"Novelas gráficas a cuatro manos", crónica de la conferencia en el Salón del Cómic de Barcelona




Una de las conferencias, a mi modo de ver, más reflexivas y lucrativas que planificó el 35 Salón del Cómic de Barcelona, fue la que acogió a Bryan y Mary Talbot junto con Matt Kindt y David Rubín en una mesa redonda, para reflexionar sobre los beneficios que puede suponer a un autor trabajar a cuatro manos. Los invitados a la conferencia no fueron escogidos al azar: mientras que el matrimonio Talbot han colaborado juntos en, hasta la fecha, cuatro obras (Bryan como dibujante y Mary como guionista), Matt Kindt y David Rubín han trabajado juntos en la obra de gran éxito Ether (Atisberri Ediciones).

Vale decir que ambas parejas tienen unas diferencias entre ellos. Si bien Mary Talbot no es dibujante, Matt Kindt y David Rubín dominan a la perfección las tareas de guión y de dibujo, son profesionales en ambos procesos de elaboración de un cómic, y por lo tanto, necesitan un entendimiento muy elevado para así tirar adelante sus obras. Los cuatro invitados son defensores incondicionales de la colaboración entre autores, y sus puntos de vista dejaron claro que existe otra manera de dibujar cómics basada en la colaboración mutua que, para ellos, significa acabar beneficiando el conjunto de la obra.

Inicialmente se comentó que en España hay una falta importante de colaboración entre autores. El mercado español, como es bien sabido, no es un mercado que actualmente ofrezca demasiadas salidas dignas a los dibujantes. Los cuatro coincidieron que existe un exceso de individualismo en el sector, aunque no solo español, sino también internacional, que no ayuda a tirar adelante proyectos en unos tiempos complicados para los artistas, sobretodo noveles.

La primera pregunta que se les planteó es por lo básico, si creen en el trabajo en equipo para desarrollar un cómic. El primero en contestar fue Matt Kindt, y dijo “Pienso que no es mejor o peor trabajar en equipo. Yo siempre he trabajado en solitario y de hecho me gusta hacerlo. Ahora colaboro con David, y creo que no podría haber tirado adelante un proyecto como “Ether” sin su ayuda, pero para eso es necesario el buen entendimiento y sobretodo no perder nunca el control de la obra”. Este comentario lo acabó ejemplificando como si de un grupo de música se tratara, en que siempre hay alguien que aporta cosas al conjunto y mejora el resultado de las canciones, es por ello que también comentó “es importante sumar y nunca renunciar a nada, tal como nos ocurre con “Ether””.

David Rubín también se dirigió, como es lógico, en esa linea. Igual que Matt comentó que siempre había trabajado en solitario, pero que después de hacer los El Héroe (Atisberri Ediciones) acabó cansado. “Acabar colaborando me hizo aprender, tal como me pasó con “Beowulf” (Atisberri Ediciones). La tendencia que tiene un autor cuando trabaja solo es a ahorrar detalles, y el hecho de colaborar te exige sacar lo mejor de tí y a sumar las ideas de tu compañero de trabajo, y todo en su conjunto acaba por mejorar el resultado final de la obra. Con “Ether” me pasó ésto, y creo que se ha beneficiado el resultado final”.

