jueves, 30 de agosto de 2012

Piraña 3DD (Piraña 3D 2) - John Gulager, 2012




DIRECTOR: John Gulager
GUIÓN: Marcus Dunstan, Patrick Melton
AÑO: 2012
PAÍS: USA
PRODUCTORA: Atmosphere Entertainment MM / Chako Film Company / Dimension Films / Intellectual Properties Worldwide / Neo Art & Logic
MÚSICA: Elia Cmiral
REPARTO: Danielle Panabaker, Matt Bush, David Hasselhoff, Ving Rhames, Christopher Lloyd, Katrina Bowden

NOTA: 5







Una vez ocurrido el desastre del lago Victoria en Piraña 3D, un año después, aquel lugar plagado de jóvenes promíscuos en busca de sexo y alcohol barato que fueron devorados de forma épica bajo la maestría de la dirección del francés Alexandre Ajá, se ha convertido en un lugar desértico. Y, cómo recuperar todo aquel turismo desenfrenado del lago Victoria? Pues ni más ni menos que montando un parque acuático llamado Big Wet, donde los jóvenes podrán mezclar toboganes acuáticos y piscinas, con el sexo y el alcohol. Y si a eso le añadimos que las pirañas vuelven a dar acto de presencia es que la matanza está más que asegurada.

Esta vez Alexandre Ajá ya no se encuentra bajo la dirección, incluso se ha desmarcado por completo de la producción. Pero tranquilidad, los encargados de desarrollar el proyecto son ni más ni menos que dos personas muy de moda en estos últimos tiempos, con gran cantidad de fans a sus espaldas como son el enfermo Marcus Dunstan en el guión (director de la excelente The Collector y guionista de diferentes entregas de la saga Saw), y John Gulager en la dirección (director de la irregular trilogía Feast), aunque lo cierto es que siempre han trabajado juntos. Y qué se le puede pedir a una secuela de una buena mala película como Piraña 3D? Pues sencillamente que rice el rizo en cuanto a lo que ofrece Piraña 3D, que ofrezca más dosis de sexo y gore. Lo ofrece? Pues en cuanto a desnudos parece ser que se la deshinibición de Gulager se acentúa, ya que posiblemente Piraña 3DD es una de las películas de terror con más cantidad de desnudos de los últimos tiempos, el problema es que en cuanto a gore se ha dejado de lado toda esa inmensa orgía casera de tripas y silicona que fue la primera parte, por unos cutres FX digitales más bien tacaños. Vaya, que si te gusta la saga de American Pie, a eso hay que añadirle un parque acuático y pirañas con mala leche, y el resultado es Piraña 3DD.

Pero si la otra vez piqué el anzuelo de la carne femenina escultural con poca ropa y semideborada por pirañas asesinas, esta vez creo que me he quedado con hambre, ya que la presente película de John Gulager no funciona tan bien como la de Ajá. Esta vez no encontraremos ni la frescura ni el factor sorpresa que tuvo la primera parte, una película que supo modernizar el concepto que nos quiso ofrecer Joe Dante con su Piraña (1978) pero llevado al extremo, permitiendo así gamberrismo a modo de carne y sexo mezclados de un modo gratuito y totalmente simpático para el espectador. Así que, esta vez, simplemente el molde de la primera parte se ha vuelto a usar, pero desgraciadamente sin la fortuna que aquel tenía, incluso con una historia tan y tan incoherente y forzada por más que Mr. Goodman (Christopher Lloyd) intente justificar cómo llegan las pirañas al parque acuático, que acaba abriendo la veda a infinidad de escenas extrañas y estúpidas. Porqué directamente estamos ante una chorrada de película mire por donde se mire, disfrutable, si, con algunas escenas memorables como la de la piraña dentro de la vagina, pero sobretodo hay que resaltar ese humor tan tan exagerado que envuelve la película hasta llegar al punto que ya no sabes ni como aceptar la película. Como por ejemplo sanísimas escenas paródicas bastante acertadas, como las visitas a los videos de un actualmente caducado Christoppher Lloyd en youtube, o la constante mofa a la estupidez humana en infinidad de escenas durante la película, sobretodo al tramo final del filme en la escena del niño y el móvil. Incluso los diálogos siguen siendo la mar de divertidos, como alguno del palo: “por favor, hazme el amor! No quiero morir siendo virgen!”. Y a todo eso solo nos faltaba ver a David Hasselhoff haciendo de él mismo como ex vigilante de la playa en la serie Baywatch, con una aparición estelar con la música de la serie que le dio el éxito en los años 90. Sencillamente memorable ver como David, con el ego por las nubes dispuesto a pasar una jornada de trabajo con la ley del mínimo esfuerzo, se mofa de las pirañas, de otros personajes que le piden ayuda, incluso de su físico! en especial de sus tetillas mamarias caídas. También Ving Rhames (re)aparece, vuelve de nuevo para deleitarnos con una aparición tan absurda y gratis que hasta hace gracia, aunque esta vez sin piernas, ya que le fueron devoradas por las pirañas en la primera parte. Pero que no cunda el pánico! si la anterior vez Rhames atacó a las pirañas con un motor de lancha esta vez viene armado como si fuera una especie de Terminator de piernas para abajo (sic), con la capacidad de disparar balas por el pié, curioso y divertido.

