Cine-Basura de propaganda nazi (1933-1944)



El papel de Joseph Goebbels (foto derecha) durante el gobierno de Hitler fue clave para que el mensaje del dictador alemán calara bien fuerte a la sociedad. Era el Ministro de Propaganda, un dominador de masas, un maestro de la mentira y que la usó muy eficazmente como herramienta para potenciar el nazismo. Este ministro, junto con la palabra del líder de la manada Adolf Hitler y su obra Mein Kampf, fueron los responsables de un tipo de propaganda fálica a la ciudadanía que a base de repetirla -junto con la dura situación que vivía el país por culpa del Tratado de Versalles- fue calando a la gente.

Los judíos eran la fuente de todos los problemas económicos Alemanes. Y ya está. Con esto Hitler tuvo suficiente para adquirir y mantener en el poder. La gente se lo creyó, se llegaron a creer que la raza aria era superior, y que no les hacía justicia el hecho de que los judíos vivieran bien mientras los alemanes sufrían unas duras condiciones laborales, que se les había de exterminar! Y exterminar a millones de personas en el Holocausto fue el resultado del gran poder de la propaganda nacionalsocialista alemana.

Pienso que Goebbels es un personaje interesante para fijarnos en él hoy en día, más que nada por el legado cultural que ha dejado a sus espaldas como Ministro de Propaganda nazi, un legado de claro apoyo para la causa nazi. Sin embargo es inevitable hacer comparaciones con todo el cine de propaganda que también dejó URSS, con los Eisenstein (a la izquierda, cartel de El acorazado Potemkin, 1922), Vertov y demás... seguramente cosas de los totalitarismos, donde se acostumbra a "relajar" y "educar" al pueblo a base de mentiras u ocultaciones de la verdad. Y es que Lenin dijo en su día que el cine debía ser el arte del futuro porque el proletariado construye su propio futuro. No estaba equivocado, supongo, ya que Hitler lo debió escuchar bien o como mínimo vio varias películas soviéticas de los años 20. De hecho, en 1950, el escritor Jean-Marie Domenech escribió "La propagandear Politique", una obra que estudia la retórica tanto de Lenin y Stalin como la de Hitler, y los 3 coinciden en: 1) Los 3 aplicaban regímenes totalitarios y se mantenían en el poder con la persuasión de la palabra. 2) El control de la palabra es el control de la gente. 3) Tendencia a reducir los problemas a uno solo, a buscar un solo enemigo.

Centrándome en la Alemania nazi, puedo decir que ésta pudo presumir de gente como Leni Riefenstahl (foto derecha), la que fue posiblemente la propagandista más famosa de aquellos tiempos del Tercer Reich con películas como La victoria de fe (1933) o El triunfo de la voluntad (1935), películas de carácter documental pro-nazi que hoy en día tienen un valor grandioso al ser el mejor testimonio visual sobre el nazismo que hay en soporte audiovisual. Un cine de propaganda muy popular durante el Tercer Reich que no estuvo vacío de polémica inicialmente, ya que por encima de todo Leni Riefenstahl era una mujer y esto hizo que muchos oficiales nazis se opusieran a su contratación por el Ministerio de Propaganda para rodar una serie de películas. Tampoco gustó a aquellos oficiales que la directora alemana no formara parte de NSDAP, pero ninguno de estos hechos fue razón suficiente para que Riefenstahl acabara dirigiendo un buen número de películas. La victoria de fe (Der Sieg diciembre Glauber, 1933), es un documental que retrata el 5o Congreso del Partido que tuvo lugar en Nuremberg del 30 de agosto al 3 de septiembre de 1933, y que fue su primer trabajo de encargo por el nuevo -en aquel 1933- Ministerio de Propaganda de Goebbels. Posteriormente vinieron otras obras similares, como Día de la libertad: Nuestras Fuerzas Armadas (Tag der Freiheit - Unsere Wehrmacht, 1935), una obra que se centra en el 7 º Congreso del Partido Nazi, y que tal como indica el título muestra un mensaje de propaganda militar. Hay que decir que la película está prácticamente desaparecida y sólo se conservan unos escasos 17 minutos. Ese mismo año también se rodó El triunfo de la voluntad (Triumph des Willens, 1935), otro documental de carácter propagandístico pero esta vez alejándose mucho más de lo documental y acercándose hacia la "propaganda". Una película que exalta los valores patrióticos y raciales de aquella Alemania, y según indican algunos críticos se trata de uno de los mejores filmes de propaganda nazi, junto con el "clásico" -perdonadme por considerarlo "cine"- El judío eterno. Luego, en 1938, llegaría una película que incluso ganaría un premio cinematográfico! Concretamente en la Venecia de Mussolini donde se llevó el León de Oro a mejor película. Su título es Olimpiada (Olympia), otra cinta documental que esta vez se fijaría en los pasados ​​Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, y que cinematográficamente hablando se recuerda como una obra que modernizaría el cine con algunas técnicas cinematográficas innovadoras. En todo caso, el valor histórico que tienen estas imágenes para tratarse de los primeros Juegos Olímpicos recordados en celuloide inevitablemente queda nublado por su contexto político. Hay que decir que la película fue producida en 2 partes: Olympia 1. Teil - Fest der Völker (Festival de las naciones) y Olympia 2. Teil - Fest der Schönheit (Festival de la belleza).

