Noche de Locos - Dídac López, 2017 (Cortometraje)


-DIRECCIÓN: Dídac López
-GUIÓN: Antonio Garrido y Dídac López
-AÑO: 2017
-PAIS: Catalunya
-PRODUCCIÓN: Edgar Serramià, Oscar Vidal, Abel Romero y Salvador Català
-FOTOGRAFÍA: Héctor Castro y Edgar Toldrà
-EDICIÓN: Edgar Toldrà
-SONIDO: Pau Josa y Joan Urpí
-DURACIÓN: 15 min.
-REPARTO: Toni Soldevila, Olga Bernardo, Edgar Moreno, Jessica Hernández, Oriol Rafel, Lucía Torres

NOTA: 9 


Hasta ahora comentar un nuevo cortometraje de Dídac López me ha supuesto una tarea agradable, sin duda, pero siempre he tenido una sensación algo repetitiva por mis argumentos. Es quizás su estilo, muy ligado a sus influencias, el que siempre he considerado su propia cruz, en el sentido de que a veces se le ha visto algo esclavo de sus pasiones y esto, como es normal, no ayuda a un creador a labrarse nuevos caminos que le permitan crecer. Pero, sea como sea, cuando el resultado final funciona, entretiene, y deja la sensación al espectador de que lo que ha visto es algo de calidad, significa que allí hay una personalidad representada, y creo que Dídac López, ya desde Valeria -su anterior trabajo-, lo ha conseguido. Noche de Locos es su nuevo proyecto, un cortometraje de 15 minutos que a diferencia de Valeria posee un acabado técnico y artístico más redondo. Además, la idea que desarrolla el corto es sin duda la más arriesgada y radical de todas las que ha trabajado, y todo en su conjunto le supone, a mi modo de ver, un ejercicio logrado tanto de maduración de un estilo propio cada vez menos atado a sus referentes, así como de valentía de un realizador obsesionado con superarse a cada trabajo.

Noche de Locos es una obra mucho más “soez y de mal gusto” que anteriores trabajos del director. La ambigüedad genérica con la que trabaja es capaz de descolocar al público y a la vez incomodarle por sus imágenes, y ésto a un servidor le ha fascinado. La historia se sitúa en una noche, en que tras una cena de parejas algo ocurrirá que las vidas de los dos protagonistas del corto se verán alteradas hasta llegar a un final inimaginable al inicio del cortometraje. Por en medio, la violencia más gamberra se impone mientras al mismo tiempo se va hilando un sutil mensaje crítico sobre la hipocresía de la sociedad bienestante ante los más desfavorecidos y sus tópicos. Esta idea bien podría surgir de muchas obras anteriores como por ejemplo en Freaks de Tod Browning, donde se pone en duda quién es más monstruoso, si unos seres feos y deformes o la maldad interior de las personas bellas. Quizás el mensaje de Noche de Locos no sea una propuesta demasiado original, pero su desglose es sin duda carne de festival de género, al desarrollar diálogos ingeniosos que aportan buenas dosis de humor que se integran perfectamente con la sucesión de escenas de depravación, que son interpretadas por un reparto de actores que consiguen magnificar su intensidad de un modo brillante.

El humor tan particular del director basado en la aparente banalidad y el tono coloquial, a diferencia de sus anteriores trabajos (exceptuando Valeria, que va en la linea del presente cortometraje), en ningún momento se nota forzado, cosa que en otros cortos alguna frase parecía metida en calzador. Es probable que el buen hacer de los actores ayude a integrar esos diálogos a las escenas tal como comentaba antes, pero en general, hay que reconocer que el conjunto de Noche de Locos significa una maduración del estilo del director, y que, para mí, claramente le confirma como un director de presente.


El apartado artístico del cortometraje funciona de maravilla, mire por done se mire. Desde el excelente reparto, que acumula profesionalidad a base de una amplia experiencia en cine, teatro y televisión, aporta una fuerza a cada personaje impresionante, la necesaria para desarrollar una serie de escenas que quizás no todos los actores estarían dispuestos a llegar. Pero también los correctos maquillajes, así como una realización y montaje que, sin arriesgar (exceptuando el plano mirando a cámara de Lucía Torres, que es acertadísimo), se nota un desarrollo de las escenas muy ágil, aportando ritmo para un corto en que prevalecen los diálogos por encima de la acción. Eso sí -y referente a la realización también-, pese a que Noche de Locos es un corto duro y cerdo, ojalá hubiera intentado llegar más al límite y mostrar al espectador toda su locura y no echarse atrás intentando disimular algún que otro detalle en concreto (mejor no espoilear). Quizás ésto, para algunos, el hecho de recrearse en lo escabroso puede suponer una simple y barata pornografía, pero creo que intentar llegar a los límites -siempre sin hacer el ridículo, ojo-, es un claro ejemplo de naturalidad, riesgo y ambición a no tener miedo a las opiniones desagradables, y optar así a la polémica, que para un corto como Noche de Locos es sin duda lo mejor que le podría pasar. De todos modos, igualmente, al lorito con algunas escenas que prefiero no desvelar.


También la música es fundamental en el corto, que se nota siempre bien encajada por el hecho de llevar la batuta en algunas escenas y marcar el correspondiente tono que acompaña las imágenes, reforzando así las sensaciones, y a la vez embriagando al espectador con la locura del conjunto. De este modo Noche de Locos se convierte en una auténtica locura, en carne de festival radical destinado a arrancar carcajadas al público, así como a asquearlo y joderle la cena. Y es que, una noche de locos, no puede desarrollarse de otro modo que no sea haciendo divertido lo escabroso, y ciertamente aquí es así. Solo una anécdota: uno de los actores del reparto vomitó en pleno rodaje... Poca broma, y no olvidéis, la locura también es diversión. 


TEASER:


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