Por tanto, estamos ante una película que se ríe de ella misma y de todo lo que la engloba, buscando la sátira a todo aquel cine de los ochenta, sus clichés, las series o... da igual, a todo lo que se le presente, con exageraciones tan exageradas que esta autoparodia se ha convertido en su perdición al parecer más que una película de terror en otro título tipo spoof movie, perdiendo así lo que tan bien le funcionó a la primera parte: la pureza obvia de sus intenciones paradójicas a un tipo de cine pretérito. Aquí es todo más exagerado, abusivo, ofreciendo algunos gags que no funcionan y seguramente desesperarán al espectador, pero hay que reconocer que algunos otros si, e incluso que son acertadísimos.
Mala dirección, personajes de pena, encima aparecen y desaparecen de la trama sin justificación, falta de lógica en algunas situaciones,... y qué? Señoras y señores esto es Piraña 3DD, cine cutre desinhibido para todos aquellos que busquen pasar un buen rato viendo desnudos (básicamente femeninos), cameos divertidísimos y autocríticos, un poco de mala leche, y gotitas de gore mal hecho, y si encima la película no dura más de 70 minutos es que no hay excusa. Cine de consumo rápido para todos aquellos aficionados a la caspa, para ver, disfrutar y olvidar, sin romperse la cabeza buscando lógica a una mala malísima película muy entretenida, aunque tristemente sin la frescura ni el gore de la primera parte. Yo quiero más!!! y tal como dicen al inicio de la película, “Podría volver a pasar? Donde?”.

lunes, 27 de agosto de 2012

Mamá - Andy Muschietti (adaptación al largo)

Ferran Ballesta



No suelo usar el blog para hablar de futuros proyectos cinematográficos que se avecinan, pero esta vez creo que el título que me interesa comentar tiene los suficientes motivos personales como para hacerlo. Se trata de Mamá, una película producida por Guillermo del Toro prevista finalizarse este mismo 2012, dirigida por Andy Muschietti a partir del corto homónimo que él mismo dirigió en 2008, y que pudo verse en el Festival de Sitges de aquel mismo año. Y por qué he querido hacer referencia a este proyecto? sencillamente porqué en Sitges se proyectan decenas de cortometrajes cada edición, y la mayoría de ellos acabarán pasando inadvertidos al Festival una vez éste finalizado. Pero si hay alguno que sin duda acojonó a los espectadores, que les pilló por sorpresa vaya, ese fue sin duda Mamá, un corto "muy corto" (en esas mismas palabras lo presentó su director Andy Muschietti), que apenas dura 3 minutos, y también que apenas tiene 2 momentos de horror -aunque muy intensos-. Pero resultó efectivo completamente, hasta tal punto que los años han pasado y un servidor aún lo recuerda. Y no se trata de algo personal, de hecho este acojonante corto de producción catalana ya lleva algunos premios a sus espaldas como el TAC (Terror Arreu de Catalunya).

En el reparto encontramos nombres como Jessica Chastain, Nikolaj Coster-Waldau, Megan Charpentier (Victoria) e Isabelle Nelisse (Lily). Precisamente estas dos últimas, teóricamente, son las que deberían repetir en el reparto al tratarse de las dos niñas que aparecen en el corto (Lily y Victoria) algo que no pasa. Ahora tenemos a estas dos jóvenes actrices, supongo que debido a la voluntad del director a encontrar a alguien con perfiles más profesionales y no tan amateur.

El argumento de la película trata de dos niñas que desaparecieron en el bosque el mismo día en que su madre fue asesinada. Son rescatadas años después y empiezan una nueva vida, pero descubren que alguien o algo sigue queriendo arroparlas por las noches.