 
                                  (Olimpia, 1938)                                (El triunfo de la voluntad, 1935)


Leni Riefesntahl nació en 1902, y murió en 2003. Lo que es innegable es que su cine más allá de tener contenidos indeseables hoy en día la verdad es que como directora demostró que fue una de las grandes, y que su valor artístico es totalmente remarcable hoy en día. Sin embargo la clara exaltación de la raza aria en sus películas provocó el clamor del Alemán nazi, pero que después de la Segunda Guerra Mundial obviamente fue criticada e ignorada de por vida.

Otra herramienta poderosa fueron los diferentes cortometrajes que se presentaban antes de cada sesión cinematográfica, piezas de unos 10 minutos de duración que servían de propaganda para hacer creer a la sociedad que su mensaje era el camino a seguir al más puro estilo No-do. Y de esta manera podemos encontrar cortometrajes tan inquietantes como Das Erbe (JC Hartmann), un corto de 12 minutos de duración rodado en 1935 en el que se pretendía legitimar socialmente la Ley para la Prevención de Descendencia con Enfermedades Hereditarias, una ley que permitía la esterilización forzada a ciudadanos que sufrieran enfermedades. De esta manera se quería glorificar la idea de una Alemania sana, fuerte y victoriosa, incluso rechaza el emparejamiento con gente discapacitada. Tristísimo.

Otro cortometraje significativo fue un llamado Erbkrank, dirigido en 1936 por Herbert Gerdes, donde se promociona el rechazo a las personas alemanas diagnosticadas como enfermas mentales o retraso mental. No fue más que una estrategia política para obtener apoyo social al programa de eutanasia "Aktion T4". Posteriormente incluso se hizo un largometraje, ya que a Hitler se ve que le gustó mucho...

También se hacía cine para aquellas personas de fuera de Alemania escépticas a los actos de Hitler. Aunque es cierto que el Holocausto aún no salió a la luz, ya había indicios de las posibles barbaridades que se hacían en los campos de concentración, y es por ello que para calmar los ánimos internacionales -y de paso tapar los "rumores"-, los nazis permitieron en febrero de 1944 que la Cruz Roja fuera a uno de esos campos de concentración, el situado en Theresienstadt. Lo que hicieron los nazis fue hacer un montaje propagandístico, levantando tiendas falsas y mostrando una parafernalia irreal de relativo bienestar entre los judíos. Incluso se representó una obra de teatro. La mentira fue tan grande que incluso los nazis pidieron que se rodara una película documental en manos precisamente de un judío, Kurt Gerron, que terminaría siendo titulada Terezienstadt: Una película documental sobre el reasentamiento judío, y así mostrarlo internacionalmente. Finalmente todos los que participaron en la película terminaron en Auschwitz, y como la mayoría, muertos.

