Mirages - Talal Selhami, 2010



-TÍTULO ORIGINAL: Mirages
-DIRECTOR: Talal Selhami
-GUIÓN: Christophe Mordellet
-AÑO: 2010
-DURACIÓN: 111 min.
-PAÍS: Marruecos
-MÚSICA: Xavier Collet
-FOTOGRAFÍA: Mohamed Sellam
-REPARTO: Eric Savin, Omar Lotfi, Karim Saidi, Meryam Raoui, Chaouki El Ofir, Mohamed Choubi, Aïssam Bouali, Mustapha El Houari
-PRODUCTORA: Coproducción Marruecos-Francia

NOTA: 5



Recientemente me acordé de una película que vi en el Sitges 2011 y que resultó ser una pequeña sorpresa pese a sus defectos, fue una de esas extrañas y arriesgadas propuestas que uno hace cuando prepara el programa personalizado de películas a ver. Curiosamente, esa película a la que me lancé a ver estaba situada en la Secció Oficial a competición, y su título era Mirages, la primera película marroquí de la historia del Festival. Según explicaron desde la organización, fue un descubrimiento que hicieron en el Festival de Cine de Marrakech y que no quisieron dejar escapar la posibilidad que el público de Sitges conociera ésta propuesta tan exótica y humilde pero de muy buenas intenciones, hasta el punto que Mirages llegó a ser descrita muy acertadamente como una mezcla entre Lost, El Resplandor y Cube. Y así fue, y su director Talal Selhami, con gran humildad y a la vez elegancia, recuerdo que vino a Sitges a presentar su propuesta. De todos modos debo señalar que Selhami ya tiene experiencia en el Festival, ya que en 2006 vino a presentar un cortometraje llamado “Sinistra”.

Reconozco que el resultado final del filme puede provocar reminiscencias a otras películas, porqué no es una película original, e incluso da la sensación que Selhami desaprovecha la posibilidad de imprimir a la película un sello más personal y así alejarse convencionalismos argumentales y ciertos tópicos que no ayudan a que Mirages nos ofrezca como espectadores un motivo para que la recordemos tras los años. De todos modos, igualmente, creo que sería muy injusto no valorar el planteamiento del director y sus posibilidades, pese a que en el fondo él no es más que un artesano que adapta a la gran pantalla un excelente guión escrito por Christophe Mordellet, y que quizás no ha sabido aprovechar del todo. Para ello hay que partir de la base que Mirages no es una película de género fantástico y ni mucho menos de terror. La película nos cuenta como un grupo de cinco personas aspiran a ser contratadas por una empresa, coincidiendo así en la misma entrevista de trabajo. Para conseguir el empleo, la empresa les ofrece una prueba de la que poco se podrían imaginar que acabarán entrando en una espiral de violencia y supervivencia en medio del desierto.


Ante todo, el filme sorprende por su alocada realización, casi siempre rodada con cámara en mano y con un posterior ritmo de montaje precipitado, muy intenso. ¿Nerviosismo? ¿Tensión? Muy posiblemente lo que intenta hacer sentir Mirages a los espectadores con esa fotografía es la actual situación social que se vive en Marruecos, llena de paranoia y miedos que afectan a la sociedad a causa de la crisis económica. Y, ciertamente, una vez la historia arranca sus personajes se verán encerrados en un desierto, una prisión sin paredes de la que no pueden escapar, y que deberán pelear cada uno de ellos contra sus temores y su personalidad, con espejismos macabros que les conducirán a la locura. Por lo tanto, estamos ante uno de esos filmes en que la situación se les va de las manos a los protagonistas, conduciéndoles a una pelea por sobrevivir, y eso no es más que una metáfora real de la vida.


A líneas generales Mirages es una correcta película pero que no despunta, a ratos se hace irregular, perdiéndose en ella misma con incoherencias o directamente fallos de raccord, pero que al igual que películas como El experimento (Oliver Hirschbiegel, 2001) consigue desnudarnos como personas dejando en evidencia la real condición humana ante situaciones extremas, y eso la hace siempre interesante. Quizás le falta una mayor personalidad a la película para dejar una marca permanente en los ávidos espíritus del género fantástico, y así hubiese conseguido que esa vertiente que se quiere acercar al género ganara más músculo y consecuentemente hacer del filme un producto mucho más sólido. De hecho lo más sólido de la película es precisamente cuando se quiere alejar del fantástico (el “fantástico” se encuentra en las paranoias de los protagonistas) para centrarse en su vena más realista y de crítica social, y es que esa cámara en mano que se pasea por el desierto persiguiendo a los protagonistas mientras agonizan por la arena, hablando claro, se hace cansina y parece que estemos viendo un filme casi amateur. Como comento, Mirages solo respira cuando el discurso del trabajo da paso a la lucha por la supervivencia, una buena premisa que Selhami no sabe explotar.



LO MEJOR: La intención de Selhami y Mohamed Sellam a plasmar a la película una metáfora de crítica social sobre los problemas sociales que vive Marruecos en tiempos de crisis económica, con un argumento muy seductor y pinceladas de violencia que ayudan a hacer de "Mirages" una película que se deja ver y que entretiene.

LO PEOR: Que Selhami no sabe aprovechar un guión con posibilidades, aportando un estilo de realización cansino y que a veces incluso marea un poco. Tampoco aporta creatividad en las escenas de paranoia.

Comentarios