martes, 20 de noviembre de 2012

Sukiyaki Western Django - Takashi Miike, 2007



DIRECTOR: Takashi Miike
GUIÓN: Takashi Miike, Masa Nakamura
DVD: Si.
GÉNERO: Western, Acción
DURACIÓN: 121'
PAÍS: Japón
MÚSICA: Koji Endo
REPARTO: Hideaki Ito, Masanobu Ando, Koichi Sato, Kaori Momoi, Yusuke Iseya

NOTA: 8



Cuando el Western empezó a saturar al espectador a finales de los años 50, siendo éste el género cinematográfico más explotado con diferencia del cine, Europa se sacó de la manga sus propias producciones sobre el lejano oeste. Concretamente Italia oxigenó el género en los años 60, aportándole su propia visión y, sobretodo, un diseño de producción mucho más sencillo por motivos presupuestarios, pero en favor de una estética mucho más sucia y violenta, con personajes sin moral y duros, en que directores como Sergio Leono, Sergio Corbucci o Damiano Damiani tuvieron un papel muy destacable. Fue la creación de lo que se conoce como Spaguetti-western. Pero, si los italianos se sacaron de la manga su propia industria cinematográfica dedicada a los cowboys, por qué motivo los orientales tendrían que ser menos? Pues si, quien lo iba a decir que esa gente de ojos rasgados se introduciría en un género considerado como “extraterrestre” e incluso antipatriótico por las masas más conservadoras de Japón. Pero también, en Japón, existe actualmente el que es sin duda alguna uno de los directores más solventes y atrevidos, también bizarro y enfermo, no solo de la industria cinematográfica japonesa, sino mundial: Takashi Miike, alguien que todo lo que toca lo convierte en verdaderas joyas. Y entre su repertorio de películas podemos encontrar en 2009 un curioso western y, si los italianos le metieron espaguetis al género, los japoneses le metieron sukiyaki. El resultado? Una película que bautiza el género: Sukiyaki Western Django.

Por suerte recientemente podemos comprar esta película en las tiendas españolas, una gratísima sorpresa que me pude llevar en el ya pasado Sitges 2012 curioseando entre las tiendas acreditadas al Festival. Me la llevé sin dudarlo, y pude revivir lo que fue en 2007, para mi, la película del Festival. Una joya, como casi todo lo que toca Miike, pero esta es especial. Para empezar, el bueno de Tarantino, alguien que se apunta a cualquier juerga de este tipo, es el primero a dar renombre a esta película interpretando a un intrascendente personaje -aunque con sus momentos de gloria- y huele a puro patrocinio, pero que si más no podrá servir a lo largo de los años como excusa para reivindicar la película (y sino fijaos en la portada del DVD). Algo que gente como Enzo Castellari y su Aquel maldito tren blindado seguro que le darían la razón, o la propia Django de Sergio Corbucci. Precisamente ese Django, una película que recuperó Tarantino y sobre la cual en unas semanas podremos disfrutar de su propio remake, es donde parte la base de Sukiyaki Western Django, en lo que es, al igual que la película de Tarantino Django Desencadenado, una libre visión del clásico de Corbucci, vaya, lo que siempre debería ser un remake.

Ante todo, y para que nadie se nos enfade -incluido yo mismo-, hay que aclarar que la propia Django nace de un clásico de Akira Kurosawa llamado Yojimbo -incluso si somos meticulosos podríamos hablar de Por un puñado de dólares de Sergio Leone-, una película de esas tipo Jidai-Geki muy influenciada por los westerns de John Ford tal y como reveló su director en numerosas ocasiones. Algo que le fue mal en su país, al ser acusado de ser excesivamente occidental... bobadas culturales retrógradas. En todo caso Yojimbo, nos cuenta como un samurai vagabundo llega a un pueblo en que sus habitantes están divididos en dos grupos rivales, y eso está ocasionando muerte y desgracia. El vagabundo, que solo piensa en su propio beneficio, se dejará comprar por unos y otros, jugando así con ambos para poder obtener el máximo dinero hasta que la situación acaba estallando. Más o menos sería eso el argumento de Yojimbo. En cambio Django de Corbucci, además de incorporar el sello italiano y a un impecable Franco Nero en el papel de su vida, hay un cambio de género cinematográfico al apartar un poquito las espadas de samurais y coger las pistolas, incluso metralletas, y sobretodo un ataúd con una pequeña sorpresa en su interior. Y digo apartar un poco las katanas porqué seguirán teniendo acto de presencia pese a tratarse de un western. Sukiyaki Western Django parte de ese Django pero con un sello oriental que aporta muchos aspectos nuevos, sobretodo en lo visual, pero también de planteamiento.