Esperemos que su adaptación al largometraje no desentone, ya que como mínimo este proyecto de Muschietti empieza con el handicap que el efecto sorpresa ya no existe, pero también es cierto que la poca información que había en la historia del corto ayudaba a la incomprensión del espectador y por tanto el efecto sorpresa con cualquier cosa. De momento, dejo con el corto original del 2008 para quien no lo haya podido ver, así que disfrutadlo! y si puede ser, apagad las luces y vedlo en pantalla completa (petición personal ;D ):

viernes, 24 de agosto de 2012

Conversando con John Wayne Gacy




Una vez capturado un asesino en serie es cuando de verdad se puede entender la complejidad de una mente tan aberrada que ni el mismo asesino se da cuenta. Ahora mostraré un fragmento del libro “Dentro del monstruo” de Robert K. Ressler (páginas 113-115), y veremos cómo actúa un asesino psicópata (ojo! no confundir con un psicótico), cómo reacciona ante algunas preguntas comprometidas, si su mente aún sigue tan fría igual que cuando cometía sus atrocidades, etc. Pienso que es un recorte muy interesante sobre una entrevista que mantuvo el mismo autor del libro con uno de los asesinos mas aterradores -o si más no popular- de la historia: John Wayne Gacy.
En este fragmento ya se ha avanzado mucho sobre la entrevista que le está haciendo, y aunque querido lector no estés informado de como ocurrieron los hechos, de bien seguro que te será fácil ver como piensa el asesino:

RESSLER: hubo alguien más en la casa cuando la policía indagó acerca de Robert Piest? Además de los agentes y tú?
GACY: Baker llegó a los pocos minutos, pero le ordenaron que se quedara fuera. Yo les dije que les permitieran entrar. Lo ves? Si de alguna manera me podían acusar era de cómplice en el encubrimiento.
RESSLER: El encubrimiento de qué?
GACY: Del asesinato de Piest.
RESSLER: Del asesinato?
GACY: Porqué yo estaba en casa. Yo sabía que él estaba allí, y le encubrí, pero yo no...
RESSLER: Entonces, cual es tu opinión de cómo le mataron en la casa y de cómo fue a parar al desván?
GACY: De como le mataron?
RESSLER: Sí.
GACY: Creo que le estrangularon.
RESSLER: Quién?
GACY: Me parece que fue Baker. Pero es otra vez lo mismo, la complicidad. Y esto, sabes? Me pondría en un...
RESSLER: Entonces, como bajaron al desván? Como sacaron el cuerpo de la casa?
GACY: Cómo lo sacaron?
RESSLER: .
GACY: Baker subió al desván, lo bajó y lo metió en el portaequipajes del coche.
RESSLER: Y quien lo sacó de allí?
GACY: Yo.
RESSLER: Tú? Y adónde lo llevaste?
GACY: Al puente de la 1-55.
RESSLER: Cómo lo hiciste? Cómo lo sacaste del coche y lo arrojaste al río?
GACY: Abrí el portaequipajes y lo tiré.
RESSLER: Caramba.
GACY: Tampoco fue tan complicado.

La entrevista ofrece un registro fascinante de como niega y razona un asesino en serie, y de sus tentativas para que el dedo señale a otra persona que no sea él. Entre los criterios básicos para conocer el comportamiento de un psicópata se encuentra la negación, la mentira continua, y el continuo intento de manipulación. Es decir, la personalidad de un psicópata tiende a negar absolutamente todo. Aquí, Gacy, siempre trata de matizar, para así poder dar a cada detalle un giro que le favorezca. Muchos asesinos en serie niegan siempre su responsabilizad, creyendo que mientras sigan mintiendo podrán seguir con vida.
En el ámbito político, todos hemos visto a algunos de sus representantes descubiertos con las manos in fraganti, y en cambio siguen negando hasta la saciedad de ser culpables de algún hecho. Los verdaderos psicópatas tienen esa misma habilidad: mantienen una apariencia de frialdad, imaginándose que la responsabilidad de demostrar las pruebas recae sobre la sociedad, y que, mientras ellos no confiesen su culpabilidad, será la sociedad la que deberá de trabajar duramente para demostrar que son culpables. El logotipo de las cartas de Gacy (“Ejecuten la justicia, no la gente”) es un ejemplo de como, al igual que una rata acorralada, pasa al ataque de su agresor (en este caso, la sociedad).
Los razonamientos y las negociaciones de los hechos de Gacy son muy reveladores, precisamente por su incoherencia:

