viernes, 7 de noviembre de 2014

Let us prey - Brian O'Malley, 2014




DIRECTOR: Brian O’Malley
GUIÓN: David Cairns, Fiona Watson
AÑO: 2014
DURACIÓN: 89 min.
PAÍS: Irlanda
MÚSICA: Steve Lynch
FOTOGRAFÍA: Piers McGrail
REPARTO: Pollyanna McIntosh, Liam Cunningham, Bryan Larkin, Hanna Stanbridge, Jonathan Watson, Niall Greig Fulton, Douglas Russell, James McCreadie, Brian Vernel,Sophie Stephanie Farmer

PRODUCTORA: Creative Scotland / Fantastic Films / Greenhouse Media Investment


NOTA: 5





Reciente escuché al director de la obra maestra Paris, Texas (Wim Wenders) que comentaba las diferencias entre el modelo cinematográfico americano y el europeo. Decía que el público americano está más acostumbrado a que su cine parta inicialmente de una idea base en su inicio y a partir de allí empiece a desarrollarse una trama, en cambio, el cine europeo con pedigrí no es tan formalista, y acostumbra a plantear una idea a lo largo de la película. París, Texas era así. Sin intención de enrollarme con cosas que no vienen al caso, lo cierto es que al ver Let us prey me sentí raro, vi algo muy distinto a lo habitual y que no me acababa de cuadrar con el cine al que estoy acostumbrado, y lo cierto es que las palabras de Wenders fácilmente se pueden aplicar en la película de Brian O'Malley.

La película es puro cine de terror, y tal como su título indica “Oremos”, es un filme religioso. Trata sobre el pecado y las oportunidades que de la vida a rectificar, o eso creo, la verdad es que no es agua clara su argumento tal como explicaré luego. En ella, se cuenta como una policía (Pollyanna McIntosh) empieza su primer día de trabajo en una comisaría, en horario nocturno. Durante su primera jornada aparecerá un hombre detenido que resultará ser el Diablo (Liam Cunningham), y empezará a liarla. Let us prey es una película llena de muertes, con muchísima violencia, gore, guiños a 1.000 películas (incluso a Rambo!!), una banda sonora carpenteriana, Pollyanna McIntosh y Liam Cunningham como protagonistas, y en sí un festín non-stop de degeneración con acento europeo.

Lo que más salpica al espectador es que Let us prey no arranca nunca, y no arranca sencillamente por qué no hay un estallido en la trama que origine su argumento tal y como acostumbra a hacer el cine americano. Let us prey es una película escocesa, dirigida por un escocés, y con actores escoceses, pero que tiene una columna vertebral visible, muy lineal, y sobretodo influenciada notablemente por Carpenter y su Asalto a la comisaría del distrito 13. Que ocurre? Qué falla? Como comento, se extraña mucho ese “detonante” al que estamos acostumbrados. Eso lo notarán mucho los amantes de las palomitas, porqué la película les será incómoda, como si estuvieran esperando algo que nunca llega, y, finalmente, llegados al tramo final de la película, provocarles una cierta pereza a hacer un esfuerzo por descubrir su significado real. A mí me pasó eso, lo reconozco. Creo que O'Malley si hubiese optado por el camino fácil –o “clásico” si los preferís- hubiese ofrecido al espectador un divertimento que, todo sea dicho, podía haber sido memorable. En cambio, además de notarse la ausencia de ese "detonante" trabaja el guión sin ningún sentido del ritmo, carente de garra, incoherente, y en sí solo se dedica a ir preparando algo que nunca llega, ni siquiera cuando aparecen los créditos finales. La verdad es que la sensación es rarísima al terminar la película.


Cabe decir que el director es un novato en el mundo del cine, pero no lo es en el audiovisual. De hecho, él es un publicista de prestigio que puede presumir de haber participado en unos 150 anuncios televisivos, y lo que nadie podrá discutirle jamás es que tiene un buen dominio de la cámara y de la postproducción. Solo con ver los primeros 5-10 minutos de película, o incluso los créditos iniciales, el espectador se dará cuenta de lo que hablo. Visualmente espectacular, y una música que despierta nostalgia a un cine pretérito en el género, Let us prey es una delicia en estos aspectos. También en la puesta en escena situada dentro de una comisaría barriobajera, sucia, y con policías "corrompidos" por el pecado. Pero su problema es que el guion no tiene un dominio narrativo sobre lo que quiere explicar, como si O'Malley no supiera como explicar la historia, solo sabe que el Diablo debe dar un ultimátum a los inquilinos de la cárcel y poner en juego su supervivencia dependiendo de sus posteriores actos. Pero, por qué? De donde sale ese hombre? Qué quiere exactamente? Qué se supone que es ese final?? Let us prey es carne de serie B, bien hecha y divertida, pero que no pide ambición.


Creo que O'Malley ha sido víctima de su inexperiencia en el mundo del cine y no ha sabido aprovechar un guión que era diversión pura y dura, y en cambio parece más preocupado en trabajar las áreas que más domina, como son la postproducción y la puesta en escena. Let us prey solo pedía explicar una historia sencilla, ordenada y coherente. Como mínimo visualmente mola, también su violencia y gore es de lo más contundente del año, y Pollyanna está bastante bien. Ni que sea una vez merece una oportunidad.   



TRAILER:



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