Attack on Titan: The Movie (Live Action) - Shinji Higuchi, 2015



-TÍTULO ORIGINAL: Shingeki no kyojin: (Attack on Titan: The Movie) 
-AÑO: 2015
-DURACIÓN: 98 min.
-PAÍS: Japón
-DIRECTOR: Shinji Higuchi
-GUIÓN: Yuusuke Watanabe, Tomohiro Machiyama (Cómic: Hajime Isayama)
-FOTOGRAFÍA: Shôji Ehara
-REPARTO: Haruma Miura, Kiko Mizuhara, Kanata Hongô, Satomi Ishihara, Nanami Sakuraba,Takahiro Miura, Hiroki Hasegawa
-PRODUCTORA: Kodansha / Licri / Nikkatsu

NOTA: 6



ARGUMENTO: Tras la aparición repentina de unos gigantes caníbales que se apoderan del mundo y lo dominan, los hombres intentan protegerse construyendo enormes murallas y encerrándose en su interior. De este modo, viven aislados y completamente privados de libertad. (FILMAFFINITY)


Ataque a los titanes ha sido uno de los principales fenómenos de masas mundiales que el manga y la animación japonesa ha presentado en los últimos años. Personalmente solo puedo hablar de la serie de animación, producida por el magnífico estudio IG responsable de joyas como Ghost in the shell -un valor seguro en cuanto a la calidad de la animación-, algo que efectivamente con Attack on Titan se cumplió de sobras. Y tal como viene siendo habitual en los últimos años, las adaptaciones cinematográficas en formato real (conocidas como Live Actions), también han afectado a dicho manga-anime, y que junto a las de Gantz y Rurouni Kinshin, la presente Attack on Titan son las que pueden presumir de un resultado más plausible.

La adaptación se ha hecho igual que con Gantz. Es decir, se ha recogido la historia completa y se ha elaborado un guión que resume los sucesos en 2 películas. Actualmente solo está disponible la primera parte, titulada de homónimo título Attack on Titan: Parte 1, y su continuación Attack on Titan: Parte 2 (estrenada en cines japoneses recientemente) servirá para cerrar por completo lo sucedido al manga y anime. A lineas generales esta primera parte es correcta pero no despunta; o, dicho de otro modo, muestra las mismas virtudes y defectos que las otras Live Actions mencionadas, por lo que una vez mas se demuestra que estas películas no están pensadas para aportar nada especial más allá de un impresionante derroche de efectos digitales con tal de complacer al fan más friki. De ésto, Attack on Titan puede presumir lo que quiera, porqué no demuestra tacañería en cuanto a su diseño de producción cargado de destrucción, explosiones, titanes por todos lados, sangre digital y en sí de exactamente todo aquello que también puede presumir el anime. Los amantes de la serie deben verla si o si.


Las diferencias tanto estéticas como argumentales de la película respecto al anime son fácilmente perceptibles, pero hay que fijarse. Esas diferencias estéticas se notan en un diseño de la ciudad que posee un aire más oriental, más japonés, alejándose del retrato de sociedad medieval europea que tan bien es ilustrada en el anime. Eso se nota en el diseño de las casas, la gastronomía y en el comportamiento de la gente. Pero igualmente eso no impide que se mantenga a la perfección la relación entre sociedad medievalista junto con la tecnología avanzada, una idea muy propia de Akira Toriyama en sus mangas, y que Ataque a los Titanes también utiliza; y es que en la presente película se pueden ver diferentes aparatos, objetos e incluso tecnología bélica bastante avanzada, y que contrasta bien con el modo de vida humilde de los plebeyos, bien reforzado por un vestuario habitualmente roto y sucio. Por lo tanto, como comentaba antes, que nadie se asuste por lo estético, porqué la productora Nikkatsu no ha ahorrado ni un Yen en cuanto a diseño de producción, le ha metido cariño al tema y la verdad es que hay que fijarse bien para detectar las diferencias estéticas respecto al anime, por lo que considero que en este aspecto se ha hecho un buen trabajo. Si se me pide el único “pero” en cuanto a FX, solamente puedo criticar ligeramente el uso del Equipo de Maniobras Tridimensionales, que se le nota demasiado el chroma y queda bastante menos espectacular que en el anime.


