Sellos distribuidores de la Serie B-Z en el género fantástico de los años 80


Las distribuidoras fueron la clave para que el mercado del videoclub arraigara tanto a la sociedad. Muy a menudo estas empresas estaban creadas por las mismas empresas productoras con la esperanza de poder controlar hasta la llegada al público todas sus obras musicales, publicitarias o cinematográficas, pero también había muchas otras que eran independientes y apostaban por títulos extraños y rompedores.

Cabe decir que en cuanto al cine de terror de principios de los 80, el número de sellos distribuidores que se dedicaban a él eran empresas independientes con pocos recursos para abarcar estrenos de cine, y es por ello que la principal preocupación de estas distribuidoras fue sobre todo la de recuperar cine de otras épocas para introducirlo en aquellos primerizos videoclubs. Hay que tener en cuenta que en aquellos años tan iniciales de la introducción del vídeo en el mercado (1979-80), todo era muy embrionario, existía la competencia Beta y VHS, y el número de tiendas dedicadas -aunque iban al alza- eran limitadas. Estas tiendas se las llamaba popularmente “Mom and Pop”, y sin ellas el cine de terror no hubiese sido el mismo, pero a ser sinceros, que el género creciera en cantidad de obras fue exclusivamente gracias a las distribuidoras. Es por ello que creo interesante hacer justicia con las distribuidoras independientes y recuperar así del olvido a unas empresas que se atrevieron a invertir en un negocio hasta entonces muy incierto, motivadas sobre todo por dar a conocer el género de terror de bajo presupuesto, y en sí, unas empresas que sin ellas la época dorada del cine de terror difícilmente habría existido.

Entonces, podemos preguntarnos por qué los principales estudios eran indiferentes e incluso contrarios a este nuevo negocio? Las Majors imaginaban consecuencias desastrosas para el mundo del cine, ya que, para ellos, las distribuidoras tendrían el control total de la relación entre las películas y los espectadores, y con la llegada del vídeo se preguntaban cosas como "¿Cuántas veces verán la película? ¿A cuántos amigos se la mostrarán? ¿La gente dejará de ir a los cines? ¿La calidad de la película vista en una televisión se mantendrá? ¿La gente dejará de mirar películas en las televisiones?....". Incluso también les preocupaba que los magnetoscopios pudieran grabar las películas que se emitían en las televisiones, es decir, que la piratería ya era un motivo de preocupación hace 35 años. Pero mientras los grandes estudios se preguntaban todo eso, lo que de verdad se confirmaría sería la intuición de las pequeñas distribuidoras, ya que los beneficios que iban consiguiendo fueron enormes y generalizados, es decir, que quien más y quien menos se enriqueció con el vídeo. 

Media Home Entertainment fue una de las principales impulsoras del género fantástico de Serie B en vídeo. Ésta lideró el mercado de vídeo de cine fantástico y acción de bajo presupuesto a finales de los años 70 y toda la década de los 80, llegando a editar más de 450 títulos, y es una empresa creada por Charles Band , junto con Irwin Yablans y otros co-propietarios como Joseph Wolf, Ron Safnick, Murray Moss y Gunter Schiff. Según dijo Joseph Wolf una vez, la filosofía de una productora independiente debe ser la de "rellenar los agujeros de las Majors", y así hicieron, distribuyendo en vídeo obras tan revolucionarias como "Halloween" (1978) o también clásicos del género como "Night of the living dead" (1968), además de "Basket case" con todo lo que supuso para la industria (sirvió para democratizar el vídeo a precios populares, hasta entonces entre los 50 y 100 dólares). Incluso llegaron a un acuerdo comercial con la productora New Line Cinema para distribuir en exclusiva sus producciones, como por ejemplo las 5 primeras entregas de la saga "A Nightmare on Elm Street" y "Hidden" (1987), entre otros títulos, tanto en Estados Unidos como en Canadá. También consiguieron acuerdos con The Cannon Group y por un tiempo también con Troma Entertainment. Claro que, estos contratos que firmaban con las productoras eran por un largo periodo, y lo que ninguna de ellas había previsto es que Media Home Entretainment cambiaría de propietarios e incluso viéndose involucrada en un delito fiscal.


