The Green Inferno - Eli Roth, 2013


-DIRECTOR: Eli Roth
-GUIÓN: Guillermo Amoedo, Eli Roth
-AÑO: 2013
-DURACIÓN: 103 min.
-PAÍS: Estados Unidos, Perú
-FOTOGRAFÍA: Antonio Quercia
-REPARTO: Lorenza Izzo, Ariel Levy, Sky Ferreira, Nicolás Martínez, Kirby Bliss Blanton, Aaron Burns
-PRODUCTORA: Worldview Entertainment / Dragonfly Entertainment / Sobras.com Producciones

NOTA: 4


Quien más y quien menos, si es aficionada al género de terror, se habrá dado cuenta que los tiempos que vivimos hoy en día a causa de múltiples factores como la crisis, falta de ideas y también de riesgo por parte de productoras, han sido condicionantes para que el cine de terror viva actualmente en una situación de revivals en forma de reciclaje (o de “actualización” si se prefiere). Diferentes películas de todas las épocas han sido recuperadas y revisadas, pero hay un género maldito dentro del cine de terror: el mondo. El mondo es un género que se potenció en Italia y que tiene como título referente el clásico de Ruggero Deodato Holocausto Caníbal, un título lleno de polémica al hacer creer a los espectadores de aquel tiempo pretérito que lo que se veía en la película era real. Eran películas de tipo documental, donde tribus amazónicas atacaban exploradores y practicaban con ellos el canibalismo, además de poderse ver escenas de alta crueldad como matanzas reales de animales. El mondo desapareció a finales de los años 80, y hoy, el dudoso Eli Roth, lo ha querido recuperar de una puñetera vez con The Green Inferno.

Pero Eli Roth... menudo bluff se ha montado Sitges con The Green Inferno. Que si era la película más salvaje de los últimos años, que si la mejor del director,... bah, están tan manipuladas al opiniones y críticas de los periódicos, webs y blogs dedicados al cine que ya va siendo hora que se digan las cosas claramente: The Green Inferno es un bodrio, donde Eli Roth demuestra que no aprende la lección y sigue anclado en su canon de gore a doquier, carencia de historias sólidas, miles de incoherencias, personajes que son puros tópicos, excesos gratuitos, y en si es un tipo de cine donde hay una especial fijación por la forma todo olvidando el fondo.

La película nos cuenta como Justine (Lorenza Izzo, novia de Eli Roth) y sus compañeros de ONG llegan al Perú para intentar evitar la destrucción de una parte de la jungla. Hasta aquí son todo buenas intenciones, que acabarán cuando la tribu que se disponen a proteger decida que ellos serán su comida.

La película es una crítica al activismo político acomodado, que se limita a compartir informaciones o fotografías vía redes sociales sin tener una actividad física real. También hay tiempo para criticar a las ONGs, políticos, el capitalismo salvaje e incluso la ONU, que viven todos conjuntamente compartiendo intereses mutuos. Más allá de este trasfondo que ofrece The Green Inferno, que no está demasiado bien explicado y ofrece un tono ambiguo en este aspecto, tampoco acaba siendo creíble cuando el mismo equipo de la película liderado por Nicolás López (Productor) y Eli Roth (Director), dice entre sonrisas y medio enfarlopados que fueron a una comunidad indígena del Perú, y a cambio de construirles 4 casas ya les dejaron rodar la película todo aprovechándose de la buena fe inocente de los indígenas, incluso revelaron que el equipo técnico se follaba a las nativas. Bien, tampoco quiero alterarme por esa pandilla de energúmenos discotequeros, en todo caso el trasfondo de la película no es más que pura fachada.

Lo que diferencia The Green Inferno de todas aquellas -en gran medida- italianadas, es que la película de Eli Roth está planteada como producto mainstream, como película comercial y masiva. Por tanto, el nivel de violencia y sobretodo de gore es limitado, además que la película posee un tono mayoritariamente gamberro, suavizado por la comedia, y eso aún la convierte en mucho más light de lo que ya es en sí. Escenas como la de la masturbación, o la mariguana, demuestran que Eli Roth y compañía no han pretendido incomodar y sí divertir. ¿Divierte? Eso ya cada uno con su estilo de humor, pero al menos yo no es lo que busco en un mondo. Tampoco es que busque guiones sólidos en este tipo de cine, pero a veces la película roza lo absurdo, y aún más a medida que llegamos hacia el final con algunos diálogos de miedo que dan vergüenza ajena. Es que joder, si Eli Roth quiere revivir el mondo lo que debería haber hecho sería crear polémica, meterle cojones y matar animales -no hace falta que sea real-, que se amputen penes con machetes, que si hablan de la ablación de clítoris al principio de la película realmente veamos una ablación de clítoris a lo Anticristo de Lars Von Trier, y así un largo etc. que los más fanáticos del mondo podrán añadir.

No me ha gustado, no es lo que buscaba en The Green Inferno, pero es que tampoco me ha sorprendido viniendo de los creadores de la lamentable Aftershock (Nicolás López, 2012). Se trata de una película 100% Eli Roth, con sus excesos -menos de lo que nos han hecho creer-, tonterías de adolescentes iniciales, una idea de fondo muy mal representada, y una historia que no sabe avanzar más allá de repetir situaciones -el grupo de jóvenes está encerrado en una jaula y se los van comiendo uno a uno-. Una película donde todo es gratis, quizás entretenida para según quién, pero en todo caso que la gente se prepare porqué The Green Inferno iniciará una saga de películas, según reveló en Sitges Nicolás López.



LO MEJOR: La brutal muerte de Aaron Burns, sin duda lo más excesivo de la película y que a más de uno le hará tapar los ojos.

LO PEOR: El tono humorístico acaba dotando la película de un estilo gamberro que a según quién le podrá gustar, pero para aquellos que busquen violencia desmesurada lo que se van a encontrar es con una película bastante más suave de lo que creen. Este es el resultado de haberse planteado la película como producto mainstream en vez de hacerlo hacia aquel fan minoritario del género mondo.


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