetir la fórmula, dejando así demasiado inconcreto el final, incluso excesivamente justificado. De todos modos, pese a que Sinister es una película de terror mainstream de esas que hemos visto mil veces, está creada con buenas intenciones, las de asustar, algo que últimamente se hace complicado de encontrar, así que se agradecen las intenciones. De todos modos, prepárense espectadores, porqué más de uno ya habrá visto antes la película.


LO MEJOR: El inteligente uso del miedo por parte de Derrickson, al mezclar la imagen feista del Super 8, el found footage, y una casa encantada.

LO PEOR: Que es un producto comercialoide más cargado de tópicos 1000 veces vistos, y alguno tan cansino como "la niña que ve a un amigo suyo por la casa y nadie más puede ver".


Comentarios

  1. Aunque concuerdo en algunas cosas de tu critica, creo que dieron en la tecla al retomar lo clasico y reinventarlo con lo actual, en lo personal las imagenes y el sonido van de la mano, siendo ambas perturbadoras, invitandote a pensar, mas bien retandote a imaginar.

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  2. Y no se te hizo exagerado lo del sonido? En Sitges también se pudo ver The Pact, una película mucho menos ambiciosa pero que juega a la misma liga que Sinister, al buscar el susto dentro de una casa encantada. Allí es todo más sutil -también el sonido-, y aunque casi toda la película sea de día lo cierto es que tiene sus momentos de sustos bastante más efectivos. Lo que digo, el sonido es un complemento, no debe tener protagonismo, y pienso que en Sinister tenemos un concierto o algo parecido. Personalmente siempre me ha molestado.

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