En 1983 Media Home Entertainment fue comprada por Gerald Ronson y su compañía Heron Holdings, lo que la hizo continuar con su catálogo de películas de Serie B pero siendo como una división semi-autónoma por el resto de la década. Ronson creó así una nueva empresa que se llamaría Heron Communications, y que estuvo ligada, además del mundo de la distribución, en co-producir algunas películas, sobre todo con New Line Cinema. De este modo Media Home Entretainment seguiría sostenible gracias al cojín económico del grupo británico y seguiría produciendo películas de la misma manera que lo hacía antes.

Heron Communications al adquirir el sello Media Home Entertainment –consolidándolo como Media Home Video-, y también se quedó con las otras 6 subetiquetas que distribuía la marca:
  • Hi-Tops Video: un sello que enfocaría su catálogo hacia los niños, sobre todo con teleseries infantiles.
  • Fox Hills Video: una etiqueta que aglutinaría cine de terror, sobre todo obras clásicas de los años 30 en adelante.
  • The Nostalgia Merchant: editaba películas viejas y poco conocidas del cine clásico, entre ellas también algunas de terror y ciencia ficción.
  • The Cinematheque Collection: Cine rodado en idioma no americano.
  • Condor Video: Cine rodado en español.
  • Privated Screeninig: recogía películas con una calificación "R" por sus altos contenidos sexuales.
Por lo tanto, Media Home Video siguió existiendo más o menos con lo había estado haciendo, pero obviamente, el hecho de no tener el autocontrol exclusivo de la empresa, siempre es un riesgo. Y así fue, Media Home Entretainment desapareció en 1994. El proceso de fallecimiento duró unos cuatro años, iniciándose en 1990 cuando la fiscalía estadounidense acusó a Gerald Ronson de fraude fiscal, y finalmente siendo culpable. Este hecho hizo morir su empresa y consecuentemente todas sus filiales, entre ellas Media, que se vería obligada a vender los derechos de distribución de sus obras en Estados Unidos y Canadá, la Twentieth Century Fox (a través de su canal Fox Video) y sobre todo a Video Treasures (actualmente Anchor Bay Entretainment, una de las grandes distribuidoras de cine de terror actual). Los derechos de la mayoría de películas de la Cannon los adquirió Metro-Goldwyn-Mayer, y la Warner Bros lo hizo con la saga de "A Nightmare on Elm Street".


Cabe decir que Media Home Entertainment, hasta 1981, se llamaría "Meda", una decisión que Charles Band tomó en honor a su esposa, llamada del mismo nombre. Es por ello que el logo de la empresa en algunas ediciones de Beta y VHS de aquellos primeros años se puede ver este sello y no "Media" tal como se hizo hasta el fin de la compañía. El hecho de que cambiara de logo en 1981 es básicamente porque Charles Band se vendió las acciones que le correspondían de Media Home Entertainment justo tres años después de su creación (1978) -y cuando la empresa tenía unos beneficios ese año de unos 8 millones de dólares-, y lo hizo para conducir él mismo su cine tanto en la producción como en la distribución. Es decir, que ya no dependía de otros para ejecutar y distribuir películas, y tenía dinero suficiente para poner en marcha el negocio que quisiera. Y así fue, y Charles Band por un lado creó Empire Pictures, mítica productora responsable de títulos como "Troll", "Re-Animator", "Trancers", "Ghoulies", "Robot Jox", etc., pero que también serviría para distribuir títulos como los de la productora filial Beyond Infinity. Esta última fue una productora de películas de Serie Z y está considerada como el grano en el culo de Band, es decir, posiblemente como uno de los motivos por los que Band tuviera que cerrar Empire a finales de los 80 por quiebra. Era cine de muy bajo nivel, donde destaca aquella especie de remake encubierto de las cacerías de Zaroff llamado "Slaves Girls from Beyond Infinity" (1987) -un título con mucho ego, por cierto-, y la divertidísima "Dr. Alien" (1989).