GACY: Lo que aquí estamos... hemos estado aclarando es que ellos quieren hacerte creer que yo, y solo yo, fui quien cometió los crímenes, pero yo no tuve nada que ver con el asesinato de nadie. Había cuatro sospechosos más, o tres que conozcamos. Creemos que había cuatro personas involucradas, tres de las cuales serían Baker, Chandler y Sandler. Todos trabajaban juntos. Yo solía ir a la ciudad, sabes? Cuando regresaba a casa, encontraba ropa por ahí, sabes?, abrigos y chaquetas, pero nunca me relacioné con que podrían ser de una víctima o de lo que fuera. Pensaba que era algún empleado que dejaba ropa en la casa. Tal vez fue una ingenuidad por mi parte, y, si quieres culparme de esto, entonces supongo que podrías acusarme de cómplice de encubrimiento. Pero yo no tenía conocimiento de lo que ocurría en la casa mientras estaba fuera. Sin embargo, en lugar de investigar a fondo, como ya dijiste en 1984, la policía de Des Plaines hizo una investigación chapucera. Quizás no sea ésta la mejor manera de decirlo, pero el caso es que tenían otros sospechosos y con su estrechez de miras se dijeron: “Es la casa de Gacy; lo más fácil es cargárselo a él”.

Se sabe que una vez capturado, o muerto, para de matar, aunque se sospecha al respeto, dado que se tiene registro de muy pocos asesinos en serie mayores de 50 años y que hayan sido capturados. Pocos asesinos intentan detenerse provocando ellos mismos la detención: entre estos está de Ed Kemper, que se plantó dentro de una cabina telefónica esperando a la policía; o William Heirens con su famosa frase “Por el amor de Dios, capturarme antes que continúe matando a más gente!”. El mensaje fue encontrado de un modo escabroso a la pared, con un pintalabios rojo en letra cursiva, mientras en el suelo había una víctima con una bala a la cabeza y apuñalada por el cuello.
Si hay algún asesino en serie que se detuvo de matar porqué se aburrió o se quedó al final satisfecho, nunca se sabrá, ya que no se tiene constancia de esta situación.
Tampoco se conoce ningún asesino en serie reformado; afortunadamente la sociedad no está dispuesta a correr el riesgo de dejar en libertad un individuo posiblemente con la mente aún aberrada así para ver “qué pasaría”, ya que es fácil de prever qué sucedería: reincidiría. Irónicamente los más autorizados para opinar al respeto de la regeneración social de un asesino en serie, son justamente ellos. Y entre ellos destaca la palabra de Carl Panzram: “No tengo ningún deseo de reformarme. Mi único deseo es reformar a la gente que quiere reformarme. Y creo que la única manera de conseguirlo es matándola. Mi lema es: róbale, viólala y mátala”. Panzram fue sentenciado a muerte en menos de un minuto.  


                                                                              (Gacy trabajando)

miércoles, 22 de agosto de 2012

Hobo With a Shotgun - Jason Eisener, 2011



DIRECTOR: Jason Eisener
GUIÓN: John Davies, Jason Eisener & Rob Cotterill (Argumento: John Davies)
AÑO: 2011
PAÍS: Estados Unidos, Canadá
PRODUCTORA: Rhombus Media / Whizbang Films Inc. / Yer Dead Productions
REPARTO: Rutger Hauer, Gregory Smith, Robb Wells, Brian Downey, Molly Dunsworth, Nick Bateman, Jeremy Akerman, Mark A. Owen, Michael Ray Fox, David Brunt
PRODUCTORES: Rhombus Media, Whizbang Films Inc., Yer Dead Productions 

NOTA: 8





Con unos créditos iniciales más propios de los años 70, Hobo with a shotgun intenta emular ese tipo de cine que Charles Bronson popularizó en aquellos tiempo pretéritos con su violenta saga Death Wish, cargada de violencia sin sentido, sexo y mucho, mucho macarrismo. Eran películas con ciudades cargadas de destrucción, malos y más malos, parias a exterminar por el que parecía ser el único habitante con sentido común suficiente paras actuar con lógica, la de limpiar las calles con su pistola. Curioso, y eso es precisamente lo que el director Jason Eisener ha querido recuperar, junto a un olvidado Rutger Hauer que renace de las cenizas para reencontrarse con él mismo en un papel de viejete vengativo, creando así al nuevo justiciero de la ciudad. Puro cine exploit de los setenta y ochenta, y que al igual que títulos como Machete de Robert Rodríguez, que nacen a partir de un corto, Hobo with a shotgun comparten características, ya que el propio director en 2007 presentó en un concurso un trailer falso con el mismo nombre, y gracias a la buena aceptación del público cuatro años después aquí tenemos esta pequeña joya de la serie B.