Bryan Talbot, tal como comentaba antes, no es el mismo caso que el de Matt y David. Su mujer, Mary Talbot, ha dedicado su vida a la docencia así como a la literatura, por lo que su vinculación con el cómic nunca ha existido. Desde hace unos años, ella ya jubilada, decidió emprender un proyecto basado en hacer una novela gráfica en que, su marido Bryan, fuera el dibujante. La unión entre ellos ha significado la publicación a día de hoy de cuatro obras, a la espera de terminar una futura quinta. Esta unión, más allá de la típica de guionista y dibujante, está basada en la cooperación mutua en cada una de las partes de la creación del cómic, y además, lo hacen las 24 horas del día. Bryan Talbot dijo al respecto “Para mí no es ningún problema la cooperación, y de hecho quería hacerlo con Mary. Ella jubilada me escribió un guión, que me encantó. Yo llevó dibujando 40 años de mi vida, y llega Mary con su guión y ganamos un premio nacional del cómic en Inglaterra (risas) [en referencia a La niña de sus ojos (2012) (Ed. La Cúpula), que consiguió el prestigioso Costa Book Award a mejor biografía]. Para nosotros la colaboración es fácil, una experiencia agradable, sin ningún tipo de intermediadores, como los editores por ejemplo. Trabajamos muy cómodos y esto siempre suma”. Mary añadió que su intención era la de hacer una novela gráfica, y para ello necesitaba de Bryan, consiguiendo mutuamente que sus ideas socio-políticas -que al fin y al cabo las siguen sus lectores de novelas-, se interesaran por los cómics, un formato artístico que quizás nunca se hubieran planteado interesarse nunca.

David contrapuso a Bryan y Mary aportando un punto de humor a la conferencia, diciendo que su colaboración con Matt no es tan estrecha (en referencia a su matrimonio), motivo por el cual las risas se extendieron entre los miembros de la mesa y el público. “A nosotros nos separa un océano. Nosotros solemos hacer listados de ideas y bocetos, y con todo ello acabamos por crear algo. Recomiendo mucho este método”. Matt añadió a las palabras de David “la diferencia con la familia Talbot es que David y yo escribimos guiones y sabemos dibujar, y es por ello que es difícil sorprender al otro. Hay partes de un guión, como el técnico, pero también bocetos de personajes, que daban pié a la creatividad, y a veces conseguíamos sorprendernos el uno al otro, por lo que mejorábamos el resultado. Aportábamos cosas que no estaban al guión, y enriquecían mis ideas. David aportaba detalles divertidos que me atraían mucho y lo acabé integrando a mi trabajo”.

Además, David quiso dejar claro que, pese a colaborar con una editorial americana y con un autor americano, él nunca quiso “vender” su arte al mainstream, algo que siempre tuvo clarísimo. Dijo que esta actitud que siempre ha llevado consigomismo, cree que acaba por beneficiar tanto a los autores como a los lectores.

Siguiendo con el tema de la personalidad de los autores, Bryan Talbot comentó a David que en Inglaterra, a los años 60, ya había autores españoles trabajando allí, como por ejemplo Hugo Prat y que, al igual que los ingleses, mantenían un estilo que se podía considerar como “europeo”. No obstante “a los 60-70 fueron muchos autores internacionales a trabajar a américa con el auge de los cómics de superhéroes, y allí, por poner un ejemplo simple, no se mostraban nunca escenas con sangre o incluso connotaciones satíricas, tal como ocurre hoy. En Inglaterra, en cambio, en esa época, si que se hacían cómics con esos elementos. Muchos autores europeos se vendieron al mainstream”.

Matt Kindt rápidamente retomó el hilo de la conferencia y comentó que gracias Internet se puede favorecer la práctica de trabajar a 4 manos “No solo es una cuestión de trabajar por monstruos como Marvel o DC, hoy en día hay pequeñas editoriales que ofrecen muchas oportunidades a los dibujantes, como Dark Horse, y sin duda gracias a Internet las posibilidades son enormes”.

Finalmente a los 4 invitados se les preguntó por sus futuros proyectos. Por un lado Matt y David tienen previsto terminar una 2a parte de Ether para este mismo 2017. Se ve que Dark Horse les dio el OK. David dijo al respecto que le gusta la idea de hacer una segunda parte, no obstante también tiene el gusanillo de desarrollar algún proyecto en solitario.


Por parte de Bryan Talbot ahora mismo se encuentra terminando la 5a entrega de su colección Grandville (Atisberri Ediciones). Posteriormente tiene pensado volver a colaborar por 5a vez con su mujer Mary. La editorial correspondiente le ha dado el OK a un guión que se titula Rain, y que tendrá connotaciones medioambientales.

(Mary Talbot, Servidor, Bryan Talbot)


Comentarios