domingo, 2 de febrero de 2014

Possession (Sapi) - Brillante Mendoza, 2013




TÍTULO ORIGINAL: Sapi (Possession)
AÑO: 2013
DURACIÓN: 102 min.
PAÍS: Filipinas
DIRECTOR: Brillante Mendoza
GUIÓN: Henry Burgos
FOTOGRAFÍA: Jeffrey Dela Cruz
REPARTO: Dennis Trillo, Baron Geisler, Meryll Soriano
PRODUCTORA: Keep Me Posted

NOTA: 2










Es triste decirlo, pero el filipino Brillante Mendoza presentó en Sitges el mayor desastre de su carrera: Possession (o “Sapi”, tal como se titula en su idioma natal), su incursión definitiva al género de terror. Para los más despistados y que no le conozcan se trata de un director reconocido mundialmente por sus interesantes e intensos dramas de arte y ensayo, y el haber realizado este giro en su carrera hacia el género de terror como mínimo deberíamos acogerlo de un modo benevolente y ser compasivos con sus defectos. Pienso que con Kinatay, su anterior película, el director labró el camino hacia el terror, ya que se trataba de una película brutal y perturbadora a caballo entre el documental y el drama más oscuro, y con Possession Mendoza entra de lleno en el género alejándose de dramatismos para centrarse en posesiones demoníacas, el problema es que ha sido incapaz de olvidar su particular estilo documentalista y el resultado ha acabado por ser una propuesta que no funciona llegando hasta puntos sonrojantes (o mejor dicho, somnolientes), así que nada de ser benevolente.

El argumento es sencillo, trata de una cadena de televisión llamada SBN que para no tener de cerrar debido a sus crisis financiera y de audiencia, decide enviar a un grupo de reporteros en busca de documentación para realizar un documental sobre posesiones demoníacas, creyendo que con ese documental podrían salvar la cadena e incluso llegar a desbancar como líder de audiencia a su competencia: la televisión PBC. De ese modo, los reporteros viajarán por Filipinas en busca de ese material... pero no encuentran nada, solamente a un tal Barón Valdez que parece haber sido el único que capaz de gravar una posesión demoníaca. Entonces, el equipo reportero se pone de acuerdo económicamente con Valdez para que les ceda los outtakes (material no usado), y así poder emitir aquel caso como si fuera uno de actual. Pero las cosas no irán como desearían, y pronto empezarán a suceder cosas extrañas.

He de reconocer que el cine de Brillante Mendoza nunca ha sido de mi especial interés, pero sí siento un especial aprecio hacia Kinatay, una película donde el director filipino intenta reflejar la realidad social de aquella Manilla degradada de un modo dramático pero hiperrealista, casi como si de un documental se tratara. Además consiguió dejar boquiabierto al espectador con su puesta en escena oscura y perturbadora, y que le sirvió para ganar el premio a mejor dirección y banda sonora en el Sitges 2009. Pero con Possession debería satisfacer mucho más aún al sector festivalero de Sitges, y me refiero al público, no jurado, que en Sitges son siempre cosas muy distintas. Básicamente por querer alejarse del dramatismo habitual de su carrera y ofrecer una película 100% terror, seca, y con momentos memorables como el de la serpiente, pero que por desgracia Mendoza no olvida su canon hiperrealista. Ese canon que comento no és que sea un mal ejercicio de cine, ya que en Possession se refleja perfectamente una sucia, corrupta y degradada Manilla, donde los residuos de la gente se mezclan con el agua de la lluvia para inundar así unas calles cargadas de mierda, además de la contaminación del agua del mar, y en sí un global de miseria y desesperanza muy bien reforzado gracias a una pálida fotografía. Por tanto, pienso que Brillante Mendoza para documentales de crítica social seria el mejor, pero como director de cine de terror no es que tenga demasiada idea.

Lo que el espectador verá con Possession es un intento de reflejar la codicia humana, a lo que es capaz de llegar los medios de comunicación para conseguir superar a su competencia, sobrepasando los límites de la moralidad, y todo eso mientras un grupo de reporteros se dedica a ofrecer al espectador un viaje turístico por Filipinas mostrando sus problemas sociales. Es decir, Mendoza parece más interesado en lograr una película de denuncia social más que de terror, ya que las posesiones demoníacas no son más que una excusa cualquiera para trabajar esa base crítica. Y todo esto rodado a lo “mockumentary”, os imagináis? No solo el espectador vio en Sitges una película que nada tiene que ver con lo que prometía, sino que encima Mendoza acabó regalando un mareo gratuito a un público que obviamente acabó por desconectar. Es decir, un rollo, y el experimento ha fracasado.


A resumidas cuentas, Mendoza ha realizado con Possession el mayor desastre de su carrera, consiguiendo aburrir notablemente a un público de Sitges que iba abandonando la sala a media sesión. Un película lenta, descafeinada, incoherente, mal dirigida y escrita, y en sí una película que va avanzando sin llevar a ningún sitio... ni siquiera el terror existe, y cuando decide hacerlo los créditos toman protagonismo (sic).


LO MEJOR: La escena de la serpiente saliendo de un agujero... pero que no diré cual ;)


LO PEOR: Que Brillante Mendoza no haya tenido valor a realizar una película de terror tal y como prometía, para acabar regalando al espectador casi 2 horas de aburrimiento, mareo y engaño.


TRAILER:


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