Jackals - Kevin Greutert, 2017


-DIRECTOR: Kevin Greutert
-GUIÓN: Jared Rivet
-AÑO: 2017
-DURACIÓN: 85 min.
-PAÍS: Estados Unidos
-MÚSICA: Anton Sanko
-FOTOGRAFÍA: Andrew Russo
-REPARTO: Stephen Dorff, Deborah Kara Unger, Johnathon Schaech, Nick Roux, Alyssa Julya Smith, Chelsea Ricketts, Jason Scott Jenkins, Ben Sullivan
-PRODUCTORA: Tommy Alastra Productions

NOTA: 6


Mientras miraba Jackals he tenido una sensación extraña. Notaba en su inicio una potente atracción hacia ella por su planteamiento agarrado a distintas ideas propias del género, tales como los exorcismos, las home invasion e incluso con una intro digna de Halloween o Viernes 13, que acaban siendo desfragmentadas y reconstruidas a una unidad distinta a lo común, original, constantemente rompiendo expectativas a base de pequeños guiños que me iban desconcertando e ilusionando a la vez. Pero, a medida que Jackals sentaba sus pies en una trama ya presentada al espectador, es como si fuera perdiendo su agarre y se dirigiera hacia lo convencional e incluso alejado al propio género de terror, a algo limitado a un simple drama psicológico que, no negaré, es violento y está perfectamente rodado, pero no es lo que hubiera deseado encontrarme.

Jackals es una película que debate sobre el significado de la verdadera familia. ¿Quien es la familia real? La película tampoco acaba por exponer una respuesta clara si la familia son los miembros sanguíneos o bien son aquellos con los que te identificas espiritualmente, pero lo que sí deja claro es que la familia se protege a ella misma si se mantiene unida. Ante eso, Justin, un padre de familia, es secuestrado por su propia familia cuando estaba viajando en coche. Para Justin, esas personas que le han secuestrado no son su familia, no reconoce a su hermano, ni a su mujer, ni padres, ni si quiera a su hijo recién nacido. Lo único que sabe es que su nombre es Thanatos y que su verdadera familia le vendrá a buscar y matará a todas esas personas que le han secuestrado. Ante esto, hay una secta que reclama a Justin, una secta compuesta de hombres y mujeres armados y enmascarados con una cara de chacal, como si de animales salvajes y desesperados buscaran la manera de recuperar a su cría, a Justin, el que ellos llaman Thanatos.


Con este planteamiento Jackals se desarrolla como un intenso thriller psicológico lleno de violencia, que aprovecha elementos del género de terror para desarrollar así algunas escenas oscuras con sustos incluidos, pero que aparta la cámara a los detalles morbosos como el gore y la crueldad. Una película que desarrolla una historia que habla sobre la idea de que el mal se personifica, existe como algo material, y que se puede transmitir inmaterialmente a personas como tú o yo. Y como espectador que soy, es una pena que Jackals no hubiera explorado este terreno presumiblemente satánico, que es realmente la clave para entender esa ambigüedad familiar de Justin, y así dejar de lado ese simple thriller psicológico que impera en gran parte de la película y que hace evidente la pérdida de ideas que tienen los responsables de la película en el desarrollo de la misma.

El director de Jackals es el estadounidense Kevin Greutert, un director que todo el mundo conocerá por haber dirigido Saw VI y Saw VII 3D, además de otras producciones de Blumhouse como Visions y Jessabelle, que rozan el aprobado. Con la presente película no negaré que Greutert es solvente en la dirección y consigue una película con una mucha fuerza dramática y un sentido de la narración que en ningún momento pierde ritmo ni tampoco la atención del espectador en sus cortos 80 minutos de metraje. Por lo tanto, admito que no aburre Jackals, solo digo que su guión -escrito a manos del debutante al largo Jared Rivet-, pierde su imaginación a la mitad de la película y se niega a explorar el camino del horror, esa maldad irracional e incluso atávica que parece florecer en las personas a través de esa supuesta secta de los chacales. Un universo por explorar dejado al margen de una historia limitada a una home invasion que tiene siempre presente Asalto a la comisaria del distrito 13, pero que no quita una sensación final de decepción. Y por decepción absoluta el final, que es tramposo y hace gala del vacío de ideas de la película.



En fin, una película más pensada para un público generalista que a uno que quiera explorar propuestas interesantes dentro del género de terror. Hay mucha fuerza narrativa en la película y también planteamientos sobre la verdadera naturaleza del mal que son muy interesantes, y que incluso en su tramo inicial podían hacer recordar a la excelente The Void, pero al final Jackals parece más un gazapo que otra cosa. No es lo que me esperaba, el hype se acaba a los 30 minutos para convertirse en una historia convencional sobre una home invasion, y que está bien, pero que apenas lo hará pasar intensamente a nuestras madres.


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