Cambio cultural, diseño de producción modernista, humor, fotografiá muy colorida, montajes videocliperos. Takashi Miike es capaz de reinventarse a cada película, de hacer lo que le plazca, y en esta ocasión se atreve con descaro a manipular un material tan valuo como aquel Django hoy ya objeto de culto. Para empezar, la historia nace a partir de la Guerra Genpei, en que los clanes Minamoto y Taira se enfrentaron entre ellos sobre el año 1.100 en Japón. A partir de esta base se ha querido ligar al Django de Corbucci, algo relativamente sencillo viendo la proximidad entre ambos argumentos. Y la fórmula ha resultado ser de lo más acertada posible. Ante todo, el factor sorpresa ante un producto tan exótico como este estará presente en la mayoría de espectadores, un factor sorpresa condicionado por tener un planteamiento lleno de momentos desacomplejados, al buscar siempre ese punto entre lo absurdo y riguroso tan habitual en las producciones japonesas, y en general al buscar el “exceso” a toda una cinematografía abanderada por Sergio Leone. Pese a este sello nipón fácilmente observable, por suerte la película no cae en una marea de tópicos de aquella cultura en cuanto a humor, ese humor en ocasiones poco accesible para el espectador occidental, ya sea por Tarantino o el simple planteamiento de Miike, pero lo cierto es que el humor de Sukiyaki Western Django está lejos de ser inaccesible. Por ejemplo, las referencias a Shakespeare resultan de lo más acertado, o también lo son un puñado de personajes muy bien trabajados y con gran personalidad.

Sobre esa base, que en el fondo es el sello oriental, se crea un diseño de producción no excesivamente presupuestario en cuanto a grandes decorados, pero sí de un look más o menos futurista, con algún que otro piercing, vestuario que mezcla lo clásico de las producciones americanas y el japonés, peinados raros, y sobretodo alguna que otra espada. Vaya, que el look western yanki y el look japones se unifican dejando un resultado extraterrestre, o si más no original. Y eso se deja notar mucho en la fotografía, uno de los puntos más interesantes del filme. Acaso alguien recuerda películas como Visitor Q? O Fullmetal Yakuza? Está claro que Miike ha rodado muchísimo con el tiempo, y eso le ha llevado a que, más allá de altos presupuestos haya aprendido a distribuir a sus películas consiguiendo lo que quiere, lo más importante es que se ha creado una personalidad artística que está muy lejos de aquella cutrez desinhibida en esas dos películas. Incluso en esta ocasión ha sabido ir más allá otorgando a la película un falso sello de serie B, mostrando a ratos una estética teatral acartonada muy peculiar mezclada con un colorido tan vivaz como atípico. Y lo mejor de todo es que quizás ese peculiar aspecto visual posiblemente es el más sólido a la vez que atrevido que hay en la carrera de Miike, así de claro.

Y con todo esto, ya solo hace falta que estalle todo, aunque no lo negaré, el ritmo aquí es más pausado de lo que puede aparentar viendo el trailer o de lo que es capaz el director (posteriormente descubriríamos la lenta pero excelente Harakiri pero eso ya es tema aparte). La película es atrevida, tiene buenos gags y sobretodo un abanico de personajes muy bien definidos que agrandan la pantalla, pero como todo western, Miike sigue las reglas cociendo una historia que más o menos sigue las premisas de aquel Yojimbo, Por un puñado de dólares o Django, entre otras, al conducirnos a un final que hace estallar todo el bizarrismo contenido, con divertidísimos diálogos, brutales escenas de acción, escenas violentas con gotitas de sangre, que todo junto acaba ofreciendo un tramo final climático totalmente delirante.
Por tanto, las intenciones de Miike están en hacer un homenaje al género respetando todos sus tópicos (siempre presentes a rajatabla en la mayoría de películas, como la puta, el saloon, el sheriff,...), pero sin olvidar el sello oriental tan propio. Tampoco se aleja del sello tarantiniano de largos diálogos de conversa de bar y explosiones de violencia mezclados con humor negro, algo que siempre se le dio muy bien a Miike, y que en esta ocasión está realmente bien inserido en el tono del guión. Dejando un resultado propio, que es lo más importante en el fondo cuando alguien decide dar un lavado de cara a un clásico pretérito, siempre respetando. Aunque lo cierto, es que Sukiyaki Western Django tiene personalidad, consigue hacer olvidar a Corbucci y compañía ofreciendo un producto de puro divertimento más cerca de la gamberrada que del tono que ofrece el spaguetti-western en sí. Una película olvidada, incluso discriminada, y totalmente a reivindicar.


LO MEJOR: Miike se reinventa de nuevo creando un western con sushi y fideos, tan atípico como espectacular, lleno de acción y momentos divertidísimos.

LO PEOR: Por decir algo... que quizás la historia ya está excesivamente revisada con directores como Kurosawa, Leone, Lucas, Corbucci y Walter Hill.


Trailer:

4 comentarios:

  1. Pues al final me la agencié allí jejeje la tengo que ver todavía.

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  2. Te la pillaste al final? ya verás, en la linea de Miike, mola mucho :D

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  3. donde la puedo ver ?? porfavor alguien save donde ?? gracias^^

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  4. Esta editada en DVD en España, pese a que una edición muy limitada. Seguro que la encuentras en cualquier tienda física :)

    Un saludo!!

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