Pero en cuanto a distribución en el sentido más estricto, Charles Band se centró sobre todo en otra empresa llamada Wizard Video y que él mismo en solitario había creado tras Media Home Entertainment. Caracterizada igualmente en cine de explotación especializada en terror -pero no exclusivamente-, Wizard Video sobrevivió a lo largo de los 80 agrupando y distribuyendo cine ajeno a las producciones de Charles Band, americano e internacional, también de todos los tiempos, y que todo ello sirvió para que con Wizard Video exportara a los videoclubs unos 80 títulos de terror. También le sirvió a Band esta distribuidora como herramienta para dar salida a alguna de sus producciones más infames de su etapa juvenil, tanto obras olvidables como el porno light "Audition" (1978) y que hoy todavía es recordado por acoger a una precoz (20 años) Linnea Quigley al reparto, o cosas estúpidas -pero nunca aburridas- como "Mutant Hunt" (1987) dentro de su catálogo Beyond Infinity. Desgraciadamente desapareció a finales de los 80 al mismo tiempo que lo hizo Empire Pictures y Beyond Infinity. En 2013, tal y como anunciaron algunos medios de comunicación, Charles Band ha revivido el sello distribuidor bajo el nombre de Wizard Studios, enfocado a la difusión de cine online para streaming.


Muchos recuerdan también la compañía como la que cuidaba más las portadas de las cajas de VHS por sus diseños llamativos y escabrosos. También en cuanto al tamaño, que durante un tiempo distribuyeron sus vídeos con unas cajas que tenían un tamaño mayor al habitual, simplemente porque al probar de ofrecer al público estos modelos de caja se dieron cuenta de que los clientes de los videoclubs se fijaban mucho más en las películas, y además, gracias a los diseños de las portadas con gran dosis de color y con contenidos explícitos, todo se convertía en una fórmula publicitaria perfecto para los clientes. Algunas de las películas que tenían cajas grandes fueron clásicos europeos tipo "I Spit on your Grave" (1978) y "Zombi 2" (1979), y que también se editó en formato estándar de caja de VHS normal, así como "The Boogey Man" (1980). Todo comenzó como experimento comercial y funcionó bien, un hecho que favoreció que otros sellos hicieran lo mismo con su catálogo, como USA Home Video, Magnum Entertainment o Continental Video, inundando de este modo los videoclubes de cajas grandes que ocupaban inevitablemente demasiado espacio, por lo que este tipo de formato terminó por desaparecer al cabo de un tiempo. Hoy en día aquellas cajas de gran formato son verdaderos tesoros por los cinéfilos, un producto de coleccionista extraño, nostálgico y emblemático.

Además, hay que tener también presente que Wizard Video editó obras europeas que para ese momento eran casi desconocidas por el público americano, como por ejemplo la citada "I Spit on your Grave" (1978), obras inéditas de Jesús Franco a USA hasta entonces como "Sexo Caníbal" (1980) o "Virgen entre los muertos vivientes" (1973), mondos de culto -pero mediocres- como "La Montagna del dio cannibale" (1980), así como numerosas nazi-exploitation de los 70. Sin olvidar que también editaban en su catálogo algún clásico como "The Texas Chainsaw Massacre" (1974), y que sin Wizard Video, nadie antes lo había recuperado desde hacía años.
Por todo ello Wizard Video se convirtió en una de las distribuidoras más importantes y comprometidas con el género de todas las que hubo, y no sólo por tener un catálogo de lujo, sino también para consolidar una estrategia de marketing muy clara y que les funcionó de maravilla. Lógicamente, el resto de marcas la imitaron, y juntos hicieron de lo que era habitual en la sociedad de la segunda mitad de los años 80, como era ir a un videoclub los viernes por la tarde a alquilar una película, un acto divertido y mágico.