Kurt Gerron era un joven director de cine alemán con raíces judías, que desde 1920 dirigió múltiples películas y actuó en muchas otras. En 1933, con el éxito de Hitler en las elecciones del país, decidió emigrar de Alemania para buscarse la vida en otros países europeos, hasta que en 1940 llegó a Holanda. Su libertad finalizó cuando los alemanes conquistaron Holanda, y él fue encarcelado en el campo de concentración de Terezienstadt donde tal como comentaba acabaría rodando su última película antes de ser enviado finalmente a Auschwitz, donde acabaría asesinado junto con la su mujer en la cámara de gas el 28 de octubre de 1944.

Pero si hay una película que muestra a la perfección el proyecto nazi y antisemita basado en la mentira y la manipulación, esta es sin duda El judío eterno (Fritz Hippler) -que aprovecha la leyenda medieval del "Judío errante"-. Se trata de un documental situado en la recién conquistada Polonia y que muestra a los judíos como una raza inferior, degenerada y parasitaria que quiere dominar el mundo, y lo consigue mezclando imágenes de archivo como fotos, noticiarios o fragmentos de otras películas donde por ejemplo podemos encontrar los antifascistas Peter Lorre y Charles Chaplin. La intención del documental es la de buscar un contraste racial entre los arios y los judíos, y como eso definía una diferente personalidad que, según la doctrina nazi, mientras los arios son mostrados satisfechos con su trabajo físico y aplicado con valor -también saludables- , los judíos son retratados como gente rica que sólo busca el dinero, además de vivir en entornos sucios y con insectos pese a poderse pagar una vivienda mejor.

Una película también del mismo año fue El judío Suss, dirigida por Veit Harlan y que fue un encargo personal de Joseph Goebbels. No se debe confundir con la película británica de homónimo nombre que fue rodada anteriormente en 1934 por el director británico Lothar Mendes, pero lo que es cierto es que ambas pretenden adaptar a su visión la vida de Joseph Süß Oppenheimer (1698-1738), consejero de origen judío de Carlos Alejandro, undécimo duque de Württemberg. Concretamente los dos directores se fijaron en una novela biográfica de homónimo nombre escrita por Lion Feuchtwanger 1925. La dirigida por Harlam plantea la biografía desde una óptica antisemita, donde se muestran los judíos como seres... ya os lo podéis imaginar.

Ni siquiera el barco más famoso de la historia se salva! El Titanic. Pues si, el buque que no se podía hundir incluso los nazis hicieron en 1942 una película de propaganda nazi llamada Titanic, dirigida por Herbert Selpin -hasta que unas declaraciones en contra de la Wehrmacht le hicieron abandonar el rodaje y fue encarcelado (y encontrado muerto en la misma celda en pocos días) y fue sustituido por Werner Klingler para terminar la película-. La historia ya la conocemos todos gracias -sobre todo- a James Cameron, pero en este caso nos presentan una historia con clara voluntad propagandística anti-británica. En ella se plantea que la compañía propietaria del Titanic, la White Star Line, está hundida económicamente y es por este motivo que soborna al capitán del barco Edward John Smith para que cruce el Atlántico lo más rápido posible y consiga un récord. Este récord podría suponer unos ingresos para la compañía que la salvaría de la ruina. Pero, sólo el primer oficial, de origen alemán, y llamado Petersen, reconoce el peligro, pero sus advertencias son ignoradas. Con este argumento se plantea una situación en la que por culpa de la inconsciencia de los británicos, la tripulación alemana ve la muerte, pero igualmente se presenta a unos alemanes que muestran valor y carácter durante el momento del hundimiento tal como haría todo nacionalsocialista... En todo caso, que el argumento hable de récords es una mentira, ya que no hay pruebas, ni tampoco que la White Star tuviera problemas económicos.