La historia no es mucho más de lo que en su día nos contaba en hasta 5 películas Charles Bronson, es lo mismo, pero el director ha sido capaz esta vez de dotar el filme de pequeños elementos que acaban puliendo el guión y la fotografía de un modo muy interesante. Por ejemplo, lo extravagante que resulta el guión en ocasiones al introducir elementos casi sacados de cómics pulp como unos tentáculos de pulpo gigante que aparecen al abrir una puerta (sic), Terminators invencibles, o simplemente la realización -junto con la fotografía- cargada de tópicos técnicos, y un etalonaje saturadísimo de colores amarillos y azules junto con pinzeladas naranja. Una gozada visualmente, todo hay que decirlo, que no hace más que caricaturizar el cine de acción setentero con una puesta en escena, podríamos decir, trash. Y a eso hay que añadirle lo que se hace necesario para aceptar tanto elemento freak, el humor, un humor negrísimo –incluso macabro en ocasiones- que consigue que no nos alarmemos tanto al ver lo descabelladas que resultan ciertas escenas cargadas de ultraviolencia totalmente a la altura de A serbian film, porqué Hobo y sus enemigos son  incapaces de contener sus armas para reventar cabezas, testículos, quemar a niños entre sonrisas, o en general cualquier locura imaginable llevada al extremo. Y ojito, no hablo de otra Tokyo gore police, no, aquí el humor simplemente caricaturiza lo enfermizo.

Corrupción, droga, pederastia, asesinatos, violaciones, prostitutas,… hay que seguir? Todo lo malo y peor conviven en Hobo with a shotgun, y éstos se acaban metiendo con la persona equivocada, un Rutger Hauer espectacular, y que con 67 años aún es capaz de ser un tío duro. Éste interpreta a un vagabundo que vive del sueño que le supone comprarse un cortacésped para emprender un negocio y poder vivir. De sueños se vive, pero cuando el mundo es incapaz de darte una oportunidad, la opinión de Hobo consiste en coger un arma y repartir justicia, la ley de la calle, para acabar creando un duelo entre el poder en las calles y instituciones (que van juntas) y la opinión de un vagabundo. Una parodia? Cogida en pinzas quizás, pero quien desee mirar entre líneas conseguirá ver crítica social.

Que se aparten los paladares delicados, esto es una buena mala película que acaba siendo redonda por su estética cómic, capaz así de amortiguar sus excesos, potenciar las interpretaciones de cada uno de los personajes gracias a sus caricaturas, e incluso envolverlo con una música llena de aires retro al tomar similitudes con el Halloween theme de John Carpenter, o también temas de Goblin en sus créditos finales. Una locura desenfrenada mire por donde se mire, políticamente incorrecta, ultraviolenta, con mucho gore y sobretodo un Rutger Hauer impresionante. Ojito con los vagabundos.


También disponible en: http://www.aullidos.com/critica.asp?id_pelicula=8497

jueves, 9 de agosto de 2012

Mirada crítica a lo establecido en la India – Agua (Deepa Mehta, 2003)