A pesar de todo, la historia de Wizard Video se prolongó sólo hasta finales de los 80, no más, debido básicamente a un descenso de la calidad de sus ediciones en VHS, que eran poco cuidadas, un hecho que se comenzó a notar en 1986 con ediciones como la de "Dreamaniac" (1986).

Mucha más duración tuvo Video Treasures, otra de las distribuidoras emblemáticas que ha tenido el género fantástico y que hoy es quien catapultó a la presente Anchor Bay Entertainment, una de las empresas más importante de distribución doméstica de cine de terror. Video Treasures nace en 1980 y tuvo un catálogo espléndido de grandes obras de Serie B, además de dedicarse a reeditar en VHS películas que ya había editado antes Media Home Entertainment, así como también llegando a acuerdos con estudios como Orion Pictures, Virgin Films o Regal Video entre otros, todo ello para relanzar películas a precios aún más bajos de lo habitual (unos 20$), pasando a unos 10$. Cine a precios populares y muy accesibles.

En 1985 Video Treasures sería adquirida parcialmente por Anchor Bay Entertainment, un sello americano de vídeo que formaba parte principalmente de Starz Distribution (75%) y de The Weinstein Company (25%). Gracias a Anchor Bay, muchas de las ediciones de Video Treasures se relanzar de nuevo pero remasterizadas y con frecuencia en formato panorámico. Fue a partir de 1990 cuando la empresa se especializó en cine de terror, concretamente con slashers como "Prom Night" (1980), "Halloween" (1978), "Aquarius" (1987) o "La casa con la scala nel buio" (1983) entre tantas y tantas otras, también de estilos, como" Re-Animator "(1985) o "Children of the Corn" (1984), etc., liderando de esta manera el mercado del vídeo por aquellos tiempos de principios de los 90 con sus obras reeditadas. Todo debido, como decía antes, a una gran cantidad de acuerdos con empresas como Trancas International Pictures (productora de Moustapha Akkad, productor entre otros de la saga "Halloween"), con la Troma Entertainment, New World Pictures, entre tantas otras del terror de Serie B. Con el tiempo han seguido trabajando editando cine sobre todo especializado en el de terror, centrándose ahora mismo en la alta definición de los Blu-Ray. Por lo tanto, Anchor Bay Entertainment fue y sigue siendo también una pieza clave para entender el mercado del vídeo sobre todo hacia finales de los 90, y actualmente en el mercado digital actual de la alta definición, habiendo llegado a editar y re-editar más de 1.600 películas. Por tanto, los videoclubs de los años 90 no hubieran sido lo mismo sin Anchor Bay.

Y sin adelantarnos más de la cuenta, también cabe destacar Vestron Video como otro de los distribuidores de video independiente más influyente de principios de los 80. La empresa fue fundada en 1981casi de casualidad y estuvo activa hasta 1992, y se la considera también como una de las grandes pioneras del mercado del vídeo. El impulsor fue Austin Furst, un ejecutivo de la HBO que decidido a hacer negocio con una empresa que se dedicaba a la producción de contenidos culturales en el hogar llamada Time-Life, y en relación al cine, incluso ésta ya había llegado a editar algunas obras en el viejo sistema U-Matic. Y así hizo Austin Furst, llegando a acuerdos con la empresa en cuanto a los derechos de producción, distribución, televisión, para luego finalmente llegar a otros acuerdos de venta con la Twentieth Century Fox (producción y distribución) y Columbia (división de tele-movies). En cambio, Furst no llegó a ningún acuerdo con ninguna empresa en cuanto a la distribución del vídeo doméstico, sobre todo debido a que Time-Life no estaba desarrollando bien esta parte del negocio además de los prejuicios que aún tenían en cierto modo las grandes Majors respecto el vídeo. Sin embargo, Furst se quiso fijar en gente como Andre Blay y Noel Bloom, gente emprendedora que estaban mostrando el camino del futuro del negocio audiovisual. Se arriesgó, y compró los derechos de distribución del video doméstico. Todo ello sirvió para que películas casposas de Serie B-Z como "Bloodsucking Freaks" (1976), "The Incredible Melting Man" (1977), "The Children" (1980), clásicos del género gore provenientes de Italia como "The Nights of Terror" (1981) o "The House by the Cemetery" (1981), e incluso títulos de culto hoy en día como "Class of 1984 "(1982) y "Incubus" (1982), con Vestrom Video tuvieran salida en vídeo. Por lo tanto, siempre se le deberá agradecer a esta distribuidora su valentía a trabajar un extenso catálogo que incorporaba cine nacional e internacional con una clara fijación en lo mejor -y sobre todo desvergonzado- del género de terror.