Como curiosidad la película no fue estrenada en Alemania, ya que cuando había que hacerlo Alemania ya iba perdiendo la guerra  y Goebbels tenía miedo de que esto provocara un clima de pesimismo en el Tercer Reich. Eso si, se estrenó en los países ocupados. Además, la película fue rodada en el buque alemán Cap Arcona, y curiosamente este barco fue bombardeado y hundido en 1945 por aviones aliados cuando transportaba entre 3.000 y 3.500 prisioneros hacia campos de concentración, y de ese modo murieron más del doble de las víctimas del desastre del Titanic. Así que... curioso.

Tanto El judio Eterno como las obras de Leni Riefenstahl no son más que encargos del Ministro de Propaganda Joseph Goebbels, aunque no siempre se acreditó. Un arma atractiva y al alcance de todo ciudadano, y la verdad es que aquella Alemania se veía llena de carteles, historietas en periódicos, folletos, pero nada fue tan potente y llamativo como una película.


Comentarios

  1. Bueno...alucinado me hallo. Lo del Titanic es de traca y lo del pobre Kurt Gerron, de grabar la película y que todo el reparto sea trasladado a morir es realmente horrible. Sin duda entre Goebbels llevando a la sociedad esa propaganda y Himmler como brazo ejecutor; hicieron un triunvirato de lo más cabrón junto con Hitler. En Malditos Bastardos se centra la trama en una peli que Goebbels ordena rodar, todo claro a modo de entretenimiento pero es interesante. Yo creo que también en estos tiempos habrá cine llamado partidista pero afortunadamente muy diferente al de aquella época (solo faltaría). Un post cojonudo, un saludo y Feliz Navidad!

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  2. Muchas grácias Edu :)

    En Malditos Bastardos Tarantino refleja que todo ese cine nazi era "cine para los nazis", solo para su único disfrute a base de mentiras y chorradas hitlerianas.

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    1. De la misma forma que Malditos Bastardos es una paja al poder juden de Hollywood y a todos los que se tragan su propaganda.

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    2. Creo que hay una diferencia enorme entre el cine de propaganda nazi y soviético (incluso el propio No-Do), ante lo que tu mismo insinúas, que es el hecho de que las Majors americanas (que están financiadas por capital judío) difunden su propaganda en las películas que vemos en los cines multisala. Estoy de acuerdo de que Hollywood nunca ha intentado tratar con objetividad el nazismo, y mucho menos destapar las "lindezas" más oscuras de Israel y el sionismo, pero de aquí a que Hollywood es una industria de propaganda sionista creo que es pasarse tres pueblos. Tan simple como que unos cuentan historias "a su manera" (USA) y otros "te venden la moto" (Nazismo - URSS).

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    3. ¿Y de qué manera puedes hacer miles de películas con los nativos americanos como villanos sin que se considere "vender la moto"?

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    4. No creo que el cine americano haya querido nunca adoctrinar a nadie, cosa que el comunismo y el nazismo sí lo quisieron hacer. USA ha preferido mirarse al ombligo y explicar su propia historia, seguramente por una especie de complejo de inferioridad ante el resto del mundo por el simple hecho de que su historia se remonta a tan solo 300 años. Pienso que en su cine han peleado mucho para que el resto del mundo les conociera socioculturalmente, y esto se nota en como a lo largo del s.XX han ido modificando sus valores: mientras que a principios de los años 10 podíamos hablar de racismo (con pelis como "El nacimiento de una nación" hasta incluso "Lo que el viento se llevó"), se pasó al peligro comunista de los años 50-60, llegando a la moda gay actual. No creo que todo esto sea propaganda sionista más allá que se toquen con más o menos neutralidad determinados temas políticos.

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