Ferran Ballesta

Una de las sociedades que en un futuro dominarán la Tierra, nos guste o no, será la India. Hoy ya es una de las principales potencias mundiales gracias a su avances tecnológicos, situando al país asiático en uno de los más potentes en cuanto a la industria farmacéutica o biotecnológica, entre otras variantes, como la agricultura y la ganadería. También, al igual que los chinos -la futura potencia mundial- ven como su población ha crecido desmesuradamente hasta la resignación de tener una población que debemos de contarla en miles de millones. Pero, esa futura -y presente- “invasión” tanto económica como social, también será cultural? De hecho, ambas culturas se ven inmersas en otras religiones que muy posiblemente las han hecho conservar tradiciones inquebrantables totalmente nocivas para el desarrollo de cualquier familia o individuo, generando clases sociales y un nivel bajo de bienestar. Un ejemplo contundente de ese“futuro” que quizás nos espera nos lo denuncia Deepa Mehta, con una trilogía de películas dedicadas a la India y sus problemáticas socio-culturales que han perdurado a lo largo de los siglos, y que empezó con Fuego en 1996, seguiría con Tierra en 1998, y finalizaría con la nominada al Oscar a mejor película de habla no inglesa en 2006: Agua (2005) (aunque finalizaría oficialmente en 2008 con Cielo, que por desgracia no he podido ver aún). Es en Agua que he decidido centrarme para dar a conocer un poco la situación que ha vivido la sociedad Hindú a lo largo del siglo XX, una vida dura, compleja, y con ansias de cambios.
De todos modos no pretendo hacer una crítica de la película -que realmente como película en sí me parece de lo más descafeinado del mundo, y más con mis gustos cinematográficos que todos conocéis-, pero pienso que este semidocumental puede ser productivo como vehiculo de transmisión de flujo cultural al mundo occidental, y así poder dar a conocer a un público quizás poco concienciado de lo que sucede en la India que pese a las duras condiciones sociales por culpa de tradiciones desfasadas, incluso una mujer India (si, una mujer) es capaz de denunciar con tres películas lo que para nosotros, hoy, parece increíble que suceda en una potencia mundial. Y es que la India, más allá de Bollywood existe otro tipo de cine, el independiente, el que critica, el que observa, el que no miente, el que refleja la realidad, el sincero, y Deepa Mehta (foto de la derecha) acabará dando una bofetada a la visión tradicional Hindú con una película dedicada a la mujer viuda, la que está privada de libertad por culpa de unas creencias desfasadas. Mujeres que incluso creen que su muerte les asegurará una vida mejor, ya que están convencidas de lo que dicen unos textos religiosos de hace más de 2000 años de antigüedad. Y criticar eso es duro, complicado de aceptar con ese tipo de sociedad de fuertes raíces tradicionales en que Mehta es la “rara”, y es por ello que el rodaje fue duro pese a que el gobierno indio aprobó el rodaje. En él, se vivieron violentas manifestaciones por parte de los fundamentalistas, acusando a Mehta de traidora al atacar la religión Hindú, quemando y posteriormente tirando al río los decorados del film a los dos días de rodaje. Unos hechos que, al fin y al cabo, no hacen más que resaltar lo que denuncia la directora, que es la intolerancia a todo aquello que denuncia lo tradicional. La película se acabó rodando en Sri Lanka.
Por todos esos motivos, creo que me distanciaré de nuevo a lo que acostumbra a imperar en este blog, y dedicaré esta entrada a una película semidocumental totalmente necesaria.
(aviso de SPOILERS)
La película está situada en la India en 1938. Una de las dos protagonistas es una niña de tan sólo 8 años, Chuyia, que queda viuda y es enviada al ashram, el lugar donde se acogen a todas las viudas de la India y donde han de pasar el resto de su vida . Su llegada provocará una auténtica revolución, tanto por su condición de niña como para la que será su nueva compañera -y protagonista de la película-, otra viuda llamada Kalyan. Debemos recordar que una vez viudas, las mujeres no pueden tener ninguna relación carnal ni amorosa a no ser que sea por prostitución o porque se casan con el hermano pequeño de su marido muerto, algo que Kalyan quebranta al enamorarse de un joven idealista que es seguidor de Ghandi. Por tanto, esta relación de Kalyan la podríamos considerar como de "pecado", y el papel de la niña sería como de intermediaria entre la pareja.
Lo que señala como viudas a las mujeres es el hecho de que todas van con las cabezas rapadas, y llevan una túnica blanca como muestra de duelo social. La directora Mehta inicialmente nos ha querido impresionar con esta tradición tan chocante, tanto por el hecho de que la joven protagonista tiene apenas 8 años y que, también, en un diálogo de la película, su padre le pregunta a Chuyia si recuerda que se casó hace unos días con un hombre, y ella le responde que no se acuerda (sic). Vaya, que se casó sin enterarse.
La realidad es dura en el ashram, y más cuando todavía le rapan el pelo a la joven, y que le dicen que no verá nunca más a sus padres, y que tendrá que vivir para siempre allí. Una presión en la cabeza de la niña insoportable para cualquier niño de su edad. Por tanto, la directora nos ha querido mostrar las injusticias que sufre la gente con estas tradiciones, ya que no hay derecho a opinar, nadie es dueño de su cuerpo ni tiene derecho a decidir.
La acción se sitúa en 1938, el año en que el mensaje de Gandhi de libertad de conciencia y de liberación política. La historia de amor se desarrolla entre Narayan, un joven rico seguidor de Gandhi y una de las recluidas, como ya he citado, Kalyan, la cual es a la vez la que mantiene la comunidad con trabajo sexual fuera del recinto. Este es el motivo por el cual no tiene el pelo rapado, por lo tanto una vida diferente a las demás mujeres, pudiendo mantener así una preciosa cabellera. El lazo de amor y sentimientos entre Kalyan y Narayan acabará en desenlace fatal e insospechado, pues Kalyan descubre que el padre del joven de quien está enamorada, es un hombre con el que ella había sido forzada, un cliente, y ante semejante situación decide suicidarse, igual como lo hizo la escritora y poética argentina Alfonsina Estornés, hundiéndose en las profundas aguas. El joven Narayan sorprendido y triste por este desenlace decide marcharse siguiendo la ruta de Gandhi, el gran pensador y político hindú, y en el momento que la gente se sube al tren, Didi, una mujer también viuda, le entrega a Chuyia para que se la lleve y la salve del terrible destino que le supondría a esta niña de apenas 8 años condenada por las ideas religiosas y políticas de un pueblo sumido en la pobreza y la ignorancia, así como de la concepción tan retrógrada que se tiene del género femenino.
Por tanto la película la podríamos considerar como "revolucionaria", ya que esta forma de revelación familia sería totalmente aplaudible por el trasfondo de la historia, que es Gandhi, aquel que quiere cambiar las cosas.

