The Yellow Sea - Na Hong-jin, 2010



-TÍTULO ORIGINAL: Hwanghae (The Yellow Sea)
-DIRECTOR: Na Hong-jin
-GUIÓN: Na Hong-jin
-AÑO: 2010
-DURACIÓN: 141 min.
-PAÍS: Corea del Sur
-MÚSICA: Jang Young-kyu, Lee Byung-hoon
-FOTOGRAFÍA: Lee Sung-je
-REPARTO: Ha Jung-woo, Yun-seok Kim, Jo Seong-ha, Lee Cheol-min, Kwak Byeong-gyu, Lim Ye-won, Tak Seong-eun, Lee El
-PRODUCTORA: Popcorn Films

NOTA: 8


Corea sigue marcando su huella cinematográfica gracias en parte a sus notables producciones de cine de acción, unas películas que quizás ya empiezan a pecar de cierta repetición de esquemas y que seguramente, con los años, el espectador acabará aborreciendo. O al menos eso creo, pero lo que es evidente hoy en día es que son películas que funcionan, que consiguen traspasar fronteras e incluso llegar a ser distribuidas en salas cinematográficas occidentales, más allá del mercado doméstico. Uno de estos casos sería The Yellow Sea, un thriller de acción coreano que llegó a Sitges hará un par de años con la etiqueta de “película definitiva”, “obra maestra”, y demás etiquetas sobrantes e incluso, por qué no, pedantes.

No por ello The Yellow Sea la estoy catalogando como una mala película, muy al contrario. La nueva película del director Na Hong-jin, que ya se ganó la admiración del público con un peliculón llamado The Chaser, en este caso sigue con la tónica del thriller violento marca de la casa pero esta vez de los buenos de verdad, y ya lo puede ser! 3 años de trabajo le ha supuesto al director crear esta película.

The yellow Sea aterrizó en Sitges con la misma tónica que The Chaser, pero que resultó ser una película distinta, distinta a lo habitual, con un guión aún más trabajado y violento, y una dirección tan pulcra y efectiva que hizo ensombrecer rápidamente a otros directores que vinieron a presentar sus películas. Y es que posiblemente Corea no aportará muchas más veces grandes producciones del thriller de acción debido a una excesiva explotación de la gallina de los huevos de oro, y que solo presentando películas que intenten ir más allá de lo común y básico, como en The Yellow Sea, con un trabajo tan meticuloso y cuidado a la vez que generoso, conseguirá que sus películas no acaben cayendo en pozo del olvido. Y The Yellow Sea no lo hará, e incluso le valió a Na Hong-jin el premio a mejor director del pasado Festival de Sitges, se lo merecía.

La película plantea la historia de un taxista que se verá obligado a convertirse en asesino a sueldo para poder así saciar sus deudas y también sus conflictos morales, entre ellos el fantasma imaginario creado en su mente que su mujer le engaña con otro en Corea del sur. Pero las cosas se le acabarán torciendo y la película coge un giro de “cazador cazado”. Una interesante propuesta, pero que no llegaré a calificar nunca como redonda a causa de su excesiva duración, y es que con 140 minutos o tienes mucho que contar o es que hay una dilatación excesiva del guión. Personalmente me quedo con esa segunda sensación, ya que a ratos el filme se convierte en algo completamente cargado de momentos sobrantes, con escenas incluso sin interés y otras demasiado lentas que entorpecen el ritmo narrativo.

Me podéis llamar anticuado, pasado de moda, o lo que queráis, pero a mi me gusta el cine de acción de la vieja escuela, aquel planteado desde el potencial de un actor capaz de crear gracias -en parte- a su habilidad, las escenas de acción, y no tal como se realizan hoy en día planteadas desde el montaje de la película, dotándola de un ritmo adrenalítico a base de 1000 planos por segundo “a lo Tony Scott” que personalmente me marea. Lo siento, pero es un tipo de cine que me cansa, y si encima la película dura 140 minutos... os lo podéis imaginar. The Yellow Sea forma parte de este cine de acción actual, muy influenciado por películas exageradas con persecuciones imposibles como las de la saga Misión Imposible, en que el director tiene la exclusiva culpa del genial resultado técnico de la película. Es decir, pese a no gustarme el planteamiento del filme no me gustaría sacarle méritos a Na-Hong-jin, ya que The Yellow Sea demuestra una tremenda habilidad tras la cámara para componer los planos, y un trabajo de montaje muy muy satisfactorio. Además, pocas veces el espectador vivirá una película sin tregua, como si fuera una montaña rusa que hasta que no llegue a su final de recorrido las piruetas no dejarán de torturar al espectador a base de giros narrativos, explosiones, torturas, sangre, disparos, palizas,... y es que The Yellow Sea a medida que avanza coge una espiral de violencia desenfrenada. Y es esa -digamos- segunda parte de la película la que explota toda la furia del director -y a la vez guionista-, que si ya destaca por sus impresionantes guiones, en cuanto a las escenas violentas demuestra tener una pluma escalofriante. Es una verdadera salvajada en cuanto a mecanismos de asesinato, con hachas, palos, machetes, cuchillos, etc. que explota toda la fervor concentrada al filme que se iba cociendo poco a poco a causa de un decadente cosmos, creado principalmente por una excelente fotografía, totalmente fría y deprimente.


Un laborioso trabajo de dirección y escritura del guión, también de montaje, y en sí una película de cine de acción moderno merecedora de todo respeto para cualquiera que la vea pese a sus defectos. No es de mi agrado, pero Na Hong-jin demuestra con The Yellow Sea ser uno de los grandes, y que le valió para conseguir el premio a mejor director en el Festival de Sitges del 2011.


LO MEJOR: Un potente guión cargado de situaciones límite donde los momentos de tregua al espectador son muy pocos. Adrenalina pura constante, además de mucha violencia.

LO PEOR:  Sus "50 planos por segundo" personalmente me acaban cansando.



Comentarios

  1. Me encantó, lo peor fue el calor que hacía en la sala, sin duda xD
    Lo mejor es que no pierde con un segundo visionado (la pillé recién empezada en LaSexta3 el otro día)

    ResponderEliminar
  2. Yo igual, fue revisarla y dije "pues va, pal blog jeje".

    ResponderEliminar

Publicar un comentario