John Wayne Gacy - El payaso asesino



Gacy es todavía uno de los asesinos que más horror ha causado entre la sociedad, quizás por el intento de ésta de ocultarlo. Él era una persona bastante importante, tenía un negocio y era muy popular entre la gente del vecindario, incluso tenía dos hijos (uno de ellos adoptado), y todavía le sobraba tiempo para ir a hacer espectáculos de payaso a fiestas particulares con niños.
Pero como todos los asesinos en serie, tenía una segunda cara, y esta segunda cara era una que escondía hasta más de 30 asesinatos con varias torturas y con mucha violencia.

Nació en Chicago el 1942, bajo un ambiente familiar típico de familia desestructurada, con un padre alcohólico que odiaba los homosexuales. Eso no le fue nada bien a nuestro protagonista, ya que fruto de un cierto carácter afeminado por parte de Gacy, su padre se burlaba de él catalogándole de “niña”, además de que cuando no le salía algo correctamente siempre lo acababa pagando con su hijo hasta el punto de torturarle. Aún así Gacy apreciaba su padre y lo que más deseaba era conseguir gustarle. Él era homosexual, y de aquí este rechazo, puesto que la familia era de carácter muy conservador y religioso, simpatizantes del partido republicano.

A los 11 años Gacy sufrió un fuerte golpe en la cabeza mientras jugaba, y se le hizo un coágulo al cerebro, pero no se le diagnosticó hasta los 16 años, lo que hizo que sufriera en estos 5 años dolores y desmayos continuos. A los 17 le empezaron a aparecer problemas cardíacos que le afectaron hasta los últimos momentos de su vida, intensificados mientras era a la prisión, pero nunca se supo el por qué de estos problemas.
Años más tarde, Gacy probó suerte con un empleo relacionado con la mano de obra y decoración. También prestaba su tiempo libre a divertir los niños con fiestas particulares o a los hospitales, haciendo de payaso.
En 1964 se casó con Marlynn Myers, y el padre de ella hizo que entrara a su trabajo y que estuviera en una buena posición. Gacy quiso aprender desde cero el negocio y hacía jornadas laborales de 10 a 14 horas, sumando a esto las horas que invertía en trabajos comunitarios.


De aquel matrimonio salió una hija, y desde aquel embarazo la madre empezó a engordarse, y tuvo problemas de peso, de espalda y de corazón. Esto no impidió que Gacy siguiera su trabajo comunitario, aun cuando corrían rumores de su homosexualidad. Hasta que al año 1968 un jurado de Ohio le declaró culpable por cargos de sodomía. La víctima, un tal Mark Miller, lo acusó de haberle apaleado y de tenerlo atado, y de haberlo violado un año antes.

Tiempo después contrató un chico para que le diera una paliza a Miller, complicando así su situación penal. En este episodio el juez ordenó una serie de pruebas psiquiátricas a Gacy, determinando que estaba capacitado de comparecer al juicio, pero a la vez estableció que su conducta era antisocial y que no había tratamiento para su problema. Fue sentenciado a 10 años de prisión, y poco después de ingresar en prisión su mujer se divorció de él. A los 26 años, Gacy entra a la prisión por primera vez. Hasta que al 18 de junio de 1970 no salió en libertad condicional ya que demostró allí dentro ser un prisionero modelo, y esa libertad le hizo volver en Chicago para rehacer su vida. Solo estuvo dos años a la prisión.

Al llegar a casa de su madre se da cuenta que tiene que independizarse, y con la ayuda de sus hermanas lo consigue, puesto que le ayudan económicamente.
Eso le hizo rehacer su vida, consiguiendo una casa y empezando a trabajar como chef en un restaurante. También se casó con Carole Hoff, que tenía dos hijos, y pese a conocer el pasado de Gacy ella confió ingenuamente en que había cambiado.

