martes, 9 de julio de 2013

Apollo 18 - Gonzalo López-Gallego, 2011



DIRECTOR: Gonzalo López-Gallego
GUIÓN: Brian Miller, Cory Goodman
AÑO: 2011
DURACIÓN: 88 min.
PAÍS: Estados Unidos
MÚSICA: Harry Cohen
FOTOGRAFÍA: José David Montero
PRODUCTORA: The Weinstein Co. / Dimension Films
REPARTO: Warren Christie, Lloyd Owen, Ryan Robbins, Michael Kopsa, Andrew Airlie, Kurt Max Runte, Jan Bos, Ali Liebert, Erica Carroll

NOTA: 6







Apollo 18 es y será una mancha negra para la distribución española. Se trata de un título de producción americana con los Weinstein detrás y que se distribuyó en USA hace un par de años, llegando a recaudar su primer fin de semana en cines casi 9 millones de dólares de los 5 que costó, y que en el Estado español ni siquiera en formato doméstico ha encontrado salida. Y estamos hablando de una película dirigida con acento español, por Gonzalo López-Gallego, que ya presentó El rey de la montaña en 2007, pero como decía con capital americano. Presentada en Sitges 2011, resulta ser otro de esos títulos que beben de El proyecto de la bruja de Blair, el de found footage, algo quizás muy visto ya y muy de moda en aquellos tiempos no tan lejanos con todo aquel fervor Paranormal activity y sus exploits porculeros. Para unos una tomadura de pelo, para otros la nueva metodología para trasmitir terror, pero sea como sea Apollo 18 es un título de terror, que produce terror y que demuestra ser efectivo.

La película nos cuenta como 3 años después de la llegada del hombre a la Luna -1972-, una nueva expedición fue enviada por la NASA a nuestro satélite, con la desgracia que fracasó supuestamente por un accidente. Las grabaciones realizadas por sus expedicionarios y las cámaras de la nave revelaron que algo fue mal, algo atacó a los astronautas y fueron infectados por no se sabe qué. Estas grabaciones fueron ocultadas por la NASA y hoy se muestran al público… Es decir, lo de siempre, pero me voy a abstener de contar nada de la trama.

Apollo 18 aunque sea un producto oportunista por la moda creada hoy en día por el falso documental, ya des de su inicio apunta a un producto diferente, más categórico y con un diseño de producción más interesante. De todos modos sería un error no sincerarnos, y cabe decir que para entrar en su rol será necesario aceptar el planteamiento técnico de las Parasubnormal activity, y que por tanto estamos ante una variante más de la fórmula original.

La fórmula ya la conocemos de sobra, y es esa que si te vas a principio-mitad de la película al váter a cagar no te pierdes nada, ya que no ocurre nada trascendental a tener en cuenta a posteriori, pero que en el fondo son momentos vitales para que la película funcione como falso documental que es, que nos creamos que “la situación” es creíble y espontanea, o sea, es el precio a pagar para poder justificar este tipo de cine. Y de ese modo el ritmo de la película es lo de siempre, lento y tortuoso, hasta que la cosa se vaya liando poco a poco, inicialmente con dudas y mostrando poco, algún que otro susto más o menos logrado para acabar llegando a una situación de auténtico terror que se nota años luz las influencias del Alien de Ridley Scott.

Pero si algo hace interesante la película es su trabajo de montaje, consiguiendo brillantemente la imagen feista que había en las grabaciones de hace casi 40 años, tan necesaria para ser creíble lo que vemos, con grano, imperfecciones, palidez de color, etc.; también jugando con el ratio de la imagen; sonido degradado y con ruido… un impresionante trabajo de montaje y fotografía que aunque la teoría diga que en postproducción nunca se pueden hacer milagros, Apollo 18 demuestra ser una película lograda en un ordenador. Un título recomendable que sorprenderá positivamente a los escépticos a este tipo de películas, con pocos pero buenos momentos de terror enseñando lo justo, y sobretodo por superioridad técnica a la mayoría de producciones de este tipo.


LO MEJOR: El brillante montaje, que consigue una fotografía feista muy bonita, además de una gran banda sonora que mejora la imagen, etalonaje,... todo. Por tanto, visualmente impecable.

LO PEOR: La historia pese a que es curiosa por situarse en el espacio, en el fondo es más de lo mismo en lo visto al found footage.


Trailer:



2 comentarios:

  1. El found footage es la tomadura de pelo más grande que ha podido ofrecer el cine, al lado del Dogma 95 de Lars Von Trier y demás, pero reconozco también que Apollo 18 tiene su qué. Buen blog!

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  2. Muchas gracias :)

    A ver que tal este año con lo nuevo de Brillante Mendoza, o Europa Report, que parece ser que aportarán cosas nuevas al género.

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