Vestron Video, al igual que la gran mayoría de distribuidores independientes de principios de los 80, terminó siendo absorbida por una empresa más poderosa, y lo hizo en el 1995 por una llamada LIVE Entertainment. Pero, antes de llegar al 1995, LIVE Entertainment tiene un origen a principios de los 80 y un presente en forma de Liongate Entertainment, que quien más quien menos conoce por haber producido y distribuido en cines películas de grandísimo éxito internacional como la saga "Saw" y "The Expendables". Vamos por partes, y es que antes de arrasar en todo el mundo, el origen de Lionsgate se debe al cine de terror de bajo presupuesto y de dudosa calidad, concretamente con una pequeña distribuidora independiente llamada Family Home Entertainment que fue evolucionando con el tiempo, cambiando de nombre, haciéndose grande al fusionarse con otras empresas, y finalmente teniendo el destino que tiene ahora.

Family Home Entertainment (FHE) se dedicaba íntegramente al vídeo. Creada en 1980 por Noel Bloom, un productor y distribuidor de pornografía que abandonó el negocio del sexo para centrarse en el mundo del vídeo, y que distribuyó en este formato diferentes producciones de muy bajo presupuesto entre las que destaca el clásico racista Black-Power "Fight for your life" (1977). Pero, en 1983, FHE decide crear una filial que debía recoger todo el catálogo de películas con contenidos violentos y con dosis de sexo, una filial que se llamó USA Home Video. Se especializó en cine de explotación de los 70-80 y hasta tele-movies de género de terror. Sus primeras distribuciones fueron películas casposas como "Rattlers" (1976) y "Embryo" (1976), y también megaclásicos los años 80 que arrasa en los videoclubs como "Silent Night, Deadly Night" (1984) poco después de la su estreno en cines. Sin olvidar otros clásicos instantáneos que nacieron en las televisiones como "Don’t be afraid of the dark" (1973) o "The Stranger Within" (1974). Incluso tuvo colaboraciones con Charles Band y su Wizard Video para estrenar en vídeo algunos títulos de renombre como "The Texas Chainsaw Massacre" (1974).

