sábado, 9 de marzo de 2013

Conversando con John Wayne Gacy (parte 2)





RESSLER: Entonces, ¿podemos decir que es la primera vez que hablas con los medios desde que te detuvieron? ¿O desde antes del juicio?

GACY: Exacto. No quería saber nada de ellos porque no estaba de acuerdo en cómo llevaban el asunto. No hablaban de los hechos, sólo hacían sensacionalismo, como les convenía.

RESSLER: Entonces, queda bien claro que es la primera vez que hablas públicamente del caso, ¿no es así?

GACY: Exacto. Siempre lo dejé todo en manos de mis abogados. Me dijeron que tratara de pasar desapercibido y de mantenerme a distancia; y los medios han utilizado esto contra mí. Han creado una imagen de monstruo inventado que ha durado doce años. Y yo nunca he hecho el menor comentario. No tenía ninguna necesidad de hablar con los medios por la sencilla razón de que lo que buscaban era sensacionalismo, estaban buscando al monstruo.

RESSLER: Cuando dices “una imagen de monstruo inventado”, ¿a qué te refieres?

GACY: Pues a la idea de que soy un espeluznante asesino homosexual, y a todas estas estupideces; pintaron una imagen de mí como si me dedicara a rastrear las calles acechando a chicos jóvenes para degollarlos. Si pudieras consultar mi agenda, mi agenda de trabajo, verías perfectamente que yo nunca hice nada de esto.

RESSLER: Vamos a ver. Cuando viajabas, ¿ibas solo o te acompañaban otros empleados?

GACY: Casi siempre viajaba con otro empleado; y cuando iba con un empleado, todo se documentaba. Como sabes, tengo la manía de anotarlo todo. Los registros del negocio confirman dónde estaba, con quien, en qué hotel m alojaba, las comidas que hacía. Todo estaba ahí. Y todos esos archivos los confiscó el departamento de policía de Des Plaines el 29 d diciembre d 1978. Y con esto habría bastado para demostrar que yo no estaba en Illinois cuando se cometieron los dieciséis asesinatos, o sea, cuando finalmente establecieron las fechas en que habían ocurrido los crímenes. Así que solo con eso […]. Si [mis abogados] hubieran buscado una coartada que demostrara que yo no estaba involucrado en los crímenes la habrían encontrado con solo mirar los registros. Pero ellos decidieron que querían seguir con la alegación de enajenación mental.



Ressler explica que los asesinos en serie actúan sobre dos bases: impulso y oportunidad. Si nos fijamos en el caso de Gacy, vemos que su impulso era realmente grande al ver la cantidad de víctimas que tenía a sus espaldas; y, en todo caso, tenía más oportunidades de cometer crímenes estando fuera de su ciudad. Eso se debe al hecho más o menos generalizado que los hombres viajeros frecuentan cuando están de viaje a bares y otros establecimientos en busca de compañía femenina, o también masculina, para una relación esporádica. Posiblemente Gacy hacía lo mismo aumentando así sus “oportunidades”. Pese a ello él siempre lo negó. Y esa era siempre su actitud, de no aceptar la menor implicación en los crímenes aunque, como demostraban las pruebas, tenía una gran cantidad de cadáveres enterrados en su casa.
-Para conocer más: Dentro del monstruo - Robert K. Ressler

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