CHUYIA-KALAYAN-NARAYAN

En cuanto a la niña, como ya he dicho antes, es un símbolo de confusión y que el subconsciente de una persona "neutral" está en contra de estas costumbres. Por tanto esta niña no sabe ni que se casó ni qué significa ser viuda (ni lo que conlleva). Por lo tanto nos damos cuenta de que ella nunca ha sido propietaria de su vida, nunca ha decidido nada, y lo que le pasa a ella es lo que le pasa a la gran mayoría de mujeres de aquella región. Ha vivido en una manipulación familiar que la ha llevado a su destrucción psicológica al entrar en el tema de la prostitución. Ella era una niña activa, vital, con ganas de divertirse, como un niño cualquiera de su edad, porque aunque no muestra emociones de diversión se la ve activa y abierta a hablar con todas las viudas del ashram sin tabúes. Por lo tanto no muestra en ningún momento ningún tipo de pésame ni arrepentimiento, ya que ni sabía que se casó ni que estaba unida a un hombre. Lógicamente le sorprende la situación en el centro, sin la familia, con gente nueva, incluso con la cabeza rapada, etc. De todos modos la gente del ashramqueda fascinada con la llegada de esta niña, como una entrada de oxígeno, ya que la vida de arrepentimiento diario hasta la muerte debe ser tristísimo incluso para la gente que acepta las reglas establecidas, y ver a alguien en estas condiciones de vida les ha tenido que provocar -como mínimo- una distracción.
En cuanto a Kalyan y Narayan es un amor totalmente imposible. No sólo por la situación de Kalyan, que es viuda y obligada a prostituirse, sino porque Narayan forma parte de una familia rica, por tanto con peso social, y la reputación de la familia puede quedar manchada. De esta manera difícilmente puede florecer una relación. Además de esto, su condición de prostituta no la hace viuda normal, la desprestigia más, pero también puede disimular su viudedad, ya que tiene pelo, aunque más adelante termina cortado. A pesar de estos "handicaps" los límites del amor son insuperables, y aunque Kalyan le da miedo salir adelante finalmente terminan por hacerlo. También cabe señalar que Narayan es alguien más progresista, que discrepa del sistema social, un "revolucionario" de la época que sueña con progresar, y que al ver imposible que progrese (con el suicidio de Kalyan) decide emprender el viaje para seguir a Ghandi.

