Colegialas Violadas (“Die Säge des Todes”) - Jesús Franco, 1981


-TÍTULO ORIGINAL: Die Säge des Todes
-DIRECTOR: Jesús Franco (AKA Jess Franco)
-GUIÓN: Erich Tomek
-AÑO: 1981
-DURACIÓN: 90 min.
-PAÍS: Alemania del Oeste (RFA)
-MÚSICA: Gerhard Heinz
-FOTOGRAFÍA: Juan Soler
-REPARTO: Olivia Pascal, Christoph Moosbrugger, Nadja Gerganoff, Alexander Waechter, Jasmin Losensky, Corinna Drews, Ann-Beate Engelke, Jesús Franco (AKA Jess Franco)
-PRODUCTORA: Lisa-Film / Metro Film / Rapid Film

NOTA: 6


En tiempos en qué el género slasher se ponía de moda gracias a obras como Halloween (1978) y sobretodo Viernes 13 (1980), el catálogo de obras del estilo que iban apareciendo en Estados Unidos era abundante y repetitivo, pero también era fácil satisfacer al público con cualquier cosa más o menos bien hecha. El souflé estaba en pleno apogeo en 1981, y por su parte, Europa, vio como inevitablemente esa moda le influenció de manera que el subgénero giallo propio de la cinamotografía italiana de los años 60-70, mutaba hacia los nuevos tiempos. A esto, el polémico Jesús Franco, quizás el director más internacional que ha tenido España en su historia, tuvo su particular respuesta y, desde Alemania, lugar y época donde se estableció unos años y dirigió algunas obras (aunque muchas rodadas en España), se sacó de la manga una película slasher con claras referencias al giallo y que, además, es sin duda una de las mejores películas de su carrera: Colegialas Violadas.


Afirmar eso último es mucho decir, ya que con centenares de películas a sus espadas Jesús Franco apenas tiene unas pocas salvables de la quema. El título español de la obra es polémico por si solo, y no tiene nada que ver con el original alemán “Die Säge des Todes” -que vendría a ser traducido como “La sierra de la muerte”-, un título más apropiado en relación al modus operandi el asesino de la película. El argumento trata sobre un grupo estudiantes alemanas que aprovechando el verano en la Costa del Sol se apuntan a una academia de idiomas que pertenece a un complejo hotelero en el que, años atrás, ocurrió un brutal asesinato por parte del sobrino de la dueña del lugar. El asesino, supuestamente recuperado en un hospital psiquiátrico, sale de centro y vuelve al hotel con su familia, coincidiendo con el inicio de una serie de asesinatos en el recinto.

Colegialas Violadas es una película slasher que sabe perfectamente cuales son los mecanismos para satisfacer a los espectadores que busquen asesinatos fuertes, desnudos femeninos, intriga y momentos de tensión. Creo que lo más interesante de la película es esa mezcla tan acertada entre el pedigrí europeo y el americano, que se nota a base de zooms vertiginosos, desnudos íntegros y constantes, guantes negros, e intriga en cuanto a la identidad del asesino, unos clichés propios del estilo europeo provenientes del giallo; Pero no olvida el slasher americano, a base de planos subjetivos, obsesión por las adolescentes, todo lo relacionado con la virginidad de la protagonista, también un guiño a Piscosis, etc. Todo ello en su conjunto cuaja muy bien, y hace de Colegialas Violadas una película con valor, muy divertida, y que además no aburre en ningún momento.


Tema aparte es todo lo que viene relacionado con este tipo de películas de bajo presupuesto. No negaré que abundan los diálogos carentes de interés que solo sirven para alargar el metraje, o multitud de situaciones chorra, así como algunas escenas con ciertos mecanismos para sorprender al espectador a base de juego de luces que el paso de los años les han hecho una mala pasada, y provocan más risa que otra cosa. Lo mismo ocurre con los efectos de maquillaje, que hoy en día también se ven algo pobres y canta el truco, pero no se puede negar que Colegialas Violadas posee muchas muertes, con muchísima sangre y no escatima a la hora de intentar impresionar al público desgarrando cabezas, reventando tetas, o todo tipo de ideas enfermizas por parte del asesino. Es muy brutal la película, y aunque sus más de 35 años le pesan en algunos detalles, supongo que en su momento tuvo que ser una obra que dejó sin aliento al público.


En fin, tampoco se trata de intentar sacar brillo a algo que no brillará nunca, pero como mínimo hay que reconocer que hay belleza. Es una metáfora, solo espero que se entienda. En todo caso, a los que se aventuren a ver Colegialas Violadas quiero avisarles que no se fíen de la traducción española del título, porqué no hay absolutamente ninguna violación a la película, pero eso sí, hay mucha perversión en cuanto a mezclar colegialas con constantes desnudos, planos subjetivos y muertes salvajes. Más allá de ésto, el guión está bastante correcto, tiene ritmo y no decae nunca, y además oculta detalles que solo se desvelan al final de la película. Para mí, un filme entretenido y con ganas de gustar, que por desgracia no tiene el reconocimiento que se merece simplemente por tratarse de una obra europea realizada en la época de máximo apogeo del slasher americano. Pienso que el tiempo debe poner las cosas en su lugar, y a Jesús Franco, aunque le abunde la mierda en cuanto a películas, hay que reconocer que puntualmente la clavó, y Colegialas Violadas es sin duda una de esas ocasiones.



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