Toc Toc (Knock Knock) - Eli Roth, 2015



-TÍTULO ORIGINAL: Knock Knock
-AÑO: 2015
-DURACIÓN: 95 min.
-PAÍS: Estados Unidos
-DIRECTOR: Eli Roth
-GUIÓN: Eli Roth, Nicolás López, Guillermo Amoedo
-MÚSICA: Manu Riveiro
-FOTOGRAFÍA: Antonio Quercia
-REPARTO: Keanu Reeves, Ana de Armas, Lorenza Izzo, Aaron Burns, Ignacia Allamand,Colleen Camp
-PRODUCTORA: Coproducción EEUU-Chile; Dragonfly Entertainment / Sobras International Pictures

NOTA: 3



(Tot Toc)
-¿Quien es?
-Somos dos chicas que íbamos a una fiesta, pero la lluvia nos impide avanzar hacia nuestro destino. Vamos muy mojadas, podemos entrar a su casa y secarnos? También podemos usar el Facebook para comunicarnos con una amiga y avisarla?
-Por supuesto, entrad, conectaros a Internet, y de mientras voy llamando a un taxi.
-¡Gracias Señor! ¿Y ya de paso nos podemos quitar la ropa para secarnos mejor?
-¡Claro! Tengo una mujer y dos hijos, pero no pasa nada. Soy de piedra, no me inmuto! 
-¿Y si se la chupamos? 
-Uffff, adelante, sudad de taxis.


Más o menos esto es lo que ocurre en los primeros 30 minutos de Knock Knock (“Toc Toc” en su título español), la nueva película del inepto de Eli Roth (director de Hostel y The Green Inferno) y producida por el aún más inepto Nicolás López, así como también producida por ese talentoso director que vive en la sombra y que se llama Guillermo Amoedo, alguien que ya sorprendió anteriormente al público de Sitges con su opera prima The Stranger.

Knock Knock es una Home Invasion en toda regla, pero lo que sorprende de ella es que las invasoras sean mujeres (Ana de Armas y Lorenza Izzo) y la víctima un hombre (Keanu Reeves). Precisamente esta inversión de sexos a lo que suele ser habitual en los robos con violencia en hogares, es lo que empuja a presumir de un exceso de confianza al protagonista masculino de la película, algo que él mismo insinúa al inicio de la película con un comentario que dirige a las chicas y que ya daba en qué pensar “en el peor de los casos, si la cosa se pusiera fea, creo que podría con vosotras”, decía el muy chulo -y tonto- de Reeves. Una vez Reeves se suelta y se las folla apasionadamente en la ducha de su casa, al día siguiente ambas chicas aún siguen en la casa, y advierten a Reeves de algo que le cambiará radicalmente la cara de felicidad post-polvo. ¿Qué quieren exactamente esas dos chicas? Pues poco a poco en Knock Knock todo se irá complicando a base de torturas, vejaciones, violaciones (las mujeres al hombre, sí) y alguna muerte por en medio, ofreciendo así la película un interesante catálogo de situaciones de esas que atrapan al espectador por la alta intensidad de las imágenes.


Eso sí, Eli Roth con Knock Knock ha conseguido su peor película con diferencia. Si bien la idea está bien, aunque lejos de ser original, -de hecho la película se trata de un remake encubierto del un título español de 1980 titulado Viciosas al desnudo- su problema es que tiene un guión entre manos con las ideas demasiado dispersas, dudando constantemente en si hacer una película sobre dos mujeres psicópatas que torturan por placer a un hombre, o bien hacer una película sobre dos justicieras anti-hombres infieles -o anti-pedófilos incluso-. El resultado final no tienen ningún sentido, se cogen ideas de ambas posibilidades y ninguna de las dos acaba por ser mínimamente creíble, ya que actuar de un modo u otro implicaría utilizar un modus operandi distinto. Por ejemplo, hay un momento en la película en que intentan disimular un asesinato a base de enviar unos sms entre dos móviles para incriminar así a una tercera persona, pero mientras lo hacen, al mismo tiempo las dos chicas destrozan la casa, dejan sus huellas dactilares por todos lados -e incluso en el propio móvil que utilizan para los sms-, y por si fuera poco también se delatan a ellas mismas colgando en Internet un vídeo en el que aparecen haciendo....bueno, no haré spoilers. En todo caso, lo mejor que uno puede hacer es no tomarse en serio la historia de Knock Knock, porqué no tienen ningún sentido, mire por donde se mire. 

Tampoco las torturas y vejaciones son demasiado espectaculares, e incluso apenas hay sangre. Se nota que Roth ha trabajado con un presupuesto mucho menor de lo que está acostumbrado, aunque bien, parece no haber ahorrado nada para contratar a todo un Keanu Reeves para hacer de protagonista. Precisamente él, junto con el doblete de zorras hijas de perra formado por unas espectaculares Ana de Armas y Lorenza Izzo hacen un triplete buenísimo, que es sin duda de lo mejor de la película. Y para espectacular también los primeros 30 minutos de metraje, que consiguen desarrollar un clima de una carga sexual brutal a la vez que de una tensión constante con la idea de que en cualquier momento puede estallar la situación en cualquier cosa. Eso, para mí, sin duda ha sido lo mejor de la película, algo que habla por si solo en una obra en que deberían priorizarse los juegos del gato y el ratón, el cazador cazado, torturas molonas, y en sí una especie de Funny Games con su guión sólido y con sus tics de género; pero no, Knock Knock es una imbecilidad incoherente que está más obsesionada en lograr transmitir una leve crítica social a los usuarios facebook-adictos (una idea que Roth trabaja poco y muy mal), haciendo así de Knock Knock una película con las ideas demasiado dispersas.


No me viene de gusto ni alargarme. Knock Knock no tiene ningún sentido. Al menos me quedo con esos primeros 30 minutos dignos del mejor thriller erótico de esos que fueron tan populares a finales de los años 80 y principios de los 90, además de un “like” final que arrancará aplausos a cualquiera. Para todo lo demás, Mastercard.



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