LAS VIUDAS DEL ASHRAM
La película desde un principio desprende aire documental, en que su intención no es que florezca una relación de amor, rompiendo todos los estereotipos de la cultura Hindú, simplemente lo que quiere es que nos hagamos una idea de cómo es aquella sociedad que supuso a Ghandi, y que las cosas todavía no han cambiado dejando al finalizar el film ese regusto pesimista (sino la relación si que hubiera florecido). Por tanto, la gente en ningún momento queda concienciada, o ni siquiera maravillada por la posibilidad de poder rehacer su vida (como viudas que son). Prefieren seguir siendo unas desgraciadas a poder cambiar su vida a mejor. Para ellas sus costumbres son sagradas, e incluso se revelan en contra de Kalyan, recordándole que es pecado lo que hace. Podríamos considerar que la falta de conciencia de cómo se vive en otros lugares del mundo, lo podríamos llamar “información”, es lo que impide florecer en el interior de cada una de esas viudas el espíritu guerrero que nace a partir de la inconformidad y posteriormente la rebeldía. De todos modos, los ricos son los que tienen acceso a la información, y estos ricos la pueden difundir a las personas que no lo son. Ghandi llega a muchas personas, los fieles, pero que al fin y al cabo son ellos los encargados de difundir su mensaje a todas aquellas personas que no les puede llegar el mensaje de Gandhi, gente como Narayan, que crea "poder popular" sacando a la calle la gente y siguiendo los pasos de Ghandi. Y Chuya es la esperanza de ese futuro, de esas nuevas generaciones que deben cambiar lo establecido, ya que lo que nos propone Mehta es que las viudas, las ignorantes y muertas en vida que viven en el ashram no tienen solución, y es por eso que hay en el film una relevancia tan grande en Chuya, como esperanza de un futuro mejor.
La gente puede cambiar de pensamiento, pero falta voluntad para escuchar y ganas de cambiar. Y ese grupo de viudas que viven en el ashramtienen miedo de pecar, ya que no vulneran tradiciones de su cultura, tienen miedo a perder las pocas cosas que les quedan. Lógicamente no quieren ni a oír hablar de posibles cambios de nada, y como consecuencia, todas las viudas acabaron rechazando y odiando a Kalyan.


EN COMPARACIÓN CON OCCIDENTE
Sin ser etnocentrista, es fácil ver que las condiciones de vida en nuestra sociedad en comparación a la Hindú son mucho mejores. Pero mejor para mí, porque la comparo, certifico que aquí se vive mejor, pero sin comparar es imposible decir dónde se vive mejor. Los indios tienen estas costumbres alcanzadas, forman parte de su vida y creen que lo que hacen es lo que hay que hacer, el camino recto a seguir, aunque esto no quiere decir que sean felices pero si que son conscientes de que hacen lo correcto. El problema es la falta de información, una información que parece ser que no llega a la sociedad. Los cambios son progresivos, poco a poco se puede ir evolucionando a mejor, ya que es necesario concienciar a la gente, y concienciar a toda una sociedad no es tarea fácil, y más cuando es tan numerosa. Pero solo hay que ver en el mundo musulmán, por ejemplo, como están evolucionando, -insisto- por ejemplo, con la mujer, en que si nos fijamos en los actuales Juegos Olímpicos de Londres absolutamente todos los países YA incluyen mujeres, algo que países como Qatar o Arabia Saudí siempre habían rechazado. Por tanto, la modernidad debe dirigirnos a mejor, a prender de los errores cometidos y mejorar actualizando creencias raízadas en las distintas sociedades a lo largo de siglos si no milenios.
Volviendo a la India, las diferencias que tienen con nosotros están sobre todo a nivel de derecho de palabra, de opinión. Las bodas, por ejemplo, son los padres los que deciden con quien deben casarse sus hijos, algo también habitual en el mundo musulmán. Consideran que ellos són los más adecuados para escoger la pareja ideal y que, una ya vez casados, debería florecer el amor sin problemas. También existe la costumbre de la dote, una donación -por no decir una gran fortuna- que da la familia de la mujer a la familia del hombre, algo ruinoso, y es por ello que normalmente las familias buscan a otras familias que tengan un nivel económico similar, para así no arruinarse.
Negocio, machismo, dictadura familiar,... así lo vemos nosotros, ya que tenemos más libertades en este sentido, pero para ellos ahora mismo eso es lo más normal del mundo, y se sienten a gusto con ello. Pero como decía antes, las cosas a su tiempo, la información en la India también llegará masivamente si es que no está llegando ya, ya que las juventudes del país intentan progresar especialmente en el tema de la dote, como poniendo anuncios en Internet para crear matrimonios (sic) y así poder evitar pagar ese precio tan caro que puede arruinar familias enteras para enriquecer a otras.
Paciencia, la experiencia debería ayudar a mejorar las cosas, y lo mejor de todo es que poco a poco van apareciendo Deepa Mehta(s) dispuestas a despertar consciencias, lo equivalente a lo que Narayan hizo con el pensamiento de Gandhi.