Llegados al 1985, FHE (que se dedicó a una línea de cine más familiar en ese breve periodo) hizo lo inevitable, como era rectificar y unirse definitivamente con USA Home Video, creando así un nuevo sello llamado International Video Entertainment (IVE). El resultado es que IVE se centró exclusivamente en la distribución de cine no-familiar, renunciando al mercado infantil. En 1987 de nuevo el sello viviría cambios al ser comprado por Carolco Pictures Inc., una poderosa productora responsable de obras como "Rambo: First Blood" (1982), y de esta manera, a partir de ese momento, IVE pasaría a ser dirigida por un tal José Menéndez bajo el nombre de LIVE Entertainment, aunque se siguieron distribuyendo VHSs bajo el nombre de IVE. Con esa adquisición el capital invertido en LIVE Entertainment en cuanto a adquisición de derechos de distribución de películas se disparó, y Menéndez hizo una búsqueda agresiva de contratos distribuidores de vídeo con productoras independientes. A pesar de todo, aquella compra por parte de Carolco Pictures Inc. hizo perder aquella vocación inicial hacia la Serie B que tenía IVE, y la empresa se acercó hacia aquel futuro desastroso para el mercado del vídeo que terminaría siendo el mercado de blockbusters, y en sí, el propio Blockbuster Video. Dicho de otro modo, lo que empezó siendo algo pequeño y especializado en terror se hizo grande, queriendo abarcar grandes contratos con productoras de alto calibre, y dejando de lado lo que la identificaba inicialmente. Sin embargo, en 1988 alcanzó 16 millones de dólares de beneficios gracias a la distribución en vídeo de éxitos taquilleros como "Teenage Mutant Ninja Turtles" (1990) y "Rambo 3" (1988), unos claros ejemplos de hacia dónde se dirigía el mercado del vídeo y también los futuros videoclubs de los años 90. La desvirtuación definitiva se produjo en 1989, cuando Liberman Enterprises compra LIVE Entertainment, que era la segunda empresa más grande de los Estados Unidos en aquellos tiempos en cuanto a música y videos. Además, también adquirió otras empresas distribuidoras como Vestrom. De esta manera la empresa tuvo un potencial enorme, llegando incluso a producir cine. Con los años, hizo acuerdos con otras empresas, evolucionando a Artisan, y con el tiempo a la conocida Lionsgate.

Claro que también hubo gente que en la segunda mitad de los 80 supieron mantenerse fieles a su estilo con mucha comodidad, además de Charles Band, como es Roger Corman. Hoy sigue igual de cómodo triunfando como nunca con sus películas de tiburones mutantes nazis y demás planteamientos del estilo, dirigidos a la televisión por cable y consiguiendo legiones de fans entre las nuevas generaciones crecidas en el mercado digital. Pues bien, sin adelantarme 30 años de golpe, Roger Corman ya los 70 se estableció de forma independiente en el mundo del cine fundando New World Pictures (1970-83), una productora que pretendía seguir la estela de la American International Pictures (AIP), por tanto a base de producir cine de explotación, y que además ya entrados los 80 también se dedicó a la distribución de vídeo. Pero, siguiendo la actitud de Charles Band con su Media Home Entertainment, Corman logró posicionarse en lo más alto la empresa, produciendo y distribuyendo, y esto lo llevó a venderse su parte del negocio -obviamente- bien caro. Se la vendió en 1983 por 16,5 millones de dólares, aunque Roger Corman se quedó con la filial distribuidora, que se llamó New World Home Video. Sin duda un grandísimo negocio.


New World Home Video no tenía nada que ver con New World Pictures, aunque compartían un logo casi idéntico, nombre casi idéntico, y además Roger Corman distribuía habitualmente las obras de la productora. En aquel tiempo, con New World Pictures, el director y productor americano se puso el fan del cine de terror en el bolsillo al ser otro de los pioneros en importar obras de culto de todo el mundo como, "La planète sauvage" (1973) o "L'isola degli uomini pesce" (1979), y también las óperas primas de directores que en breve se convertirían cineastas de culto del género como Larry Cohen, Joe Dante o David Cronenberg. También Corman siguió distribuyendo hasta 150 títulos de Serie B a través de New World Home Video en cuestión de 6 años, hasta 1989, títulos como "Hellraiser" (1987) o también obras de todo el mundo como algunas de Juan Piquer Simón tipo "Slugs" (1987), así como también clásicos instantáneos del subgénero zombi como "Dead Heat" (1988) que arrasaron en los videoclubs.

De nuevo Roger Corman llegó al punto más alto y decidió volver a forrarse al venderse la empresa en 1989 a News Corporation (y que posteriormente sería comprada por la Twentieth Century Fox). Por tanto, la historia siempre se repite. A medida que esas pequeñas distribuidoras se hacían grandes a base de enriquecerse con el alquiler y venta de vídeos, lo que hacían las grandes empresas era recoger toda aquella dispersión de sellos independientes y hacerlos entrar en una casa más grande. Cabe decir que los derechos de distribución de películas que tenían las distribuidoras pequeñas, normalmente también iban incluidos en el pack.

