Maggie - Henry Hobson, 2015


-DIRECTOR: Henry Hobson
-GUIÓN: John Scott 3
-AÑO: 2015
-DURACIÓN: 95 min.
-PAÍS: Estados Unidos
-MÚSICA: David Wingo
-FOTOGRAFÍA: Lukas Ettlin
-REPARTO: Abigail Breslin, Arnold Schwarzenegger, Joely Richardson, J.D. Evermore, Laura Cayouette, Amy Brassette
-PRODUCTORA: Lionsgate / Inferno Entertainment

NOTA: 6


Que el género zombie no ofrece una salida ingeniosa al bloqueo creativo en el que se ve sometido desde hace muchos años, es muy evidente. Teleseries como Walking Dead, o adaptaciones literarias como Guerra Mundial Z han sido muy bien recibidas entre el público, pero en detrimento de todo ese universo propio de la serie B cargado de casquería e ironías que tan bien nos explicó en sus películas George Romero, un abuelete que hoy en día se pone las manos en la cabeza al ver que nadie ha conseguido reinventar y dar oxígeno a un género demasiado saturado. De todos modos, a la gente le sigue gustando esa repetición de esquemas basado en la corrección y actores protagonistas acaparadores de  millones de “likes” en Facebook, y ante eso... el cine por delante de todo es un negocio, desgraciadamente.

Maggie es la enésima propuesta del género, y como mínimo, se trata de una película que quiere presentar algo distinto a lo común, aunque infinitamente alejado de lo que deseamos ver los amantes del género de terror. Lo que más puede llamar la atención al público es que Arnold Schwarzenegger capitanee la película con un protagonismo atípico en el resto de su carrera, encarnando a un padre de familia destrozado anímicamente al ver que su hija Maggie (Abigail Breslin), poco a poco, se va convirtiendo irremediablemente en un zombie por culpa de un mordisco que sufrió por uno de ellos. Olvidad Guerra Mundial Z, los zombies en Maggie son secundarios, y aún diré más, prácticamente no aparece ninguno a lo largo de los 90 minutos de película; más bien hay que entender que se trata de un filme deprimente, melancólico, pesimista, y en sí completamente dramático, que utiliza el género de zombie como excusa para explicar un drama familiar al más puro estilo Isabel Coixet o Terrence Malik. Como comento, en “Gobernator” recae gran peso de la película, y debemos ser sinceros, la cara de poker que tenía que posar en Terminator le dio la fama, junto a sus músculos, pero eso no justifica que se trate de un actor capacitado para según qué papeles, como los dramáticos. Es por ello que a mi no me ha convencido Chuache, le va grande el papel, y supongo que además el reciente estreno en cines de Terminator: Génesis me desconcentra demasiado. Un error ficharle, aunque también se agradece su personal esfuerzo en participar en películas “exóticas” para él.


De todos modos pese a que lo peor de la película es Chuache, como mínimo gracias a él la película conseguirá llegar a mucho más público, algo que Maggie se merece de sobras. Doy por hecho que el sector más gafapasta del público se alegrará al descubrir a Henry Hobson, un director novel que personalmente aprueba sobrado en lo que es su ópera prima. Maggie es una película muy compensada y para nada pretenciosa. De hecho es muy simple, pasan muy poquitas cosas destacables, por lo que más bien se trata de un filme de relaciones de personas en el que el potencial dramático de los actores tiene un peso importante, y más cuando la película no tiene demasiados diálogos priorizando así los silencios, juego de miradas, pensamientos vacíos y las lágrimas de tristeza y sufrimiento. Es por ello que, insisto, el mayor defecto de la película es Chuache, un tipo muy limitado interpretativamente. Por otro lado, Hobson demuestra que sabe como y cuando utilizar la herramienta de la música, complementando bien esos silencios y demás momentos destinados a encogernos el corazón.


¿Me ha gustado? Me ha parecido aburrida, depresiva, y aunque puntualmente la película muestra algún detalle asqueroso como el de los gusanos, en el fondo, Maggie es una película que si le cambiamos la mordedura de un zombie por un cáncer terminal se podría hacer igual. No es lo que busco en una película de zombies, ni tampoco es lo que buscará cualquier aficionado al género de terror, así que quien se disponga a ver la película que se olvide de sangre, escenas de acción y guarradas. De todos modos, debo reconocer que Maggie es una película simple pero bien hecha, un drama familiar de esos en los que nada sale bien sencillamente porqué el destino está marcado desde el minuto 1 de la película, y bien ejecutado por un director novel muy a tener en cuenta en un futuro.



LO MEJOR: Que el género zombie consiga aproximarse a un público mayoritario, también al público femenino seguidor de las películas melodramáticas. Puro cine depresivo. También Henry Hobson demuestra talento en lo que es su ópera prima.

LO PEOR:  Arnold Schwarzenegger es un actor muy limitado, y para el género dramático no es más que un cero a la izquierda. Distrae demasiado su inoperancia.

Comentarios

  1. Uy qué mala pinta, entre que comentas que es aburrida y que parece lenta pero le daremos una oportunidad. Soy muy fan del Swarzenegger de los 80 y 90, obviamente no porque fuera un actor del método sino por sus métodos en sus respectivas tollinas. Quizá sea una de las pocas pelis de Chuache que pueda colar a la "novieta" XD. Un saludo

    ResponderEliminar
  2. jajaja es que se trata de una peli de manual para llevar a la novia xD De todos modos no es una mala película, ojo, pero hay que tener muy claro que de terror no hay apenas.

    ResponderEliminar
  3. Me costó Dios y ayuda terminarla. Drama nunca debe ser sinónimo de aburrimiento, de todas formas están desvirtuando demasiado el subgenero, si no lo han hecho del todo, en forma de buenas intenciones que siempre acaban dándose la hostia irremediablemente.

    ResponderEliminar
  4. Tal como dices "Maggie" es una película de buenas intenciones pero que dudo que acabe funcionando. Como película de zombies... nada, como película dramática...no encoge el corazón en ningún momento. Insisto que cambiando a Chuache por otro actor quizás la película podría haber funcionado mejor entre el público más afín a lo melodramático.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario