viernes, 7 de marzo de 2014

Juzgar a lo surreal




No siempre es necesario entender las películas, a veces basta con ver y disfrutarla, o al menos creo que debería ser así. Es la opinión que extraído al leer una entrevista que le hizo el escritor y periodista José de la Colina -junto a Tomás Pérez Turrent- a Buñuel (foto derecha), ya hace muchos años, comentando la película Un perro andaluz. Me ha llamado la atención la creencia, voluntad, e incluso ilusión que ha empleado el periodista al intentar descifrar el "significado" de esta película, y éste ha quedado perplejo ante la respuesta de Buñuel en contestarle que el cine, no consiste en eso precisamente, sino en jugar a asociar ideas de un modo personal. Estoy muy de acuerdo con él, completamente, y es algo que he pensado infinidad de veces siempre que escucho teorías -o tonterías directamente- sobre diferentes películas con toques surrealistas como las de David Lynch, o actitudes pedantes que usan los mismos directores para justificar mejor sus películas y convertirlas así en obras más "accesibles" para el público. Toda esta gente, sin darse cuenta, destruye la magia del cine, y aquí dejo algunos ejemplos:

Primero quisiera hablar de Anticristo, la obra maestra del polémico Lars Von Trier, una película que trata el tema de la ansiedad con su particular estilo hermético, pero a diferencia de otras películas del estilo como las de Terence Malik, por ejemplo, Anticristo, a pesar de ser una película aburridísima, tiene mucha fuerza, ofrece un magnetismo difícil de comprender que consigue atrapar y que obliga al espectador a seguir viéndola hasta el final. Posiblemente este hecho se deba a la forma agradecida que el director danés ha empleado al producirla, con un excelente uso de la música y en sí por una dirección sensacional, muy cruel y explícita, muy “visual” por decirlo de algún modo. ¿Pero, alguien la entendió? Quien más y quien menos tendrá una interpretación más o menos fiel a la idea principal que Lars Von Trier tuvo para escribir el guión, pero en el fondo, siempre extraeremos de la película una imagen superficial de ella, ya que el motivo principal que hizo que el director la rodara se debe a que anteriormente acababa de salir adelante de una durísima crisis de ansiedad, y quiso hacer una película sobre su experiencia, y que además la quiso relacionar con conceptos de la Biblia... solo él sabrá el por qué. Es decir, que quien no conozca la enfermedad, ni la tampoco entienda de religión, difícilmente podrá extraer el máximo jugo a Anticristo, ya que no se trata de una película con un guión lineal del tipo "popular", fácil y masticado. Y es que, igualmente, me importa una comino no entenderla, porque simplemente la quiero disfrutar y imaginar lo que me quiere decir el director con todo aquel catálogo de imágenes grotescas, y así, en mi caso, jugar a intentar relacionarlas con lo que aprendí de una antigua relación sentimental que viví con una persona enferma de ansiedad. Por tanto, cada uno "interpreta" a su manera, no "descifra".

También podría exponer el caso del filme más polémico de los últimos años: A Serbian Film. Dirigida por el hombre del nombre imposible Srdjan Spasojevic la película mostró algunas de las escenas más duras que se han llegado a ver en un cine, como es la pedofilia extrema, incesto, porno-snuff, etc., imágenes que hicieron que incluso Ángel Sala sufriera las consecuencias por proyectarla en el Festival de Sitges. Pues bien, más allá de la calidad de la película en la que no entraré, la verdad es que el director quiso justificar todas aquellas salvajadas con una supuesta metáfora de los problemas laborales que tenía la clase obrera serbia... ¿? Simplemente pienso que no hay que ir de pedante por la vida. O, lo mismo le podría decir al director francés Pascal Laugier después de rodar la violenta Martyrs, ya que también quiso justificar su alto contenido violento. No es necesario. Es como con uno de los diferentes montajes que se hicieron de Blade Runner, en el que se le cambió el final al incluir una escena extra donde Harrison Ford iba en un coche "interpretando el final", el significado de las palabras de Rutger Hauer... Insisto, no es necesario!! Señores directores, críticos de cine, hipsters pedantes, etc., no me el aura de las películas, por favor! Porqué nunca se debería robar la magia del cine al espectador, ya que cada uno tiene que construir dentro de su cabeza una interpretación y no hace falta que nadie la haga por nadie .

Por tanto soy de los que piensa que el cine debería ser mucho más simple que todo esto, ya que la justificación de los actos violentos -o de sexo, de humor, peleas o lo que sea- debe ser trabajo exclusivamente de los espectadores, un trabajo que ni siquiera los directores deberían preocupar a hacer. Porqué lo que tenemos que hacer todos es aceptar lo que vemos en vez de intentar buscar una coherencia, y ya está. De hecho, más claro no pudo responder Buñuel: "Hacíamos surgir imágenes irracionales, sin ninguna explicación", y bendita obra maestra que nadie entenderá, porque no hay nada que entender.



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