lunes, 8 de abril de 2013

Ebola Syndrome - Herman Yau, 1996



DIRECTOR: Herman Yau
AÑO: 1996
DURACIÓN: 98 min
PAÍS: Hong Kong
GUIÓN: Thing Chau
PRODUCTORA: Jing's Production
REPARTO: Anthony Wong, Chau-Sang, Yeung Ming, Wan, Fui-on Shing

NOTA: 6










Pese a no contar con grandes medios técnicos, y poco más artísticos, Ebola Syndrome consiguió posicionarse en 1996 como uno de los títulos más extremos de los reprimidos años 90, pese a que precisamente por ello fue obligada a permanecer en la sombra donde se oculta un reducido público minoritario. El presente título, nacido en el lejano Hong Kong, forma parte de lo que se considera en aquel país como Categoría III, que vendría a ser en el nuestro como el “no recomendado para menores de 18 años” y que recoge todo aquel cine violento dispuesto a incomodar. Pero, como es habitual en toda la cinematografía no solo de Hong Kong sino también de Corea, Tailandia o Japón, hay un puñado de películas que se disponen a arrancar ampollas, y que permanecerían a un baúl aparte, un baúl que en muy contadas ocasiones occidente a querido abrir para descubrir lo que hay dentro. Una de ellas es Ebola Syndrome, posiblemente el ejemplo más internacional de esa Categoría III de cine más salvaje, del que incomoda, aunque tristemente hoy se trata de una película que vive en el olvido más absoluto pese a su buen hacer técnico y artístico, que es totalmente reivindicable.

Con un arranque de lo más impactante que he visto jamás, la película inicia en Hong Kong, en 1986, cuando el empleado de un restaurante (Anthony Wong) mata a su jefe y mutila a su hija, para acabar huyendo a Sudáfrica. Allí, volverá a trabajar en un restaurante de comida rápida recuperando su vida profesional, pero su naturaleza asesina no le hará olvidar que se trata de un loco asesino violador. Pasados unos años, un día, mientras va con su jefe a comprar carne para el restaurante a una tribu africana (!), por el camino nuestro asesino violará a una mujer medio muerta de la tribu [foto] aprovechando que está agonizando el suelo, sin saber éste que ella es portadora del virus Ébola y que de ese modo le acaba contagiado. Posteriormente la situación se complicará por dos motivos: el asesino se vuelve inmune a la enfermedad, infectando así a todo aquel que se le pasa por delante, y empezando su personal bodycount, violaciones y demás locuras inimaginables.

Dirigida por un habitual en Hong Kong y también en este estilo de cine, como es Herman Yau, Ebola Syndrome nació en 1996 a partir de dos elementos: de la primera y salvaje película dirigida por el mismo realizador chino como es The Untold Story, y como exploitation de la película americana Estallido. La mezcla, curiosamente lejos de fracasar, consigue homogeneizar en un "algo" que funciona y que sirve para subir un escalón cualitativo a The Untold Story, gracias a tener una historia mejor escrita, con más músculo y sobretodo que no huele a producto mediocre pese a tener un argumento que se aleja de realismos e información sobre la enfermedad, por algo más sádico y en general sin pretensiones más allá del entretenimiento puro, algo que no ocurre en Estallido al poseer un planteamiento más formal y realista. En este caso, al igual que su predecesora, no estamos ante una película de terror violenta, sino ante algo dispuesto a sacudir estómagos directamente, al políticamente incorrecto, a lo depravado, incluso a la degeneración. Aquí veremos todo un carrusel de violencia extrema gratuita en su gran medida, con violaciones, mutilaciones, canibalismo, machismo, racismo, asesinatos a niños, matanzas reales de animales y sexo, pero ligeramente suavizado el impacto gracias a un permanente humor negro freak muy típico de la cinematografía oriental que es fácilmente reconocible por el aficionado y que pega muy bien, ya que se trata de una película tan excesiva que incluso se hace divertida al ser imposible tomársela en serio. Y todo ello, lejos de parecer forzado, grotesco o simplemente exagerado -algo que peca mucho Japón, por ejemplo, con los Nishimura, Iguchi y compañía-, el resultado estético es serio y adulto, también sus logrados efectos especiales hechos con cuatro duros, y quizás por ello en muchas ocasiones su violencia se convierte en seca y hará cerrar los ojos al espectador -quien avisa no es traidor-.

Cabe decir que el protagonista Anthony Wong da vida al mismo personaje que aparece en The Untold Story como depravado sexual y asesino totalmente repulsivo, dando el pego con alguien que debería convertirse en inolvidable al género, al tener escenas muy divertidas y a la vez enfermizas que muestran “de que palo va”, logrando crearle al espectador una cierta simpatía quizás por su notable torpeza. Pero su condición como serial killer renovada a mitad de película, le convierte en alguien doblemente violento, como es el hecho de poseer inmune el virus del Ébola y así contagiar a todo el mundo, además de ser un violador y asesino. Solo hace falta ver el impactante final de la película utilizando sus dos “armas”, creando una psicosis.

En sí Ebola Syndrome no deja de ser una mala película, pero sabe aparentar ser una obra decente por el simple hecho de no ser excesivamente pretenciosa ni querer rizar el rizo con lo que ofrece. Es entretenida, divertida [curiosísimo plano "bocal" con el virus en la foto inferior] y desagradable, sobretodo este último por el desprecio que tiene Herman Yau hacia la mujer en diferentes tramos del filme al estereotiparla desde el punto de vista de una machista acabado, incluso posicionarla como simple objeto sexual; y también por las influencias al ya olvidado género mondo, donde las tribus africanas o amazónicas tomaban protagonismo asesino y caníbal junto a las desagradables y prescindibles matanzas reales de animales. Y esto, al fin y al cabo, no dejan de ser elementos de mal gusto para conseguir incomodar al espectador en mayor medida, restando al grado de simpatía que desprende una película hiper-violenta de por sí, ya que la película tiene la fuerza suficiente para presumir de ella misma sin necesidad de mostrar esos dos ejemplos de violencia absolutamente prescindibles: el asesinato real de animales, y la lacra que hoy sigue existiendo como es el maltrato y desprecio a la mujer. Y decía prescindible porqué Ebola Syndrome sabe no decaer en ningún momento, al ofrecer diferentes escenarios preciosos -sobretodo los del Serengueti africano-, originalidad en los asesinatos, su humor, situaciones inverosímiles, momentos muy freaks [insisto en ese plano "bocal"], y un asesino que mantiene el ritmo de la película sin despeinar su grasienta coleta. Simplemente al nivel de las Guinea Pig, con ultragore “de mala calidad” alemán, toques mondo, referencias al “apartheid”, humor oriental negrísimo, y a ratos un tufo Troma bizarro que acaba consiguiendo un guisado indigesto y vomitivo, pero de gusto agridulce.

LO MEJOR: Anthony Wong y lo repulsiva que resulta su interpretación. Y sin olvidar el plano "bocal".

LO PEOR: Que no se trate a estas películas como deberían ser tratadas y se les arrincone a la oscuridad de la censura por mostrar violencia extrema. 


Trailer: 

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