No obstante, en cuanto al guión, si le veo más problemas. Hay que tener en cuenta que Attack on Titan es el 50% de un todo, es decir, estamos ante la introducción y el nudo del manga, y para los que hayan visto al serie me refiero a cuando Eren se convierte en Titán -aproximadamente el capítulo 13-. Pero lo que ocurre hasta ese momento muestra muchas diferencias respecto a la historia original, como por ejemplo el hecho que desaparecen personajes (como la familia de Eren), se inventan cosas sobre otros (como con Mikasa), se obvia todo el entrenamiento y aprendizaje del Cuerpo de Elite, tampoco se explica prácticamente nada sobre las murallas, etc. Soy comprensible y es bien normal que haya que omitir elementos de la historia original con tal de cuadrar un guión con una duración coherente, pero creo que Attack on Titan merece una mejor nivelación en cuanto a la relación de momentos de acción con los de historia y reflexión. Es decir, Attack on Titan es una película en la que se da un protagonismo muy fuerte a los momentos de acción, sin haber trabajado antes los personajes y su evolución hasta llegar al Cuerpo de Élite, y a eso le añado sus inquietudes, miedos, espíritu de superación, significado de la amistad, etc., que tan bien sabe trabajar el anime. Es, sencillamente, todo mucho más simplificado, y es que apenas hay solo un par de momentos de reflexión pura -y con escenas de sexo incluida... ¿?-, tan metidas en calzador ante el derroche de momentos de acción que corta el ritmo de la película de un modo tremendo, muy al estilo como lo que le ocurre a Battle Royale 2. Pero bien, Attack on Titan no deja de ser una primera parte y la tortilla aún puede girarse antes de que se queme. Al menos en esta primera parte las imágenes siguen cargadas de escenas de lucha, titanes, y violencia, siempre manteniendo el tono adulto del anime, pero convertido en una película para gente poco interesada en las buenas historias y la reflexión. Obviamente habrá que ver la Parte 2, y por el trailer de dicha película -que se puede ver al final de los créditos de la primera parte- parece ser que, al igual que la secuela de Gantz, habrá un ritmo narrativo más pausado y con mayor desarrollo de la historia... Espero que así sea, porqué lo pide a gritos.


En cuanto a la violencia, gore, titanes,... simplemente IMPRESIONANTE. La expresión facial de los titanes sigue siendo enfermiza, con esa extraña sonrisa macabra que nunca esconde, y en especial antes de comerse a las personas, siempre desgarrándoles inicialmente algún miembro de cuerpo para luego engullirlos. Vaya, que esas escenas siguen siendo tan salvajes como en el anime. También sus movimientos siguen siendo a ratos patosos y a ratos muy ágiles y rápidos, por lo tanto son seres imprevisibles que en cualquier momento pueden sorprender y aparecer de la nada..., y también lo digo por su estética, que los hay de todo tipo, incluso un bebé...


Los actores cumplen, o como mínimo cumplen en las escenas de acción. Veremos que tal se desarrollan en momentos de diálogos, pesimismo, etc. Lo que si es cierto es que el personaje de Armin (Kanata Hongô, quien interpreta Joichiro Nishi en Gantz) es un desastre. Es cierto que prácticamente no tiene momentos de pelea en el anime por su condición de persona cobarde, pero lo sabe suplir con inteligencia y concretamente con la estrategia militar. El problema es que Attack on Titan no le ofrece esa confianza, apenas participa en los combates, ni opina, por lo que es un personaje muy intrascendente y que no aporta nada..., aunque quiero insistir que habrá que ver que tal en Attack on Titan 2. Y a eso le añado que estéticamente es clavado a Eren, tanto en peinado, mirada, cara, cuerpo, todo... solo los distinguí por la altura, que Eren es ligeramente más alto. Poca broma con esto último que digo, muchos lo sufriréis.


En resumen, Attack on Titan es otra Gantz del 2015, con sus virtudes y sus defectos, o lo que es los mismo, como un blockbuster veraniego y pasajero destinado al público más friki. Buena factura técnica, pero con poco trabajo de guión y personajes. Mi nota es una 6, la que utilizo siempre para decir que es una película entretenida y disfrutable, pero no lo suficiente para volverla a ver, o al menos en una larga temporada.

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