miércoles, 3 de julio de 2013

The Woman - Lucky McKee, 2011




DIRECTOR: Lucky McKee
GUIÓN: Lucky McKee, Jack Ketchum
AÑO: 2011
PAÍS: USA
MÚSICA: Sean Spillane
PRODUCTORA: Modernciné
REPARTO: Pollyanna Mcintosh, Sean Bridgers, Angela Bettis, Lauren Ashley Carter, Brandon Gerald Fuller, Marcia Bennett

NOTA: 8









Aún recuerdo en aquel Sitges 2011, concretamente un martes, se presentó de la mano de sus responsables The woman, la que podríamos considerar como “la salvajada” del Festival. Allí estaba alguien que se ha ganado a pulso ser uno de los grandes del género actualmente como es Lucky McKee, responsable de joyas como May (2002) o Red (2008), y que junto al escritor y guionista Jack Ketchum y su actriz protagonista la irlandesa Pollyanna McIntosh, presentaron sin duda uno de los mejores títulos del festival, uno de esos que no decepcionaron a los amantes de la violencia. Y en el fondo es triste, porqué al lado de Martyrs o A serbian film se queda en bragas. Pese a eso, ya era hora que se presentara en Sitges una película de terror de verdad, directa, violenta, salvaje y sin jugar a otros géneros, un título de pura raza.

En 1980 un tal Jack Ketchum, que había colaborado en algunas revistas musicales y cinematográficas, dio el salto a escribir un libro llamado “Al acecho”, un duro relato sobre el canibalismo que posteriormente se convertiría en una trilogía. Junto a Lucky Mckee, han sido los responsables de germinar la semilla de The woman, adaptando la novela en forma de secuela del otro título de caníbales llamado Offspring (Andrew Van Den Houten, 2009). Y el resultado no podía ser más estimulante, un verdadero placer visual lleno de violencia tanto mostrada como sugerida, y que más de uno ya ha puesto el grito al cielo. Además, se hace evidente a medida que se desarrolla la película que el proyecto está a manos de un valor seguro como es McKee, dotando a la película de un “algo más” que la convierte en algo superior a la simplona pero entretenida Offspring. El director es alguien siempre interesado en mostrarnos personajes con pasiones recónditas, personajes afectados por una vida marcada por la ausencia de referentes paternales positivos, y lo que les conlleva al ser adultos.

El argumento nos cuenta como una chica superviviente de un feroz clan de caníbales -una impresionante Pollyanna Mcintosh que sin duda se merecía el premio a mejor actriz al Festival-, malherida, será capturada por un loco y perverso cazador llamado Chris Cleek (Sean Bridgers) con la proposición de intentar civilizarla. Lo que no sabe es que está ante alguien que nunca ha entendido de modales y que es salvaje –en todos los aspectos-.

La película, aparte de mostrar salvajadas, se potencian éstas especialmente por los mensajes metafóricos y sugeridos que nos cuenta McKee: la sumisión, el abuso de poder en ámbito doméstico, la imposición de modales, esclavitud, violencia psíquica y física, perversión, incesto…, no es más que el planteamiento de una familia desestructurada, mostrada en su estado más puro y acentuada por la situación de la chica capturada. Si me centro en la chica caníbal, el epicentro de donde se desarrolla la película, no es más que otro personaje de los que el director dedica una especial atención en su cine, que son los personajes extraños y muy lejos de la civilización, inadaptados, y que viven de forma alternativa en entornos malsanos. De ese modo, McKee, a lo largo de su carrera, ha tendido a humanizar a todos estos personajes exculpándose por pecar en ocasiones de exagerado, mostrando un pasado traumático a cada uno de ellos con tal de justificarse, algo muy visible por ejemplo en May. Pero The Woman es tema aparte, y lejos de excusarse ofrece “algo más” a su mensaje, como es que la sociedad es la mayor corruptora del espíritu humano. Esa es la táctica de un McKee más agresivo que nunca para apuntar su mirilla hacia un tipo de tradición educacional como es el patriarcado, vomitando sobre toda aquella estructura familiar basada en el ejercicio del poder masculino con el consentimiento del femenino, y por tanto, toca sutilmente el subgénero del rape and revenge de venganzas femeninas.

Un enfermizo título malsano e incómodo, con personajes enfermos, con mucha violencia, gore, humor negrísimo, actuaciones de lujo y con un final que quizás se le podría haber reclamado algo más de épica, pero que en el fondo no hace más que afirmar aún más la locura de un metraje que eleva un escalón más la carrera de Lucky McKee.


LO MEJOR:  No es una secuela que se caracterice por sus excesos, sino por ofrecer algo muy distinto a su primera entrega Offspring, donde el espectador encontrará la esencia más pura de Lucky McKee y en sí su mejor película. Pero también Pollyanna McIntosh merece ser considerada su fantástica actuación.

LO PEOR:  Le falta algo de épica el final.


Trailer:

2 comentarios:

  1. Tengo ganas de ojear esta lo que pasa que Offspring me da muchísima pereza.

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  2. Yo creo que te gustará Offspring, tiene su aproximación a Las colinas tienen ojos pero indudablemente más salvaje y gore. Eso si, aunque no tengan nada que ver offspring y The woman, las dos van ligadas

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