Fue precisamente esta estabilidad en su vida lo que hizo que Gacy empezara su vida como criminal, sin que nadie sospechara de él. Eso sí, siempre decían los vecinos que dentro de la casa de Gacy se desprendía un olor fuerte, que era justificada con una mentira: decía que había al sótano un extraño hongo que hacía mucho olor, o alguna rata muerta. Sólo Gacy sabía la verdad, que allá, en el sótano, bajo la tierra, al jardín, i a los bajos de la casa en general, guardaba un terrible cementerio. Un tiempo después la conducta de Gacy se deterioró, pasando del buen humor a sospechosas iras inexplicables, e incluso también había perdido el interés sexual por su mujer. De todos modos a su mujer eso no le preocupó tanto como lo que descubriría más adelante, puesto que encontró un puñado de revistas pornográficas en que salían chicos jóvenes desnudos, e incluso Gacy le dijo que prefería los chicos jóvenes antes que las mujeres. Esto hizo sospechar a su mujer sobre su trabajo, en que siempre estaba rodeado de chicos jóvenes en su casa, y él lo justificó que para ahorrar dinero las reuniones laborales las hacían en su casa. Una rotunda mentira para ocultarle a su mujer que en realidad Gacy se satisfacía sexualmente con los jóvenes. Tampoco faltaron los episodios violentos entre los jóvenes trabajadores y Gacy, a quienes amenazaba de no pagarles si hablaban de lo que había pasado, tanto si habían mantenido relaciones sexuales como si no.

El 2 de Marzo de 1976 finalmente la familia Gacy se divorcia. La policía se da cuenta que van desapareciendo jóvenes, el problema es que no supieron por dónde empezar a investigar. No fue hasta 1978, cuando la madre de una de las víctimas de Gacy, Robert Priest, recordó que su hijo le había llamado y le había dicho que un tal John Wayne Gacy le había ofrecido trabajo. Después esto, ya no supo nada más de su hijo. Eso condujo a la policía a hacer una visita a Gacy.

Al llegar a la casa de John se encontraron los policías con un olor fuertísimo y repugnante que venía del piso de abajo. Allá encontraron tres cuerpos descomponiéndose. Al final consiguieron desenterrar 28 cadáveres, algunos con ropa interior a la garganta. Seguían apareciendo cuerpos en el río Des Plaines y debajo del cementerio de su casa, hasta que al final decidieron derrocar la casa entera, dejando sólo un terreno desolado testigo del horror.


Varias víctimas que escaparon de Gacy fueron a la prisión dónde había ingresado con 36 años, a una rueda de reconocimiento, e identificaron a en John como su agresor, quien llegado a este punto, tras tiempo de entrevistas, charlas, etc. acabó confesando haber torturado sexualmente y asesinado a más de 30 jóvenes. Concretamente fueron 36 o almenos eso se cree.

Gacy murió al centro penitenciario de Stateville (Ohio) por inyección letal. De hecho este procedimiento no estuvo ausente de incidentes, el líquido que usaron para matarlo se solidificó, y Gacy sufrió 27 minutos de agonía. Des de aquel momento el sistema cambió.

Antes de morir, las últimas palabras de Gacy fueron dirigidas a un guardia: “dame un beso al culo”.

Comentarios

  1. Siempre me ha resultado un personaje bastante interesante este hombre...

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  2. Es un asco este hombre es un verdadero asco, debe estar en el infierno, por todo lo que les hizo a esos pobres chicos, inocentes. Como puede ser que tire los cuerpos en su propia casa, con ese olor a muerto ahi adentro, este hombre, da asco.

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  3. Sin duda cuando hablo de esta serie de asesinos lo hago con la idea que forman parte del lado más oscuro del ser humano. Pero de ellos se puede aprender para que no aparezcan de nuevos, y al menos eso cree Resler, y yo me lo creo a él.
    Pero si, bastante asqueroso es este hombre.

    Un saludo!!

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