Uno de los pocos sellos que comenzó a operar en la segunda mitad de los 80, y especializado sobre todo en género de terror, fue Vidmark Entertainment. Posiblemente junto con Roger Corman y sus New World, también la Troma, y ​​las evoluciones de Vestrom a Artisan, todas ellas fueron sobre todo las encargadas de mantener el tipo en cuanto a la distribución del cine doméstico en VHS a través de empresas fuertes capacitadas también para producir cine. En efecto, Vidmark Entertainment entró en el negocio de la distribución en el 1988, y lo hizo precisamente produciendo una película de Serie B llamada "Demonwarp" (AKA "Endemoniados") un filme financiado por Richard L. Albert a través de una empresa de publicidad que regentaba llamada Design Projects Inc. "Demonwarp" fue rodada en 12 días, y protagonizada por George Kennedy y Michelle Bauer a partir de un presupuesto de 250.000 $, y bajo el sello Vidmark Entertainment. La película supuso un éxito comercial para esa nueva empresa que acababa de nacer, y siguió ligada sobre todo al mercado de la distribución de videos en Estados Unidos, pero también internacionales, en la televisión por cable, y en canales televisivos en abierto. En breve ya salió una filial llamada Trimark Pictures, más pensada en la distribución de películas de mayor calibre destinadas al cine, siempre ligadas al género fantástico. Pero todo ello, en 1992, la empresa se hizo mayor y se terminó consolidando bajo el nombre de Trimark Pictures, tanto en la producción como en la distribución. En el año 2000 Trimark fue absorbida por Lionsgate, al igual que le pasó a Artisan. Una vez más, como vemos, las pequeñas empresas de ayer, son las grandes empresas de hoy.


Por otro lado, tal y como apuntaba con Trimark, lo que también se buscó era extender el mercado del vídeo en otros países, ya fuera a través de aquellas mismas distribuidoras independientes americanas que, con sus filiales en otros territorios, extendiendo su catálogo de cine (como New World Video o Embassy Home Entertainment, entre otros); o bien, al igual que en Estados Unidos, surgieron sellos independientes como setas a lo largo de los años 80 para todos los países desarrollados del planeta (IVS, Videoespaña,..., en España, por ejemplo). Esta globalización del vídeo se potenció cuando los temores de las Mayores hacia este formato se fueron disminuyendo, entonces las estrategias para maximizar rendimientos en cada mercado fueron una constante a querer exportar sus títulos taquilleros en los videoclubs de todo el mundo, y lo que hasta entonces fue un trabajo casi exclusiva de las distribuidoras independientes, el incremento del poder de las grandes Majors para impulsar sus obras en el mercado del vídeo tanto en Estados Unidos como en el extranjero -y tanto en cines como en televisiones-, creó un cuello de botella controlado por las grandes empresas que se convertiría fatal tanto para las empresas pequeñas como para el cine de terror y en general la Serie B.

La visión de las Majors era la de aprovechar el vídeo para (re)lanzar a los videoclubs sus grandes estrenos cinematográficos. Los beneficios que les supondría el mercado de alquiler y venta eran una segunda inyección económica más allá de la recogida en las taquillas de los cines, y por tanto, creían que el vídeo les ayudaría a financiar otros futuros grandes lanzamiento cinematográficos, lo que conocemos como blockbusters. Además, también tenían la visión de que el hecho de poder tener el control absoluto de una película tanto desde la producción hasta su distribución en vídeo, les era más cómodo y beneficioso.

