Bathory (Lady of Csejte) - Andrei Konst, 2015



-TÍTULO ORIGINAL: Lady of Csejte
-AÑO: 2015
-PAÍS: Rusia
-DIRECTOR: Andrei Konst
-GUIÓN: Matthew Jacobs
-FOTOGRAFÍA: Maxime Alexandre
-REPARTO: Svetlana Khodchenkova, Isabelle Allen, Lia Sinchevici, Ada Condeescu, Valentin Teodosiu, Claudiu Trandafir, Pavel Derevyanko, Paul Diaconescu, Lucas Bond,Sandu Mihai Gruia
-PRODUCTORA: Glacier Films

NOTA: 4


“La sangre es la vida” dicen las viejas escrituras cristianas. Y no se trata de algo desfasado, propio de nuestros antepasados, o de fanáticos religiosos que practican rituales siniestros, sino más bien de algo que sigue tan arraigado en nuestra sociedad como es el hecho de hacer la comunión, en que el sujeto implicado bebe metafóricamente la sangre de Cristo y come de su carne para curtir su espíritu. No se si curtirá nada, no soy católico, en todo caso el concepto de “la sangre es vida” es una creencia que ha calado fuerte desde tiempos inmemoriales, también para la condesa Bathory, seguramente la primera asesin(a) en serie que se recuerda. Ella es la responsable de haber matado a unos 650 niños húngaros, todos ellos con un único motivo: su sangre. Ella creía que bañarse con la sangre de esos niños le serviría para preservar de un modo más joven su piel, y a la vez conservar su belleza por más tiempo.

El cine, obviamente, ha hecho gala de esos sucesos y ha representado a la condesa en muchas ocasiones, y también de un modo distinto. Obras como “La condesa Drácula”, con Ingrid Pitt interpretando a la condesa; también “La noche de Walpurguis” en la que debe enfrentarse al hombre lobo Waldemar Daninsky; en el género de la animación japonesa con la excelente Vampire Hunter D: Bloodlust; u otras más modernas como la reciente The Countess, un discreto filme con más pena que gloria. Películas muy distintas entre ellas, y que ahora, en 2015, debemos incluir a otra versión más del mito: “Lady of Csejte”, una película de origen ruso.

Lady of Csejte” es la opera prima del director rudo Andrei Konst. La película se centra en dos niños plebeyos, un niño y una niña, hermanos solitarios que luchan por sobrevivir robando a los compradores del mercado su dinero. Por su desgracia, son descubiertos, y un juicio les condena a ambos a trabajar de esclavos en el castillo de la condesa Bathory, limpiando dicho castillo y demás tareas solicitadas. Una vez allí los dos descubrirán que hay otros niños igual que ellos, que van desapareciendo, y sobretodo, que tienen el convencimiento que les matan.

De ese modo el argumento deja arrinconada a la condesa como villana protagonista de la película, en beneficio de dos niños de corta edad que se enfrentan a un destino terrible por el que tendrán que luchar, si es que quieren sobrevivir. A diferencia de títulos mencionados antes, Lady of Csejte no pretende hacer un retrato biográfico a la Condesa Bathory, ni hacer un repaso morboso de los actos de tortura que practicaba a las chicas adolescentes que ella mataba junto a sus sirvientas, o los famosos baños de sangre, o incluso detalles que envuelven el mito como es el canibalismo o las relaciones homosexuales que se dice que practicaba con sus sirvientas,... nada de eso. La presente película sin duda alguna decepcionará a todo aquél que desee encontrarse con la parte biográfica más escabrosa de la condesa, y en cambio se encontrará con una película dramática sobre dos hermanos de corta edad que luchan por su libertad, siendo ellos los únicos protagonistas de la película.


Todo ello no quiere decir que Lady of Csejte no sea una película fiel a los sucesos históricos. De hecho, su final está retratado de un modo bastante fiel a los sucesos reales, por lo que el espectador se podrá hacer una idea bastante buena de como finalizó el bodycount de la condesa. De todos modos, soy partidario que cuando se quiere explicar algo por el simple hecho que ese suceso va ligado a unos actos malvados, la realidad hay que contarla como tal, no vale suavizar nada, ni ocultar, ni buscar justificaciones. Los juicios para los jueces, la realidad para el público, y Lady of Csejte se olvida de las torturas y en general de representar la psique aberrada de la condesa, el tema que de verdad interesa al espectador y no el de inventarse un simple melodrama destinado a un sábado por la tarde en Antena 3.

Por contra el diseño de la producción de la película está bastante logrado, se nota que no es una película barata y que ha invertido lo suyo en busca de una escenografía abundante, generosidad en cuanto a vestuario de época, y una recreación del pueblo húngaro realmente convincente. Eso si, quizás no convence tanto la estrella del cine ruso Svetlana Khodchenkova en el papel condesa Bathory, que si bien muestra su demencia a base de miradas intimidatorias a los dos niños protagonistas, pero se la ve demasiado atada de manos al no poder desarrollar su personaje en situaciones de torturas, baños de sangre, y demás momentos que le permitirían explotar el potencial de la condesa.


Sin duda, el mayor problema de Lady of Csejte es el hecho de querer dulcificar un contenido de origen macabro, sanguinario y completamente retorcido a base de simplemente sugerir esos actos y de dar protagonismo a unos niños indefensos. ¿Una vulgar estrategia para sensibilizar al espectador? Mi sensación al ver la película era como si estuviera ante una película de factura Disney, con dos niños como protagonistas que se adentran sin querer a una pesadilla en la que el terror está en su imaginación, sin que entiendan exactamente la magnitud de los hechos. Yo entiendo que eso sirve para crear algún tipo de empatía hacia ellos, pena quizás, pero qué queréis que os diga, una película sobre la condesa Bathory tiene que hablar sobre la condesa Bathory y explicar como era y qué hizo, algo que no ocurre en Lady of Csejte. Todo en su conjunto acaba siendo un melodrama bien hecho, con momentos de esos que arrancan sonrisas a un público familiar, con un desarrollo de la historia correcto, y en general creo que es una película perfecta para mi madre.



TRAILER:



Comentarios