Por lo tanto, cuando las grandes compañías decidieron coger la sartén por el mango, en relación al mercado de vídeo, fue cuando las distribuidoras más pequeñas no pudieron mantener el ritmo. Muchas, como he ido comentando en este capítulo, y muchas otras que quedan en el tintero, fueron muriendo a finales de los 80 y principios de los 90. Nombres como Vestron, Media Home Entertainment, Academy Entertainment, Continental Video, Embassy Home Entertainment, MCA Videocassettes o New World Home Video entre tantos y tantos otros, desaparecieron a manos del pez grande que se comía el pequeño, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.


EL MERCADO DEL VÍDEO EN ESPAÑA


En cuanto a España, el mercado distribuidor fue al auge al mismo ritmo que lo hacía en Estados Unidos. Empresas como Tele-Proyector España y Videoespaña, allá en 1979, abrieron los primeros negocios distribuidores de cine en vídeo y, aunque parezca mentira con la situación actual que vivimos, lo hacían sin hacer uso de la piratería. En 1980 llegó también IVS, y que junto con Videoespaña se convertirían en las más fuertes empresas distribuidoras españolas en aquellos primeros años de los 80. Eran los tiempos de la famosa "Clasificación S", por lo que era frecuente ver a los videoclubs cine con alto contenido sexual y pornográfico, pero también alguna de terror internacional, como "Scanners" (1981) de David Cronenberg, editada por Videoespaña; pero en cambio el fantaterror español era un cine producido pensando para un mercado internacional y por eso no se editó en vídeo mayoritariamente en España hasta años después. A pesar de todo lo que era frecuente encontrar en los videoclubs era cine clásico español, italiano y alemán. No fue hasta 1982 que las distribuidoras americanas aterrizaron en España a distribuir su cine, causando una fuerte competencia con las distribuidoras españolas.

Respecto al cine de terror de Serie B los estrenos eran muy limitados, pero sin títulos tan potentes como "Cannibal Ferox" (1981) (a través de Constan Films SA) y "Mil gritos tiene la noche" (1982) (con Exclusivas 79) entre otros llegaron a las estanterías de los videoclubes. Pero a partir del 1982, como decía, comenzaron a aterrizar en el país distribuidoras extranjeras como la europea PolyGram Video, desarrollando así el negocio del videoclub tal y como lo conocemos hoy, y hasta el 1984, que ya fue cuando todas las grandes compañías operaban en el país a través de sus filiales, desde Paramount hasta Disney.


En general el mercado del vídeo en España fue mucho más estéril que en otras regiones del mundo (y ni siquiera me quiero referir a los Estados Unidos, el claro impulsor del mercado posiblemente junto al Japón). No fue hasta la llegada de los 90 cuando realmente hubo un éxito rotundo del mercado del vídeo español, y esto llevó a la creación de nuevas empresas españolas (algunos centenares) esperanzadas en encontrar su rincón en este mercado, algunas de las cuales se quedaron con los derechos de algunos títulos de productoras extranjeras. Algunas de estas fueron, por ejemplo, Record Visión, que tuvo un catálogo de obras interesantes como "Hellraiser III. Hell on Earth "(1992)," Due occhi diabólico "(1990) e incluso la primicia en España de editar" Acción mutante "(1993), la obra de culto de un joven Álex de la Iglesia; u otros distribuidores como Gorgon Video (una filial -que se hizo grande por ella solamente de una jovenísima por aquellos tiempos Manga Films) que hizo las delicias de los fans del género de terror y gore editando infinidad de títulos conocidos y semi-desconocidos como "Deadbeat at Dawn" (1988) y "The Dead Next Door" (1989), entre tantísimas otras. Cabe decir que este sello distribuidor apostó muy seriamente por el cine de terror de los 80 en vídeo en nuestro país, alentado sobre todo por la fervor que había suscitado entre los jóvenes el género de terror gracias al éxito de "Scream" (1996) , una película que sirvió de viagra al género. Sin embargo muchas de estas compañías fueron desapareciendo rápidamente debido a diferentes fusiones entre ellas, competencias en cuestión de catálogos, y sobre todo la bofetada que supuso el sector la llegada de Blockbuster Video.

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